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domingo, 25 de junio de 2017

El País Semanal: Más daño que beneficio (Javier Marías)

Lo acaba de publicar y ya han comenzado a lloverle las piedras de quienes buscan imponer el pensamiento único. Y, sin embargo, lo que dice está está escrito con la coherencia que da la razón. Javier Marías se expresa con claridad y contundencia, pese a quien pese.
Por cierto, me encanta Gloria Fuertes como poetisa popular. Tanto que mi primer cuento infantil, 'La Sinfonía del Bosque', lo escribí en verso como homenaje silencioso a esos recuerdos de mi niñez. Pero de ahí a considerarla una figura de las letras media un abismo. Demasiado profundo, la verdad.
http://elpaissemanal.elpais.com/columna/javier-marias-dano/?id_externo_rsoc=FB_CC


martes, 22 de noviembre de 2016

lunes, 30 de marzo de 2015

El Plan CORA o como el Gobierno de la nación desprecia la marca España (artículo para mundiario.com)


Hay cosas realmente difíciles de comprender, cosas que suponen un desafío al sentido común y contribuyen a llenar de vergüenza la conciencia colectiva de un país. El plan para la centralización de la compra de espacios en medios de comunicación y demás soportes publicitarios, llevado a cabo por la Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas (CORA), es una de ellas. Este plan, inicialmente ideado para optimizar los recursos comunes en bien de todos, se ha convertido desde el principio en un fiasco al convertir a las empresas participantes en chamarileros de segundo orden donde sólo importaba el coste, despreciando cualquier otro aspecto cualitativo.
Desde el concurso principal, en el que se valoraba la estrategia, es decir, el más importante aspecto cualitativo, con un paupérrimo 20%, era un claro indicador de que el Gobierno no tenía intención alguna de tener en cuenta la calidad de las ofertas, tan sólo les preocupaba el precio. Así, despreciaron las 5 propuestas mejor valoradas por estrategia y curiosamente se quedaron con las 5 peor calificadas en ese aspecto pero que presentaron unas ofertas tan increíblemente bajas que hasta la asociación Agencias de España (AdE), entidad que agrupa a muchas de las agencias de publicidad y centrales de medios de capital netamente español, protestó avisando reiteradamente del tremendo error que iban a cometer.
Fiel a su costumbre de decir de puertas a fuera una cosa y actuar del modo contrario dentro de casa, el Gobierno hizo oídos sordos a los lamentos de los profesionales de la comunicación y se empeñó en seguir por la senda del pragmatismo económico.
Hoy, su error está dando lugar a situaciones tan esperpénticas. como que, para solucionar este gran sinsentido que ellos mismos han creado, obligan ahora a incluir una estrategia de medios en los concursos creativos a las mismas empresas a las que les negaron ese valor con anterioridad. Esto es, 'chantajean' a las empresas concursantes para que realicen gratis el trabajo que no quisieron valorar.
En este punto conviene preguntarse, ¿es esto lo que entiende el Gobierno como marca España? ¿Este es el modo en el que pretenden dar valor a las iniciativas empresariales de nuestro país?
Se les llena la boca de declaraciones grandilocuentes hablando de la capacidad y el intelecto de las empresas españolas para luego ignorar con alevosía estas mismas capacidades. Así nos va y así pinta el futuro, la menos a corto plazo.
Este Gobierno, que ha demostrado ser vivo ejemplo del carácter de Sancho Panza, es maestro de la falacia y la hipocresía; del mentecatismo recalcitrante y la desidia. Es un momento aciago para la marca España.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Daniel Crespo. El demonio que se convirtió en un ángel del custom.


Un buen día, hace un número razonable de años, un chico de León decide comprar una Harley-Davidson sin que medie ninguna otra razón que la simple estética. Un gran amigo tenía una, a él le gustaba el sonido, quizá la línea, y también deseaba tener la suya. Por aquel entonces León no tenía un concesionario oficial de la marca de Milwaukee pero existía uno multimarca que las traía con cuentagotas. El chico fue a verlo y le encargó una, la próxima que llegase, la que fuese, le daba igual. Tuvo que esperar dos meses hasta recibirla y cuando llegó, en lugar de hacer lo que cualquiera de nosotros hubiésemos hecho, que no es otra cosa que subirnos encima, ponerla en marcha rápidamente y acelerar hacia cualquier sitio, él se puso a desmontarla y a cortar lo que a su juicio sobraba, al igual que hacía con los juguetes que le regalaban de pequeño. No era la primera vez que transformaba un moto pero quizá fuese entonces cuando comenzaron a cimentarse las bases para que aquel chico, inquieto y curioso, se convirtiese por derecho propio, y aún sin buscarlo, en punto de referencia de los profesionales y aficionados amantes de la customización en nuestro país.
Hoy, aquel chico está sentado frente a mí después de haber tenido la amabilidad de viajar desde su ciudad de origen para charlar entre amigos. Estamos hablando de Dani Crespo, alma Mater de Devil Inside. A nuestra conversación asisten Nieves, siempre encantadora y discreta, y Adolfo Calles, propietario de Bonneville, quien actúa de apuntador allí donde Dani tiene dudas o confunde las fechas. “El 50% de lo que me ha ocurrido ha sido posible por Adolfo”, declara sin falsa modestia. Y lo que dice parece ser la verdad, según se traduce de las numerosas veces que aparece citado en la charla. Se me ocurre que Adolfo ha actuado un poco de Pepito Grillo en toda esta historia, animando a Dani a ir más allá incluso de sus propias ambiciones. “Yo sólo quería hacer motos para mí, como siempre había hecho”, confiesa con humildad el protagonista, un rasgo difícil de encontrar en alguien que ha llegado tan alto, tan lejos. La constante en sus palabras es la absoluta falta de vanidad, atribuyendo su éxito a una extraña concatenación de factores a las que de algún modo se considera ajeno, lo que le lleva a afirmar: “Yo flipo con todo lo que me ha pasado”.
Sin embargo, este leonés ha llegado a unas cotas tan altas en el panorama internacional que incluso ha tenido el placer de tener a cuatro patas – en el sentido literal- a constructores de la talla mundial como Paul Yaffe o Peter Penz Sonríe al relatarme como ocurrió tal cosa, en el certamen de Padova, la primera vez que decidió foguearse internacionalmente y que supuso su primer espaldarazo internacional. A partir de aquel momento su nombre quedó grabado con letras grandes en el altar del custom más elitista y ascendió al peldaño más elevado, el reservado a los grandes entre los grandes, en Sturgis, cuando el gran Chicara, el hombre que crea “violines”, según comenta Dani sin molestarse en ocultar su admiración, se quedó mudo de asombro ante su creación. Este es quizá su mayor orgullo. “Que le guste tu moto a un tipo que construye unas motos tan especiales es sencillamente alucinante”.
Nada en Dani resulta afectado, al contrario. Su discurso es tan natural y desprovisto de ego que provoca la mayor de las simpatías, lo reconozco. No hay trampa en su mirada franca. La media sonrisa es marca de la casa y sirve para remarcar su argumentación. Con el pelo ensortijado y las dos patillas largas que terminan sin juntarse por debajo de la barbilla parece un duende travieso y burlón. Hace bromas pero con la única intención de hacer sentir bien a quienes le escuchamos con atención. Es su carácter, desdramatizar lo que considera my serio, despojar de solemnidad nuestra conversación porque no tiene intención de sentar cátedra, tan sólo de que el rato que compartamos sea digno de recordar. 
Podía haberse dedicado profesionalmente a construir motos pero no ha ansiado elegir ese camino. Trabaja mal bajo presión y, además, el no dedicarse a esto en exclusiva le confiere total libertad para hacer lo que le gusta. Me consta, y así lo confirma, que a más de uno que ha acudido a que le haga una moto le ha aconsejado que se compre una BMW porque las motos que él hace no son para todos los públicos. Necesitan de una forma de ser y de apreciar que limitan su alcance. No es soberbia, es la pura verdad. Una moto con la firma de Devil Inside Cycles no es una moto de serie, es algo que requiere un mimo y saber hacer. Es su privilegio, sin duda. Se lo ha ganado a pulso y no intenta engañar a nadie. Él construye sólo cuando lo que habla con su interlocutor le provoca un cosquilleo interior. Entonces comienza la verdadera conversación y el consiguiente presupuesto que da inicio al proyecto. Porque Dani no lo hace por dinero, si no por el placer de crear algo distinto que dé una forma nueva a un motor, a un chasis… a lo que sea que pueda manipular para crear algo único, irrepetible, de lo que sentirse orgulloso. 
Hay en su trabajo mucho del estilo de ver la vida de un enamorado del viento y de las olas que, ante mi sorpresa, declara no ser motorista. Y yo, que le he visto montar en moto y puedo dar testimonio de que conduce con la soltura y la facilidad que distingue a los que tienen un don, no puedo evitar poner cara de asombro ante su afirmación. Le gustan las motos pero no necesariamente la vida en ellas, comenta. Quizá sea el espíritu libre del mar lo que guía su trabajo, prolongación inequívoca de su forma de ser y vivir. Más cerca de ser un beach boy que de un easy rider, Dani encoge los hombros al asentir. Aunque me quedo con ganas de profundizar sobre este tema siento que he dado en el clavo al preguntárselo. 

Pesimista ante el panorama nacional, se pone serio cuando argumenta que hacen falta muchos años para ponernos al nivel que encontramos fuera. Déficit de cultura, más que de talento, y una innegable apatía por el desarrollo de nuevas
formas de entender, de sentir y de hacer las motos son las barreras que debemos quebrar si un día queremos que el talento patrio pueda codearse en igualdad con el resto del mundo. Excepciones hay, afortunadamente, pero ninguna como la de aquel chico que, aún siendo ya hombre, se hizo maduro entre las paredes de un garaje donde aprendió a “destruir” para poder construir. Un hombre que prefiere hacer una pausa en su trabajo, en su vida, para buscar nuevas vivencias lejos de sus habituales influencias. Los motivos son suyos, pero no engaña. El fuego que atesora en su interior no está, ni de lejos, cerca de consumirse. Más bien se alimenta cada día de las brasas de la inquietud con las que conforma ese carácter que le llevó a dejarnos a todos con la boca abierta con una moto que debería figurar en un sitio de honor en el mejor museo del mundo: la Quattro. Para él Chicara es el mejor constructor del mundo. Para otro de los constructores nacionales, que goza del mayor de mis respetos, Dani es el más grande de España. Para algunos un auténtico  demonio, para otros un ángel. Para todos un creador de “violines”.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Desde las barricadas de la democracia: lo que queda del 15 M.

Asisto con pesar a lo que ha quedado de un movimiento espontáneo y frágil como fue el que dio inicio a un sentimiento donde la rabia ante la situación política y social desembocó en la ilusión de millones de personas frente a la posibilidad de que un cambio real fuera posible. Cuando me enteré de que la policía desalojó de malas maneras a los estudiantes que decidieron protestar en la Puerta del Sol de Madrid cogí la moto y fui dispuesto a mostrar mi apoyo ante lo que consideraba injusto. Fue un momento mágico. Yo esperaba a unas decenas de "indignados" y lo que me encontré fue que éramos miles los que nos concentramos allí de forma espontánea. Y al día siguiente más, y al otro muchos más. Y así nos encontramos durante muchos días, semanas. Miles de personas mostrando nuestro rechazo al sistema actual, a las condiciones que sufrían nuestros compatriotas, a la corrupción, etc. Sin colores, sin partidos, sin ideologías.  Mi papel en aquella protesta fue… Bueno, eso no importa aquí. Lo realmente fundamental es como aquel movimiento global que clamaba por la libertad, solidaridad, igualdad y la democracia real se fue convirtiendo por mor de su gran tamaño en un reducto de grupos políticos que lo fueron arrimando hacia posiciones de izquierda. Ese fue su final. Previsible, cierto. En su momento formulé esa predicción y, por desgracia, no me equivoqué. El carácter asambleario no funciona cuando alcanzas un número determinado de miembros y tienes que dividirlas en pequeñas reuniones. Entonces son los elementos más radicales quienes comienzan a hacerse con el poder a base de descalificar públicamente a los que opinan diferente. Es la historia de la humanidad. Sé de lo que hablo porque estuve en distintas asambleas de barrio y fui uno de los damnificados por esas personas que claman por la libertad siempre que sea la suya.
Con el tiempo la realidad partidista marchitó la utopía de quienes apostamos por un movimiento sin ideologías caducas que dividen. Hoy, grupos como Podemos, con su líder levantando el puño, o Izquierda Unida, con su aspirante a secretario general aludiendo constantemente al 15 M, se  presentan como los auténticos representantes de aquel sueño del que hoy muchos despertamos como si se tratase de la peor pesadilla posible. Qué pena.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Luis Miguel “Luismi” Cabeza. El hombre que susurra a los Shovelhead.



Se me antoja que hay pocos sitios mejores en Madrid para hablar con alguien de la vieja escuela (old school para los puristas) que un lugar tan mítico como Alfredo’s, el restaurante de la que pasa por ser la mejor hamburguesa de la ciudad, con varias décadas de historia en la memoria y el presente de generaciones de madrileños. No hay duda de que el sitio acompaña a un hombre con sempiterno aspecto de rocker que no hace gala de nada porque desea tan poco reivindicarse como vestirse de oropeles nacidos de la inconsistencia recalcitrante de aduladores fariseos. Bien podía haber salido de un vinilo de Robert Gordon o Graham Fenton, sin embargo es de las revistas Cromo y Fuego, Freeway, Easy Rider (la edición americana) o Automecánica de quien se manifiesta seguidor. No hay duda de que me encuentro en compañía de un mecánico de raza, buen conocedor del aroma que compone la mezcla de aceite y grasa.
Luismi y yo llevamos un buen rato juntos – bien acompañados por Sara y JuanDa- y nos hemos trasladado hasta aquí desde el bar donde habíamos quedado para evitar camaraderías incómodas. Una pena porque en su terraza se disfrutaba del sol pre otoñal, tan agradable como deseado, aunque hay que decir que tampoco hemos salido mal con el cambio. El chili con carne llega a la mesa y me lanzo a probarlo más de una vez a pesar de que soy consciente de que me va a sentar como una patada en el estómago. El picante me destrozará, lo sé, pero es lo que tiene el momento en el que hay que tomar una decisión rápida: sea la que sea inevitablemente tendrá consecuencias. Algo así le ocurrió a Luismi hace muchos años cuando tuvo que escoger entre ir a estudiar
mecánica a Alemania o convertirse en soldado profesional y hacer carrera en el ejército. Esa elección, fruto de un momento especial mezclado con algo de rabia, ha marcado, sin duda, la vida de un hombre que desde adolescente demostró un talento innato para la mecánica, lo que le llevó a ser el encargado de arreglar las motos que había en la pandilla. Hoy me confiesa que si volviese a tener la oportunidad de decidir hubiese emprendido el camino del ejército. Ante mi extrañeza inicial me mira y desde lo más profundo de su mirada puntualiza: “Tal y como están las cosas no merece la pena dedicarse a esto”. Esto, lo de la mecánica, supone casi una heroicidad en un país pacato e ignorante del esfuerzo que significa mantener una moto en perfectas condiciones o, lo que es más importante, hacer motos que tienen 40 o 50 años y que sigan funcionando a la perfección sin nada que envidiar a las modernas. Aquí interesa más la moda que el estilo, el dinero que el talento, algo que supone una constante con la que me encuentro en muchas de las facetas de mi actividad profesional y que veo reflejada en casi todos los sectores a los que me asomo. A todo ello hay que sumar el desbarajuste creado por un reglamento absurdo e interesado que prácticamente imposibilita a cualquiera el tener una moto a su gusto y que ha traído, si no la ruina, sí la pobreza a muchos talleres del custom. Da pena ver que gente que se ha dejado las uñas durante años lo esté pasando tan mal como para replantearse su situación. Por fortuna, La Cabeza Motorcycles es un taller reputado con una buena cartera de clientes, tiene trabajo y somos muchos los que sentiríamos si un día llegase su desaparición pero es innegable que los tiempos han ido hacia atrás obligando a los talleres a buscar un sitio donde establecerse en el grave desconcierto actual. A La Cabeza Motorcycles, o lo que es lo mismo, a Luismi, le cabe el honor de ser constantemente buscado por quienes necesitan un especialista en el motor Shovelhead, tan codiciado por los amantes expertos de las Harley- Davidson, y de haber construido algunas de las motos más bonitas que circulan orgullosas por las carreteras levantando exclamaciones de asombro, como es el caso de Shovelvia, la envidia de concentraciones y los lugares por donde aparece. Una preciosidad construida mimando los detalles, poniendo el corazón en cada paso y volcando el mismo amor que siente hacia su propietaria, Sara, mujer de raza y culpable en gran medida de que esa media sonrisa que adorna el rostro del mecánico permanezca perenne.

Haberse especializado en la mecánica de una de las joyas creadas por la MOCO es indicativo de su forma de ser y de conducirse por la vida y por su profesión. Hablamos de un hombre entusiasta por aprender – “Cuando compré mi primer Shovel lo primero que hice fue desarmarlo para poder conocerlo a fondo. Quería saber como funcionaba y así me enamoré de él”-, cautivado por lo que hace, que se apasiona ante los retos difíciles y cabila en silencio mientras su interlocutor espera inútilmente un veredicto. Luismi piensa a la misma velocidad que calla, algo poco habitual en un mundo de charlatanes y gurús. Extraña que un hombre tan pausado haya sido entrenado en el exigente cuerpo de los boinas verdes, los populares COES. Se podía pensar que sigue a rajatabla uno de los lemas de los guerrilleros: sé parco en palabras, que los hechos hablen por ti. Pero puede que sencillamente se deba a que nació con el temple de un resistente. No he conocido a nadie que me haya hablado mal de él y eso suele ser signo inequívoco de que el hombre supera al personaje. Luismi no va de nada que no sea él mismo, despreocupado de cualquier consideración ajena. Se le quiere o se le respeta. O ambas cosas, que suele ser lo común. Muchos de nosotros celebramos que un día decidiese cambiar la pistola por la llave inglesa, el subfusil por el torno y el cuchillo por el destornillador. El ejército perdió a un buen soldado pero los harlystas ganamos un excelente mecánico. Y los motoristas, un gran compañero. 

jueves, 4 de septiembre de 2014

Víctor Romero. Un hombre tranquilo.

Acudo puntual a nuestra cita y compruebo con sorpresa que Víctor Romero, gerente y socio de Makinostra, ya se encuentra sentado a la mesa con una cerveza. Se levanta y me saluda con la misma cordialidad que ha tenido conmigo desde que nos conocemos, hace ya tantos años que no merece la pena recordarlos. Es la primera vez que llega antes que yo a una cita y eso me descoloca un poco, así que me toca recomponerme sin que se note.
La cuestión que se me presenta ante esta charla es saber si detrás de esos ojos claros y la sonrisa cautivadora se esconde un lobo o un cordero. Tantos años tratando con él me imponen la obligación de desprenderme del aprecio que le profeso y situarme en una posición de objetividad desde donde intentar tratar el perfil del personaje, más allá de cualquier consideración subjetiva. Decido que la premisa de partida bien pudiese ser que su imagen de cordero no es más que una ilusión bajo la que se esconde un lobo que sólo ataca si se siente amenazado… o tiene hambre. Al fin y al cabo me encuentro frente a frente con un hombre tremendamente respetado y querido por la MOCO, por más que intente negarlo, cuya opinión tiene un gran peso en decisiones de la compañía. No en vano dirige con mano firme y certero criterio el que pasa por ser uno de los mayores concesionarios oficiales Harley-Davidson en nuestro país, y por ende uno de los más importantes de Europa.
Motorista antiguo y entusiasta. Empresario y entusiasta. Ameno conversador y entusiasta. Pocas veces se tiene la oportunidad de compartir mesa, mantel y charla con alguien que disfruta al máximo de lo que hace sin adjudicarse las ínfulas que distingue a los mediocres del éxito. Es verdad que ambos sabemos lo suficiente del otro como para que el aprecio que sentimos haga más sencilla la comunicación, aunque detecto cierta actitud defensiva al principio que se va relajando a medida que queda claro que no se trata de una entrevista. Tan sólo, le aclaro, quiero descubrir al Romero que hay tras Víctor. O quizá al Víctor que antecede al Romero.
No es fácil sustraerse al encanto del vendedor, del publicitario que ha sido, del lobo que vigila con la serenidad de saber que domina el terreno. Motorista de kilómetros incontables y vividor de experiencias múltiples, se declara entusiasta de la marca de Milwaukee. “Yo, cuando veo a Willy G. me emociono”, reconoce sin ambages. No se trata de un mitómano recalcitrante, sino de un hombre que sabe valorar el esfuerzo, la implicación y la genialidad de otro que ha sido protagonista de un hecho importante. Esa frase resume, a mi entender, la pasión que descubrió gracias a un grupo de amigos harlystas que un día se empeñaron en que probase una de aquellas grandes y robustas motocicletas y le introdujeron un veneno para el que casi nunca existe cura. Fue en aquel momento cuando comenzó a fraguarse en su cabeza la vinculación empresarial –y posteriormente también laboral- con la marca del bar and shield. Era tan fácil como darle un pastel a un niño que lleva un buen rato salivando frente al escaparate. La vida transcurre entre un puñado de sorpresas que a veces consiguen desviar el rumbo trazado, pero no creo que sea el caso que nos ocupa. Al menos me gusta imaginar que el lobo vigilante supo olfatear a la presa adecuada e invirtió sus días en preparar el terreno hasta que se dieron las circunstancias oportunas para lanzar el ataque. He ahí una nueva teoría para un debate posterior, aunque me temo que esa verdad quedará guardada en la caja de los secretos hasta que llegue el momento, si es que llega, de que brote en la memoria.
Harley-Davidson es una de las Love Marks más apreciadas del mundo, y eso ya es decir mucho. Para alguien como Víctor, acostumbrado a manejar marcas de prestigio, debe ser muy gratificante representar y gestionar a la MOCO nada menos que en la capital del reino. “El problema es que cuando trabajas en lo que te apasiona vas perdiendo esa misma pasión”, confiesa. Supongo que hay algo de verdad en sus palabras pero el brillo de su mirada me hace comprender que todavía queda mucha pasión por agotar, puede que demasiada para echarla en falta por el momento. Esto último adivino que supone un plus para él, aún cuando todavía no sea del todo consciente de ello.
No es la pasión lo que puede convertirle en un manso, en un converso sumiso. Nada más alejado de la realidad. A cada temas espinoso, como el tan traído tema del 1HD y la responsabilidad de la marca en la confusión creada, responde lanzando dentelladas en forma de opiniones sobre como debería mejorar la compañía, pero lo hace con elegancia, sin descuidar el territorio donde se asienta su prestigio. Como buen conocedor de la realidad cree firmemente que la crítica es la única opción posible que tiene la MOCO para seguir siendo objeto de culto y admiración en todo el mundo. Su fuerza, él lo sabe, reside en la convicción de sus palabras mezclada con una sonrisa suave que convierte en amable la más feroz de las sentencias. Nada en su boca suena duro, nada en sus gestos resulta amenazador. Interpelado sobre el Proyecto Rushmore, a través del cual la compañía dio voz –y casi podría decirse que voto- a miles de usuarios en todo el mundo, se toma unos breves segundos de respiro para encontrar las palabras adecuadas, aquellas que buscan transmitir la verdad sin molestar a nadie. Se le nota orgulloso al explicarlo, buen conocedor de lo que ha sido un proyecto serio, interesante y exitoso, cuyo resultado ha dado lugar a importantes evoluciones en las motocicletas de Milwaukee, no siempre bien acogidas por los más puristas pero imprescindibles para adaptarse al futuro, al igual que en el pasado tuvo que tomar decisiones impopulares para poder llegar hasta donde está hoy. Víctor lo siente como propio y lo entiende como el camino de una ruta que busca tener un horizonte limpio por delante.

“Para mí Harley-Davidson es como El Quijote. Siempre te divierte cuando lo lees y siempre descubres algo nuevo”. En este momento mis esquemas saltaron por los aires. Estaba preparado para escuchar alguna referencia al realismo trágico, puede que algo de Carpentier, o acaso a la generación perdida, con referencia a Dos Passos o Faulkner, pero fue la obra maestra de la literatura en castellano la elegida para describir un paralelismo en el que no hay medias tintas. A menudo hereje de mi propia cultura, no es la novela de Cervantes una de las que yo recomendaría, lo que me hace merecedor de múltiples acusaciones que asumo, pero sin embargo, soy consciente de que el significado de su frase va más allá de lo evidente. Es cuestión de raza y de señorío. Se trata del derecho que tiene a asumir las características de la MOCO y trasladarlas al espíritu local. ¿Será el tan traído mantra publicitario  think global, act local? Sea como sea, suyo es el derecho a expresarlo como quiera. Se lo ha ganado de sobra. Como también el cariño y el respeto de quienes le conocemos. Y esto también lo sabe.

lunes, 30 de junio de 2014

Primera Guerra Mundial: el día en que empezó todo.

Guillermo Rodríguez hace un buen planteamiento en el Huffington Post:
http://www.huffingtonpost.es/2014/06/28/primera-guerra-mundial-cronologia_n_5533588.html?utm_hp_ref=mostpopular

Y el enlace a un vídeo sobre la tragedia mundial:
http://www.youtube.com/watch?list=PLmXbtaEFDB2NnaltqY2JJFbL8rrKC0Jxk&v=AMbomBoVUEg#t=88

sábado, 28 de junio de 2014

Yo soy español… español… español...

Soy de un país en el que alrededor de 13 millones de personas viven en el umbral de la pobreza y aún así se penaliza con impuestos las indemnizaciones por despido.
Soy de  un país donde los jueces retan a los fiscales a que los denuncien, donde presente se dirime en forma de pasado y el futuro se escribe con siglas éticamente confusas, tales como SICAV. Un país en el que el precio de la vivienda cae entre un 40% y un 60% pero los impuestos sobre ella aumentan un 9%. Soy de un país en el que la justicia ha perdido el sentido de la igualdad y cada día asistimos a nuevos privilegios de los políticos que deberían servir al pueblo, no servirse de él.
Soy de un país que glorifica a Casillas, Xavi o Iniesta con la misma intensidad con la que desoye a Machado, a Quevedo o a Garcilaso; un país donde el respeto de los derechos humanos ha sido puesto en entredicho, un país en el que los ciudadanos han visto recortados sus derechos y libertades por decreto.
Soy de un país campeón en corrupción en el que el estado roba en forma de impuestos lo que no otorga como servicios.
Soy, por si quedaba alguna duda, español.

jueves, 20 de febrero de 2014

El cartel de la autopista del norte, Km 32

Esta iniciativa me atrapó desde que la conocí. Acababa de crear un grupo que se llamó "El Poder de las Palabras"en Facebook con el objetivo de conseguir que las personas tuviesen un momento de felicidad, de comprensión y apoyo cada día. Entonces, por pura casualidad, vi que en Tenerife había una persona que estaba haciendo algo similar, sólo que mejor. Él lo había materializado en la vida real y conseguía que miles de personas sonriesen o meditasen diariamente. No le conozco, ni él quiere ser conocido, lo que a mi juicio le da mucho más valor a su idea, pero admiro su generosidad, su tesón y entrega.

Yo estoy orgulloso de lo que conseguí con "El Poder de las Palabras". Creo que fue una buena iniciativa que unió a personas que no se conocían y desarrollaron una amistad que aún perdura. Superamos los dos mil miembros, se crearon grupos, parejas, y todos pudimos disfrutar de unos momentos de felicidad que hacían menos pesada la carga de la vida. Hoy, en la distancia, sonrío cuando recuerdo aquellos momentos en los que esperaba ver lo que los demás habían puesto en el muro... Pero me faltó una cosa: el anonimato. De haber sido así, quizá no se hubiese despertado la inquina de quien con falsas denuncias consiguió que Facebook cerrase el grupo. Él, Anoniman, ha conseguido mantener su ejemplo durante más años y llegar cada vez a más gente, sin ser descubierto. Sin alardear de su éxito. Esto me parece admirable y me hace creer en el ser humano.
A continuación copio el texto íntegro que Anoniman ha puesto en FB por si alguien quiere tener en casa lo que por desgracia no hemos podido disfrutar en vivo. Soñar no es siempre fácil, pero compensa.

Llegó el momento. Máquinas en la imprenta a punto. Todo preparado. Abrimos la web para que puedan pedir el libro! Este es el enlace: http://anoniman.es/?product=anoniman . Mejor no utilizar el explorador Internet Explorer, da algún fallo, usar cualquier otro.
En principio se podrá comprar solo en Internet. Editaremos tantos ejemplares como pidan y se los mandaremos a casa.
No dejen de ver el corto que estrena Acoidán Mendez colaborando con el lanzamiento del libro. http://youtu.be/wESIZ9TFhys
Y también quiero dar unos millones de gracias a todos los que con su aliento están ayudando a materializar esta idea. Compartir es el lujo.
Toda la información sobre el libro la encontraran en anoniman.es
EL PROYECTO ANONIMAN “No hay un manual, escribe el tuyo”

jueves, 26 de diciembre de 2013

Historia Mínima del País Vasco (Jon Juaristi)

Interesante ensayo del escritor Jon Juaristi en el que en poco más de 300 páginas consigue acabar con "los mitos" de una historia "pródiga en falsificaciones".
Según el autor "Hay una necesidad de justificar los privilegios y comenzaron a aparecer leyendas, mitos, para justificarlos", y añade que esa "mitificación continua" es uno de los "deportes favoritos" del País Vasco, cuya historia está llena de "falsificaciones lisas y llanas, desde el siglo XVII hasta ahora".
Fácil de leer y de asimilar, supone una semblanza más allá de la falsa mitología creada por algunos interesados. Muy recomendable en estos días de asueto, donde las fechas hacen que nuestro pulso intente mantenerse estable.
Juaristi, exdirector del Instituto Cervantes, es catedrático de Filología Hispánica, poeta y ensayista y está en posesión del Premio Nacional de Ensayo 1998 y el Espasa 1997 en la misma modalidad.


miércoles, 27 de noviembre de 2013

Desde las barricadas de la Democracia.


Viví las protestas en primera persona y sufro las consecuencias de la estafa a la que estamos sometidos como uno más. Ahora que el mentiroso de Rajoy dice que se ven indicios de una mejoría me gustaría preguntarle quién la ve. ¿Los banqueros? ¿Los políticos y sus injustas prebendas que les hacen diferentes al resto de los ciudadanos? ¿Los especuladores del vivienda? ¿Los ayuntamientos que, a pesar de la enorme caída del precio de la vivienda, nos suben impuestos como el IBI? ¿Los corruptos que salen de rositas? ¿Los policías entregados a sojuzgar al pueblo que protesta? ¿Quién la ve, señor Mentiroso? Esta crisis ha robado el futuro a millones de personas; ha dejado sin esperanza a cientos de miles de familias; ha abierto los ojos al resto de la sociedad. Ahora sabemos la verdad: no contamos para ustedes, excepto cuando llegan los periodos electorales. Ustedes han bastardizado aquella máxima de la Ilustración: todo para el pueblo pero sin el pueblo. La han convertido en "Todo sin el Pueblo".
¿Quiere la verdad? Aquí la tiene.
Fantástico trabajo de Emilio Morenatti que recoge la actitud de un pueblo que se niega a agachar la cabeza.
http://vimeo.com/80274887

martes, 26 de noviembre de 2013

Valientes palabras del actor Matt Damon sobre la realidad del mundo (visto en el blog Yo me tiro al monte).

http://www.yometiroalmonte.es/2013/11/24/matt-damon-sube-escenario-hace-llamamiento-desobediencia-civil/


"Comienzo desde la suposición de que el mundo está patas arriba.
De que todo está mal.
De que la gente equivocada está en la cárcel, y que la gente equivocada está fuera de la cárcel.
De que la gente equivocada tiene poder, y la gente equivocada no tiene poder.
De que la riqueza está distribuida en este país y en el mundo de tal forma que no requiere simplemente una pequeña reforma si no que requiere una drástica redistribución de la riqueza.
Comienzo desde la postura de que no tenemos mucho que decir al respecto por que todo lo que tenemos que hacer es pensar en el estado actual del mundo y darnos cuenta de que todo está al revés.
Si no piensas, si simplemente escucha lo que dice la televisión, lees cosas académicas, en efecto empiezas a pensar que las cosas no están tan mal. O que cosas pequeñas están mal.
Pero tienes que distanciarte un poco, y luego volver y mirar al mundo.
Y te horrorizas.
Asi que tenemos que comenzar desde la suposición que las cosas están realmente patas arriba.
Y nuestro tema es patas arriba, desobediencia civil. Y en cuanto dices “El tema es la desobediencia civil”, lo que dices es “el problema es la desobediencia civil”. Ese no es el problema.
El problema es la obediencia civil.
El problema es la cantidad de gente en todo el mundo que han obedecido los dictados de los líderes de sus gobiernos y han ido a la guerra. Y millones han sido muertos por esta obediencia.
Reconocemos esto en la Alemania nazi. Sabemos que el problema entonces era la obediencia. Que la gente obedeció a Hitler. La gente obedeció. Eso estaba mal.
Deberían haber desafiado. Y deberían haber resistido. Y si todos hubiéramos estado allí, se lo hubiéramos enseñado.
Incluso en a Rusia estalinista podemos comprenderlo. La gente era obediente, todos esos rebaños de gente obediente.
¿Recordáis aquellos días de batallas cuando la gente era explotada por el feudalismo? Todo era horrible en la edad media.
Pero ahora tenemos la civilización occidental. El Imperio de la ley.
El Imperio de la ley ha regulado y maximizado la injusticia que existía antes de la regla de la ley. Eso es lo que ha conseguido el imperio de la ley.
Cuando en todas las naciones del mundo el imperio de la ley es la querida de los líderes y la peste de la gente, debemos empezar a reconocer esto. Debemos trascender estos límites nacionales de nuestro pensamiento.
Nixon y Brézhnev tenían mucho más en común de lo que tenemos nosotros con Nixon.
J. Edgar Hoover tenía mucho más en común con los directores de policía secreta soviética que con nosotros.
Es la dedicación internacional a la ley y el orden lo que ata a los líderes de todos los países con un vínculo de camaradería.
Por eso nos sorprendemos tanto cuando se encuentran y dan la mano, se sonríen o se fuman puros.
Realmente se gustan entre ellos, sin importar lo que digan.
Lo que estamos intentado hacer, supongo, es realmente volver a los principios, objetivos y el espíritu de la declaración de independencia.
Este espíritu es resistente a la autoridad ilegítima y a la fuerzas que arrebatan a la gente de su vida y su libertad y su derecho a perseguir su felicidad.
Y por lo tanto, bajo estas condiciones, urge el derecho a alterar o abolir las actuales formas de gobierno y el acento está sobre abolir.
Pero para establecer los principios de la declaración de independencia, vamos a necesitar ir fuera de la ley. Para de obedecer las leyes que exigen matar, o adjudicar la riqueza de la forma en que se ha hecho, o meter a la gente en la cárcel por pequeños e insignificantes infracciones técnicas, y mantener a gente fuera de la cárcel por enormes crímenes.
Mi esperanza es que este espíritu tome lugar no solamente en este, si no además en otros países, peor que todos lo necesitan.
La gente en todos los países necesitan el espíritu de la desobediencia al estado. Lo que no es algo metafísico, si no algo de fuerza y riqueza.
Y necesitamos algún tipo de declaración de interdependencia entre la gente de todos los países del mundo que luchan por las mismas cosas."

martes, 19 de noviembre de 2013

Desde las barricadas de la Democracia

Yo era demasiado joven cuando murió Franco como para acordarme de esa época en la que los ciudadanos sólo tenían una misión: obedecer. El anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana que pretenden aprobar los representantes del pueblo (sic) tienen algunos supuestos que van en esa dirección. Que protestar ante el Congreso (la verdadera casa del pueblo), grabar a la policía o que insultar a un agente tengan hasta 600.00€ de sanción sólo tiene la misión de no permitir que haya testigos y se confiera sus miembros una impunidad mayor aún de la que gozan actualmente. No hay que olvidar que la palabra de un policía prevalece sobre la de un ciudadano corriente y en los últimos años, gracias a la labor de personas anónimas, hemos podido ver gran cantidad de imágenes que mostraban violencia y abuso por parte de las fuerzas destinadas a proteger al pueblo. ¿Van a quedar impunes sus actos a partir de ahora? Me temo que sí. Esta Democracia feudal en la que vivimos nos trata como desperdicios humanos a los que tenemos motivos y ganas de protestar. Pues bien, llegará un día en el que el pueblo pedirá cuentas a quienes ahora abusan de él, y ese día no valdrán las excusas de la obediencia debida o la legitimidad de los votos. Y, recordad, tiranos y serviles, el pueblo siempre termina ganando.
Mientras, recordad que esto se aprobará con los votos de los 2 grandes partidos, PP y PSOE. Lo digo para que cuando lleguen las elecciones la memoria no se pierda y se vote a otras opciones que puedan devolvernos la libertad que el bipartidismo nos está arrebatando cada día.

http://www.huffingtonpost.es/2013/11/19/ley-seguridad-ciudadana-delitos_n_4301559.html?just_reloaded=1

domingo, 6 de octubre de 2013

¿Está Madrid condenada?

Nunca me ha gustado Madrid una ciudad que encierra el cielo, aunque siempre creí en ella. Hoy sólo puedo poner mi firma en apoyo de los autores de este artículo que reflejan la realidad de una urbe condenada por la arrogancia de sus gestores.

http://politica.elpais.com/politica/2013/10/04/actualidad/1380911735_707943.html

"Madrid tampoco tiene una marca, una postal que identifique la ciudad, un relato que la haga conocida e interesante."
En fin...

viernes, 2 de agosto de 2013

ANTONIO “MANX” MAESO, EL ÚLTIMO HÉROE DEL MOTOCICLISMO (artículo para ChopperOn.es, agosto 2013).



Hace unos años escuché a Ramón Trecet preguntar a la audiencia por qué admirábamos a los jugadores de la NBA. Él mismo ofreció la respuesta: “porque hacen cosas que nosotros jamás podremos hacer”. Aquella reflexión se adhirió a mi mente y de ningún modo he conseguido desprenderme de ella. Admito que el término admiración es demasiado fuerte; no es admiración lo que experimento cuando veo a esos jugadores, pero sí asombro por lo que son capaces de hacer. Admiración es, eso sí, lo que siento por los pilotos de motos que corren en carreras infernales por el simple amor a una afición, y aún se acrecienta si me refiero a Antonio Maeso, genuino representante español en la prueba más exigente y peligrosa del mundo: el Man Tourist Trophy.
Hace casi dos meses que Maeso sufrió un grave accidente durante una carrera del que afortunadamente – y de milagro- salió vivo pero con fracturas múltiples de tibia, peroné, fémur y rótula que le impedirán, casi con toda seguridad, volver a competir sobre una moto. Viajaba a 250 km/h cuando impactó con la rodilla de manera brutal contra el muro situado en el interior de la curva Black Hut y lo que resulta increíble es que consiguiese evitar el choque contra la montaña y detener la moto con su pierna colgada, completamente destrozada. Hoy está concentrado en poder volver a andar, algo que por desgracia no tiene asegurado. Pero no le admiro por eso, mi devoción viene explicada por el compromiso que un hombre tiene con sus sueños. Antonio ha dedicado los últimos años a hacer posible aquello que una vez iluminó su vida, volando por encima de las dificultades mientras sorteaba negros nubarrones en forma de incertidumbre económica. Durante este tiempo ha corrido gracias a entregar su energía, vida y recursos a este propósito y a haber conseguido reunir un notable número de aportaciones privadas de motoristas entusiasmados con su proyecto de vida. Tras cinco años de sueño la realidad ha impuesto su despiadada ley, hoy Antonio se encuentra sumido en una nueva competición en la que tiene que enfrentarse al mayor enemigo que puede tener: él mismo. Su concentración está en volver a caminar, en poder recuperarse para proseguir su vida más allá de sus propios deseos. En la Isla de Man se han dejado la vida muchos pilotos, entre ellos nuestro primer gran piloto, Santi Herrero, acrecentando así el mito de la prueba más carismática de las dos ruedas. Este mismo año dos motoristas han perdido la vida, uno en el TT y otro en el Southern 100 que se corre al sur de la isla. Afortunadamente Maeso puede contarlo y vivir para narrarnos al resto sus peripecias en la competición. Esta es la auténtica gran noticia, no la del accidente que le retira. Estar vivo supone la oportunidad de alimentar nuevos sueños que encaminen sus pasos, para descubrir otros límites, nuevas ambiciones. Querido Antonio, tú y el resto de esos personajes menores a los que los medios de comunicación ignoran como si fuese la letra pequeña de un contrato tan obligatorio como molesto sois mis auténticos héroes. Mucho ánimo en tu recuperación y toda la suerte que te mereces para el nuevo camino que emprendes. Eres y siempre serás un Manx. 

viernes, 5 de julio de 2013

La Red (a)Social (artículo para ChopperOn.es, julio 2013)


Hace unos días saltó la noticia de que Facebok recibió -y atendió- alrededor de 10.000 órdenes de la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU con peticiones de información que afectaban a entre 18.000 y 19.000 cuentas. Justo una semana antes, volviendo de la reunión anual de Harley-Davidson en León, mi moto sufrió una avería cerca de Valladolid y tras colocar el casco a 20 pasos, la chaqueta en el suelo y separarme unos metros de la moto comprobé como pasaban ante mí siete BMW  y dos motos japonesas que no se dignaron a parar, eso sí, muy educados me saludaron con la mano.
A priori ambos hechos no tienen nada que ver pero si nos detenemos un momento a valorarlos descubrimos que, de algún modo, tienen aspectos comunes. Ambas son dos grandes redes sociales, sí, no se me solivianten todavía. Me explicaré. Si bien Facebook tiene un alcance mundial que supera los mil millones de cuentas, el motociclismo, o motorismo, tiene también una importante cifra millonaria de seguidores en todo el mundo. Ambas son, igualmente, voluntarias y en el caso de Facebook totalmente gratis. Cuando entramos en esta red debemos saber que estamos dentro de una empresa privada y jugamos con sus propias reglas sin que nadie nos obligue a permanecer en ella; cuando conducimos una motocicleta deberíamos ser conscientes de que formamos parte de un mundo con un centenar de años de historia, códigos no escritos pero que mantienen todavía su vigencia, al menos en los que somos cascos viejos, y una solidaridad que se hizo famosa mucho antes de que los móviles hiciesen su aparición y las compañías de seguros introdujesen la asistencia en carretera. Cuando era pequeño era frecuente escuchar historias, incluso en los programas de televisión, sobre como los motoristas (o moteros) ayudaban a coches averiados y, por supuesto, a las motos. Hoy parece que aquellas historias son parte de la leyenda perdida de la solidaridad humana.
No entiendo a quienes claman ahora por la violación de su privacidad en las redes sociales. ¿Qué privacidad reclamas cuando has sido tú quien ha compartido todo lo que has querido en el entorno de una compañía? Si no quieres que tus cosas se vean… no las pongas. Y tampoco entiendo que alguien que se suba en una moto no asuma como propias las reglas básicas de esta afición. Si no sabes, pregunta, coño. Un casco colocado en el suelo a 20 metros de la moto, remarcado por la chaqueta que reposa en el asfalto y no colgada del manillar, por ejemplo, es señal de avería, a ver si se enteran aquellos que no han escuchado a sus mayores. Sí, el piloto seguramente habrá llamado ya por su móvil y estará esperando a la asistencia, pero una parada a preguntar será siempre de agradecer. Un poco de charla o simplemente comprobar que formas parte de algo reconfortará al piloto con problemas. Y si no vas a parar, al menos métete el pito y las “uves” en el orto porque no tienes nada que ver conmigo y paso de saludarte. Eso sí, no te preocupes, si un día eres tú el que estás tirado en la carretera y yo paso en moto o en coche, me detendré y te ofreceré ayuda y un rato de charla, al igual que hicieron conmigo David y Ana, Carlos y Esther, Ricardo y Ricardo jr. Todos harleros, todos motoristas, todos amigos. Yo seguiré montando en moto y mantendré mi perfil en Facebook porque asumo las reglas de ambos.
Por último, quiero dar las gracias a otro motorista, Roberto, y a su encantadora chica, Ali, por no haber permitido que me hiciese el resto del viaje en grúa. Desviaron su camino y nos recogieron a mí y a La Bonita ofreciéndonos su hospitalidad porque ellos sí que saben lo que es una red social. Y se basa, sobre todo, en la amistad.

domingo, 3 de febrero de 2013

AÚN NO HA OSCURECIDO, PERO NO TARDARÁ EN HACERLO (ChopperOn, febrero 2013).


“Shadows are falling and I've been here all day./ It's too hot to sleep, time is running away./ Feel like my soul has turned into steel/ I've still got the scars that the sun didn't heal./ 
There's not even room enough to be anywhere./ It's not dark yet, but it's getting there.”

El hombre de la cazadora oscura apuró su café y encendió un cigarrillo con un fósforo que a continuación desapareció aplastado bajo una gruesa bota de medio tacón. Levantó la cabeza sin mirar a nada y tampoco nadie pudo distinguir siquiera una mueca que delatase sus intenciones. Guió el cigarrillo a sus labios y le dio una larga e intensa calada. Parecía ajeno al paso del tiempo. Se quedó quieto, recostado sobre el quicio de la puerta, forastero de lo que sucedía a su alrededor, decidido a prolongar un poco más el descanso de su motocicleta. Quizá aquel lugar era la mitad de su viaje, o puede que no, quien sabe. Alto y fornido, su rudeza contrastaba con la luminosidad de unos ojos que sólo tienen los que todavía creen en dragones y princesas, en elefantes dentro de las boas y en nubes de algodón.

“Well, my sense of humanity has gone down the drain./ Behind every beautiful thing there's been some kind of pain./ She wrote me a letter and she wrote it so kind./ She put down in writing what was in her mind./ I just don't see why I should even care./  It's not dark yet, but it's getting there.”

En el interior del bar la radio decidió emitir un viejo tema de Bob Dylan y entonces sí, la atención del hombre de la cazadora oscura se avivó súbitamente. Sin modificar su postura, su cabeza se irguió un poco más, concentrándose en escuchar. Una nueva calada al cigarrillo dio paso a una exhalación de humo blanco grisáceo que duró más de lo habitual. Nadie podía saberlo pero, aún sin mover los labios, las palabras se iban sucediendo en su boca. Y nadie tampoco alcanzaría a adivinar que el hombre de la cazadora oscura llevaba el miedo como único equipaje.

Well, I've been to London and I've been to gay Paree./ I've followed the river and I got to the sea./ I've been down on the bottom of a world full of lies./ I ain't looking for nothing in anyone's eyes./ Sometimes my burden seems more than I can bear./  It's not dark yet, but it's getting there.

El cigarrillo, aburrido entre los dedos, terminó por consumirse. Lo apagó, se ajustó el casco y arrancó. El Big Twin ronroneó agradecido. El hombre de la cazadora oscura dio una suave palmada al depósito, miró al horizonte por donde el sol empezaba a despedirse y nadie escuchó la frase que emitió antes de alejarse, mientras Bob Dylan terminaba la última estrofa. Pero ahí quedó, flotando en el viento: aún no ha oscurecido, pero no tardará en hacerlo. Nadie había visto antes al hombre de la cazadora oscura por allí y tampoco se le volvió a ver. Y, sin embargo, estuvo.