lunes, 20 de diciembre de 2010

Un nuevo día

video

Un poema mío, con la voz de Irene Azaola.

Una Sevillana que nunca terminé... y creo que nunca lo haré.

Los tres olivos más verdes,
los tres olivos más verdes,
los tres olivos más verdes
miraban la carretera.

Miraban la carretera
los tres olivos más verdes
miraban la carretera
preguntándole al viajero
si traían hierbabuena
pa refrescar el rocío,
pa refrescarles las penas.

Los tres olivos más verdes,
los tres olivos más verdes,
los tres olivos más verdes
miraban la carretera.

Miraban la carretera
los tres olivos más verdes
miraban la carretera
por donde caminan los ríos
camino de la verbena.
Por donde las flores se abren
cuando pasa mi morena.

Mírame a la cara

Hay letras de canciones que cuentan historias completas que reflejan realidades. Hoy me he topado con ésta de Café Quijano. Una historia amarga basada en un hecho cierto, seguramente.

Si quieres/ te cuento los cuentos/ que tú me contabas.
Si quieres/ te escribo una lista/ con nombres y camas.

Si quieres/ me sigo creyendo/ que fuiste una santa.
no tienes perdón.

Como tienes la poca vergüenza/ de entrar en mi casa.
Como tienes valor de llamar por las noches/ a ver que me pasa.
Como tienes la lengua tan larga/ y la risa tan falsa,
no tienes corazón.

Tuviste muy poco respeto/ y poco cuidado.
Hiciste que fuera el payaso/ en tu circo privado.
Dejaste un imbécil muy grande/ en mi frente pintado.
No tienes perdón.


Y mírame a la cara/ y atrévete a negarme
que conoces tantas camas/ como historias que contarme.

jueves, 16 de diciembre de 2010

UNIDOSPORLASDOSRUEDAS.COM (artículo para el número de ChopperOn.es)

En los últimos tiempos algunas noticias me han hecho reflexionar sobre la importancia que tiene -o debería tener- Internet en el mundo de las dos ruedas. No sólo debe servir la red para informarnos o enterarnos de novedades, noticias, ocio etc, como es el caso de esta revista, que únicamente puedes leer a través de la pantalla, sino también para desarrollar acciones que lleven a juntarnos en aquellas cosas que nos conectan, además de la moto. Ya proliferan en lo virtual distintos grupos/foros que compiten por juntar el mayor número de aficionados a las dos ruedas, con un interés más o menos comercial y, por supuesto, lícito. Pero no me refiero a estas comunidades verticales, más bien estaba pensando en la enorme trascendencia que para nosotros podrían tener Facebook o Twitter, por nombrar a las dos redes con más fuerza en nuestro país. Hace unos años ni siquiera podíamos soñar con la ingente cantidad de datos que somos capaces de recibir y consumir, pero tampoco con la tremenda velocidad con la que podemos comunicarnos con quienes queremos hacerlo. Hoy es una realidad que cada día se empequeñece frente al que queda por llegar. Nuestra capacidad de convocatoria dependía del boca a boca o de los medios de comunicación. Pues bien, compañeros, en este momento nosotros somos los medios. Nosotros somos testigos y portavoces, receptores y emisores de mensajes. Hoy somos nosotros, los individuos, quienes tenemos el poder de crear un movimiento fuerte, unido por la causa común de las dos ruedas. Juntos podemos movilizar a cientos, a miles... a cientos de miles de compañeros en todo el país y aún más allá. ¿Te has parado a pensar un momento lo que podríamos conseguir estando unidos? Reflexiona sobre la principal reivindicación que tenemos, los guardarraíles. Sí, se organiza la concentración anual en Madrid y nos dan un lugar donde juntarnos en pandilla, este año amenizado por los puestos y las tabernas del mercado medieval (que no les falte de nada a estos chicos tan simpáticos de los cascos en la mano) y con escenario incluido, porque es importante tener un sitio al que mirar, para luego darnos un "paseo reivindicativo" por las calles de Madrid, y vuelta a casa con la satisfacción del deber cumplido. ¡Nos tratan casi como a un espectáculo circense! "¡Atención, señoras y señores! ¡Admiren a los increíbles motoristas haciendo equilibrio sobre sus impresionantes máquinas!". Y allí estamos nosotros, sometidos a la visión, cincuenta por ciento curiosa y otro cincuenta por ciento mosqueada, de una ciudadanía que no entiende por qué estamos rodando tantas motos juntas, hostigando su tranquilo deambular. Que no se me entienda mal, no critico a quien se afana en juntarnos por una buena razón (todas las iniciativas en ese sentido me parecen loables), tan sólo quiero hacer reflexionar sobre la conveniencia de seguir con estos espectáculos frente a la fuerza de otras acciones mucho menos agresivas y, en apariencia, mucho más eficaces. ¿Imaginas lo que puede ser todos estos miles de congregados en la última concentración de noviembre, apuntados a una misma página en Facebook y haciendo proselitismo a través del universo de los 140 caracteres? Cientos de miles de personas con un sólo objetivo: mejorar las condiciones de nuestras carreteras. Todos juntos, una sola voz formada por la garganta de cada cual, haciéndose oír a través de las teclas hasta cualquier organismo público. Sin protagonismos ni pendencias autorales. Todos juntos, como el pueblo de Zalamea defendiendo la justicia de su corregidor. Se me eriza el vello sólo de pensar lo que tantos motoristas, tantos votos, seríamos capaces de lograr si la utopía proudhoniana se transformase en realidad. Repito, nosotros tenemos la fuerza. Nosotros tenemos el poder de cambiar las cosas. Nosotros somos los dueños de nuestra voluntad, si realmente queremos hacerlo. ¿Queremos? La idea está lanzada. Veremos si alguien la recoge y decide convertirse en adalid de una causa sin rostros, sin nombres ni distintivos. Y, si esto es posible, esperemos que al final no salga la peor cepa del ser humano para malograr la inocencia de la causa más bella: defender nuestra vida en las carreteras que tanto amamos.com.

viernes, 5 de noviembre de 2010

ELOGIO DE LA AMISTAD (artículo escrito para el número de noviembre de ChopperOn.es)

Hace un par de semanas me vi reprobado por dos amigos, en situaciones distintas, con motivo de los comentarios críticos que realicé sobre una tercera persona, a su vez amiga. Esto me ha hecho pensar durante estos días sobre el valor de la amistad y el falso protocolo que se ha creado sobre la relación afectuosa entre las personas.
Considero el hecho de la amistad como un valor profundo y sincero en el cual la entrega se hace esperando una reciprocidad de sentimientos y valor, aunque no necesariamente de comportamiento, si no se hace imposible denominarla como tal. Para mí un amigo es alguien a quien quiero y respeto lo suficiente como para mostrarme tal y como soy yo. El no demandar una correspondencia de actuación me confiere absoluta libertad en cuanto el modo en el que actúo con la amistad. Eso significa que hago uso de ella como mejor creo y valoro en cualquier circunstancia, como es bromear sobre el interfecto, ensalzar sus virtudes o comentar sus actuaciones erróneas, etc. Este último aspecto no supone en modo alguno que minusvalore su persona, significa, simplemente, que hago de mi amigo un yo mismo. Lo asimilo a mí y lo trato como si fuera yo, de un modo casi siempre (todo hay que decirlo) poco serio. Exactamente como me tomo a mí mismo.
No creo en el artificial dogma que dice que las cosas negativas de un amigo hay que decírselas a él, a la cara y sólo a él. ¿Para qué y por qué? Lo importante que tenga que haber quedará sellado entre él y yo, cierto, pero lo superfluo no tiene ningún sentido que se convierta en motivo de sacralización. Sería absurdo, según mi planteamiento, dejar la amistad en un ámbito endogámico, circunscrito al momento en que mi amigo y yo disfrutamos de nuestra mutua compañía. Hablar de él o de ella en tono crítico cuando no está presente no supone una traición, al contrario, más bien una forma de ejercer la libre amistad sin ninguna otra finalidad.
Demasiadas veces he escuchado la frase: "A mí no me gustaría que un amigo mío hablase de mí de esa forma". Bien, lo acepto y lo respeto. Cada uno es libre de actuar y de pensar como quiera, y de mirarse el ombligo tantas veces desee, por supuesto. Lo que ocurre es que a mí lo que no me gustaría es que alguien a quien considero amigo/a vea cortada su libertad por seguir el postizo credo antes comentado. Un amigo mío debe sentirse eximido del incómodo peso de la opresión popular y comentar lo que guste sobre mi persona, sencillamente porque si le considero amigo es porque me ha dado prueba suficiente de ello. Y si no, es que no lo es y por tanto no me importa... O sí, dependiendo del día, y entonces cabe la posibilidad de que acuda a él dispuesto a sacudirle un par o dos de zurriagazos. Cosa que, por cierto, jamás haría con un amigo.
Mis amigos, los que lo son lo saben, tienen en mí a un aliado fiel y dispuesto a estar donde, cuando y en la manera que se me necesite. Sin preguntas ni excusas, allí estaré. Son conocedores de mi aprecio por ellos - incluso tengo algún amigo a quien estimo profundamente a pesar de él- y de la inquebrantable fe que profeso al concepto que nos une. Conocen mi capacidad de aguante, no eterna pero sí cercana al infinito, y los límites que abarcan el terreno de nuestra relación. A varios que así consideraba los he ido perdiendo por el camino debido a razones tan importantes como un comportamiento deshonesto, falsedad en los sentimientos o por refugiarse cobardemente en el grupo manifestando públicamente una rencilla privada, por poner unos ejemplos. Y a esos que abandono en el sendero de la vida, a esos jamás los recupero. Cuando algo quiebra el vínculo es para siempre y no hay vuelta a atrás. A los que tengo, nada he de decirles porque lo saben todo. O deberían conocerlo.
noviembre de 2010

martes, 5 de octubre de 2010

Pongamos que hablo de la “concentra” de Castellón (artículo escrito para el número de octubre de ChopperOn.es)

Cuando este artículo se asome a tu pantalla estaré centrado en dar el último empujón a ALMA DE ACERO, aportando mi granito de arena en las redes sociales para intentar que el máximo de personas conozca el evento y se apunte a colaborar en él. Así que permíteme que haga un inciso para empezar con una llamada de atención para que cojas tu moto y acudas el sábado 9 de octubre a Gandía para mostrar tu solidaridad con los, espero, miles de bikers que vamos a estar allí apoyando la causa. Toda la información en almadeacerobiker.blogspot.com.

El mes pasado comenté que un día debería hablar de la concentra de Castellón. Pues bien, el día ha llegado. Éste es tan buen momento como cualquier otro para sumergirse en el charco de la polémica.

Lo peor de hacerse mayor es que uno debe acostumbrarse a aceptar que las cosas que le gustaban se modifican sustancialmente... si no mueren. Así es la vida, implacable en su dictado con quien agota su energía a través del tiempo. Algo así le pasa a la concentra del Grao. Hace ya muchos años que acudí por primera vez, aunque hace algunos más que asistí a ella como curioso y envidioso observador. Desde entonces he podido ver como ascendía en importancia y en numero de participantes, eso sin contar con los centenares –miles, incluso - que iban el fin de semana sin inscribirse pero que pululaban por la carretera de la playa hasta el Belumar y vuelta. Yo mismo he sido uno de ellos durante tres años -unas líneas más abajo entenderás el por qué- pero también he sido testigo de su progresiva caída hasta convertirse en un evento vulgar, sin relevancia ni interés, donde un Evolution es casi una reliquia. Ya no vienen los extranjeros, ya no vemos esas motos que los acompañaban, aquellas maravillas que nos hacían pasar horas comentándolas frente a una cerveza. He visto como el Big Twin HDC renunciaba al señorío al abandonar a su suerte a dos motoristas ( uno de ellos colega) que sufrieron sendos accidentes en un show organizado por ellos, a los cuales dejó tirados en el Hospital de Castellón, y que, por cierto, jamás recibieron el dinero de la hucha creada para ellos (espero que el mal nacido que se lo quedó tenga que gastarlo en medicinas). Da pena, la verdad.

No sé qué es lo que deben hacer para recuperar la cita anual y jamás el Big Twin HDC me ha dado motivos para querer ayudarles a encontrar las respuestas, aunque reconozco que muchos de los que formaban ese club -y que eran un cáncer para el mismo- han desaparecido de él, afortunadamente. Lo que sí sé es que la coincidencia de fechas con el gran evento europeo de Faaker Sea no ayudará a su recuperación. Como tampoco lo hace su empeño en traer a grupos que a estas alturas ya sólo pueden aspirar a imitarse a sí mismos ( y que conste que soy un gran fan de Crazy Cavan) o el enorme desinterés que muestran por el conocimiento del visitante. Por la presidencia del club ha pasado algún personaje interesante y entre sus filas cuenta con gente entusiasta y muy preparada para reconducir la situación, lo sé de sobra porque los conozco. Por eso supone una auténtica incógnita para mí el hecho de que nadie dé un golpe de timón y saque a la errática nave del mar de sargazos conceptual en el que se encuentra. Por falta de preparación no puede ser, así que colijo que se debe al más puro y simple desinterés.

Castellón reúne grandes ingredientes para el éxito. Tiene playa, clima agradable, está situada a una distancia cómoda, se come un arroz fantástico y allí preparan los mejores carajillos de este país, lo que me induce a pensar que si las condiciones objetivas son buenas lo que falla hay que buscarlo en otro sitio ¿Adivinan cuál? Pues eso. Manos a la obra sin dilación porque a este paso pronto será irrecuperable la herencia que comenzaron los Crazy Brothers y que se va diluyendo sin que los responsables se den cuenta de que se escapa ante sus ojos, cada año un poco más.

Me gustaría pensar que la tristeza de este año será un episodio pasajero que olvidaremos el año que viene. Me gustaría, sí, pero veo improbable que así sea. Menos mal que siempre queda el consuelo de ver a colegas que de otro modo no vería, como Ángel, Chopper James, Vincent Caballo o el curioso "Portu"; hacer un precioso viaje con dos excepcionales compañeros y, por supuesto, disfrutar de la hospitalidad de Belén y de la compañía de mi hijo Hugo. Sólo por eso merece la pena mi viaje hasta allí, aunque dudo de que los demás tengan los mismos alicientes. Castellón ha muerto...¿Viva Castellón? No me resisto a decirlo: Alea iacta est.

27 septiembre 2010

viernes, 1 de octubre de 2010

Comparto aquí un precioso artículo escrito por mi hermana Noemí que merece la pena ser leído por todos aquellos que amen sus raíces.

Nuestro hilo

Cuenta la leyenda que un hilo une nuestras vidas y destinos desde nuestro nacimiento; nos ata a personas y a lugares de forma tan intensa que, por mucho que lo intentemos, este vínculo nunca desaparece. La unión es posible gracias a un hilo rojo pero invisible, y que por mucho que se estire, encoja o se retuerza, jamás se rompe. Así lo recoge una leyenda anónima de origen chino: El Hilo Rojo.

Esta leyenda apareció en mi vida de forma fortuita hace unos meses y, casi de forma inmediata, picó mi curiosidad y comencé a bucear en mis recuerdos buscándolo. Resultaba fácil tirar de ese "hilo" que nos une a nuestras madres - y viceversa- de forma natural, el cordón umbilical. Siguiendo por este camino, cada uno de nosotros somos una secuencia y consecución genética que nos liga a nuestros familiares lineales: padres y abuelos. Por ello, que nos parezcamos física y/o "químicamente" a nuestros progenitores, resulta obvio. Invocando al refranero: "-lo que se hereda, no se hurta-" (y aquí sale la "química" con mi madre y abuela, muy refraneras las dos).

Quise seguir el hilo rojo por lugares, buscando aquellos a los que nos sentimos unidos, bien por herencia; porque, desde tiempos inmemorables, nuestros antepasados estuvieron ligados allí, o se vieron forzados a ir por las circunstancias del momento. Echando la vista atrás, recordé que el Valle de Iguña había estado históricamente ligado al centro peninsular, a La Meseta desde la época romana. La calzada de Los Blendios nos habla del recorrido que las legiones hacían desde Suances (Portus Blendium) hasta Herrera de Pisuerga (Pisoraca), pasando por Retortillo (Iuliobriga). Sabido es que la mayoría de nuestras carreteras actuales han sido construidas siguiendo trazados romanos, y esta calzada fue una de las principales vías de comunicación entre la costa y el interior. Siglos después seguiría esta ruta el Arte Románico, haciendo un quiebro desde el camino jacobeo costero, y en el valle destacan las iglesias de San Lorenzo (Molledo), San Facundo y San Primitivo (Silió) y San Juan de Raicedo (Arenas de Iguña). También los comerciantes, en su viaje hacia los mercados castellanos, seguían esta ruta en la que el Castillo de Cobejo jugaba el papel de “portazgo real y guarda de paños y metales”, así como la gestión de las mercancías, según recoge el Apeo del infante Don Fernando de 1404. Un siglo más tarde, en 1522, Carlos V pasó por aquí, quedándose a dormir en La casa de Los Tiros.

En la búsqueda de mi hilo rojo, el camino hacia el sur no me daba respuestas, y, desde Molledo, giré al oeste. Recordé entonces que, si bien la ruta hacia la Meseta era la más frecuentada, la conexión de estas tierras con el Oeste fue, también, muy frecuentada durante siglos por medio de las rutas que conectaban la Merindad de Las Asturias de Santillana con las Asturias de Oviedo, para finalizar en Galicia. Esta Merindad se mantuvo hasta que, en 1778, Las Asturias se dividieron, integrándose las de Santillana en la Provincia de los Nueve Valles de Cantabria.

El camino de Santiago por la costa, o camino Norte, paralelo al camino tradicional francés, permitía un trazado menos duro y agresivo que el del interior y desde los distintos puertos vascos, cántabros y asturianos, los peregrinos llegaban a Compostela abandonando la costa y enlazando con el camino tradicional desde diferentes puntos, o bien siguiendo por el costero. En Cantabria se inicia desde Castro Urdiales, y pasaba por Laredo, Noja, Santander, Santillana del Mar ,Comillas, y San Vicente, para continuar, ya en las Asturias de Oviedo por Llanes, Ribadesella, Villaviciosa, etc. Ambos caminos, el llamado francés y el de la costa, no sólo fueron rutas de carácter religioso, sino también importantísimas vías de penetración cultural y económica, a través de las que llegaban las novedades que llegaban de Europa.

La ruta hacia el Oeste me llevaba a lugares queridos y a los que fuertes lazos y recuerdos familiares me hacían recordar ese hilo que estaba siguiendo. Fue entonces cuando, mirando alrededor, me di cuenta que muchas familias de aquí tienen una unión afectiva con Asturias, empezando por la mía. Bien por temas laborales o por razones del corazón, la unión del hilo rojo entre ambas zonas se ha ido produciendo a lo largo de los años y, muchos de los de aquí , tienen un asturiano en casa, si no varios.


Mi hilo se iba desenredando y comprobé la veracidad de la leyenda:

el hilo rojo nos ata a personas y a lugares de forma tan intensa que, por mucho que se estire, encoja o se retuerza, jamás se rompe”.

Asturias y Cantabria son parte de mí, porque aquí está mi historia, mi familia: en Molledo, Arriondas, Carrejo, Oviedo, Cabezón de la Sal….A mí me tira el Norte aunque no naciera aquí. También, como yo, hay muchos por aquí, porque no somos de donde hemos nacido, sino de donde nos aflora el sentimiento. Por eso el hilo rojo nos hace venir aquí, porque aquí están esos lugares que nos atraen; a los que queremos volver y de los que no nos queremos ir; lugares en los que encontramos algo diferente del resto, y que nos hacen sentir bien, muy bien… ¡tanto que, a veces, nos duele el alma!. Es entonces cuando nos dejamos llevar simplemente por el placer de estar y saboreamos cada segundo como si fuera el último que fuéramos a tener. Mi hilo me trae aquí.


Para mi madre, la asturiana que nos queda en casa.

Noemí Cueto Fernández-Peña



Pregón Ferias Virgen del Camino 2010 de Molledo ( por mi hermana Noemí)


Buenas noches a todos.

Estar aquí y compartir este mágico momento con todos vosotros es algo que nunca me hubiera atrevido a soñar, así que voy a soñar en voz alta con todos vosotros.

La proposición de leer el pregón de estas Ferias me pilló completamente desprevenida y me llenó de preocupación por la responsabilidad que ello entrañaba.

Os pido, pues, como novata que soy en estos menesteres, comprensión y benevolencia por la falta de práctica en la lectura de un pregón que tan acertadamente hicieron todos aquellos que me precedieron en el "cargo". Y quisiera que entendierais mis palabras como un elogio lleno de admiración y desde el cariño más profundo, hacia este valle y este pueblo donde radican mis orígenes. No descubro nada diciendo que mi hilo me trae aquí y me llena de orgullo saber que aquí están mis raíces. Y si bien es cierto que el arraigo familiar puede condicionar un incuestionable cariño a una tierra, tampoco es obligado que ello ocurra. En mi caso es el resultado del profundo arraigo de mi padre hacia Molledo y todo lo que le rodea y la constancia de mi madre en su amor por él, por nosotros y por esta tierra también. Mis circunstancias, como diría Ortega, son aquellas sobre las que va a versar parte de este pregón, y no son otras que mis antepasados a los que homenajeo desde aquí por ser la primera de la familia que tiene el honor de hacerlo.

Mi padre dedicó varios veranos a investigar sus orígenes en los libros parroquiales y elaboró un árbol genealógico sobre nuestro apellido en el Valle de Iguña y otro sobre la familia Quijano, señores de la casa de Los Tiros. Los Cueto, según la anotación más antigua que se conserva estamos en Molledo desde 1616 con Sebastián García de Cueto, perdiéndose el García dos generaciones más tarde con Diego de Cueto Quevedo en 1679. En cuanto a la casa de Los Tiros, el nombre más antiguo aparecido en los textos parroquiales es el de Pedro de Quixano Teran y Aguaio, señor y mayor de las casas de Los Tiros, Teran y Aguaio, gentilhombre de los zien contínuos hijos de algo de Castilla de el servizio de su Magestad en 1623. Un siglo más tarde, el 20 de abril de 1787, Josefa de Quijano Quevedo se casa con Narciso Anastasio de Cueto y Villegas, y el apellido Cueto empieza a transmitirse desde la casa de Los Tiros. Es entonces cuando comienza la tradición familiar de poner el nombre de Fernando a uno de los hijos. Hoy, 5 generaciones más tarde, el apellido Cueto sigue en Molledo y 3 varones llevan Fernando por nombre y continuando la tradición.

Ese fuerte arraigo familiar hace que yo no recuerde ningún año de mi vida sin venir a Molledo y esta tierra está indisolublemente ligada a mí en lo personal y en los profesional, dado que mis estudios se han basado en temas vinculados con el arte, la historia y tradiciones de aquí. Mi padre, gran conversador, nos contaba una y otra vez la historia de la familia, de la casa de Los Tiros, de su padre, sus tíos, así como de muchas de las personas de aquí con las que convivió tantos años, junto con todas las batallitas y correrías de su infancia y juventud. Sus palabras denotaban el orgullo de su tradición y su pertenencia a este lugar. Por eso siempre volvía aquí.

Así que yo, desde niña tuve muy claro lo importante que era tener raíces y el privilegio de tener un pueblo. ¡Son innumerables recuerdos que tengo de mi niñez aquí! Posiblemente a muchos les haga sonreir saber que mi hermana y yo éramos las únicas niñas del colegio que íbamos a la hierba (de aquella manera, ¡claro!) , montábamos en carro, pescábamos renacuajos en los cocinos, nos cruzábamos con vacas y montábamos en bicicleta subiendo las piernas cada vez que pisábamos una moñiga (para que no nos salpicara los pantalones, y mi madre no nos regañara), con cuidado de no caernos para evitar la visita de Don Pablo y su infalible Gamaglobulina de todos los veranos y, en alguna ocasión, nos veíamos involucradas en guerra de piedras........; estábamos en primera fila cuando Pedrito mataba chones al lado de casa y, más adelante, le acompañábamos al matadero; yo subía en el carro de Federico a repartir carbón y en la yegua de Tomás y en la de Manzanero y pasaba tardes enteras "despachando" en la tienda de Maria Julia......; la escuela de verano, con Crucita y Don Ananías; a por la leche a la caída de la tarde y, cuando ya tuvimos permiso para cruzar solos la carretera, a por pan a la panadería de Moisés, o a comprar las "chuches" de entonces a teléfonos. Para nosotras ese era un verano normal, aunque lo que contáramos a la vuelta les sonara a chino o a invención a nuestras amigas. Mi niñez está llena de esos recuerdos: el olor de la leche cuando hierve, las bandejas de arroz con leche y la compota de manzanas en la galería, las cuadra del Burgalés y de Ramón, la tienda de José Manuel, las romerías de San Justo en el corrobolos y la tienda del Pellejero, al que tanto miedo teníamos de niños..... Y, ¡cómo no!, las Ferias del Camino aquí delante, con la Guardia Civil cortando el tráfico y desviándolo por detrás.

Conforme nos fuimos haciendo mayores, crecieron las dificultades para poder estar en Ferias. Colegios primero, la universidad y el mundo laboral fueron frustrando mi asistencia según coincidieran los días de festejos con días laborales o en fin de semana. Sin embargo siempre han estado conmigo, a través de colaboraciones puntuales con el Programa, y/o con la asistencia a las mismas. Son días de reencuentro con viejos amigos y con gente de toda la vida; son una vuelta a la niñez y a los felices días sin preocupaciones; días de feria de ganado, conversaciones en buena compañía, chocolate con churros en el ferial y bailes de verbena. Son días en los que Molledo brilla con alegría y con el color de luces y banderas; pone guapa a su Virgen del Camino y sale de paseo con ella, como acabamos de hacer nosotros, abriendo los brazos para acoger a todos los que venimos a disfrutar de su Feria. Y, cuando todo acabe, recordaremos un año más la felicidad de haber estado aquí, nos invadirá la nostalgia y, poco a poco, regresaremos a nuestra rutina. Molledo recuperará el ritmo normal y será momento de pensar en las Ferias del año que viene. Para sobrellevar estos meses con la dignidad que se requiere, nada mejor que un buen guiso que nos devuelva los aromas que ahora vivimos y compartimos:

Coged una olla imaginaria bien grande, porque os voy a dar la Receta de Molledo infinito.

Una gran dosis de buena tierra, y otra igual de buena gente;

kilo y½ de monte y otro tanto de rio;

una tira larga de valle bien lavado con el rocío;

un generoso puñado de vacas y ½ de campanos;

un majado de historia y otro de personajes ilustres;

mucha, mucha tradición, y buenos amigos;

prados, ríos y montes a gusto de cada uno;

Cocinar a fuego bajo, bajito, para que todos los ingredientes vayan cogiendo algo del resto, y añadir algo de lluvia rebajada con nieve y un poco de niebla. Si nuestro guiso quedara caldoso, soplar un poco de sur para que seque el sobrante.

Nuestra olla imaginaria tiene que moverse constantemente para que la buena gente no se deshaga, no pierda su esencia, se una y conserve hasta el final todo el sabor.

Tratándose de una receta gourmet, debe acompañarse de un buen vino, de los que se sirven en esta tierra y comerlo, al menos, 1 vez al año en honor de la Mujer y Madre a la que hoy festejamos, la Virgen del Camino. A ella se encomienda la buena gente, y a ella me encomiendo yo también.

Es importante no olvidar las raíces y sentirnos orgullosos de la tierra a la que pertenecemos. Teniendo como objetivo la historia y las historias del Valle de Iguña y de su gente, se ha creado recientemente un grupo de trabajo, con Angel Acha a la cabeza. Todos los que lo integramos intentaremos dejar por escrito nuestro pasado lejano y el más reciente, para que las generaciones futuras recuerden como fuimos.

Agradezco infinitamente a todas aquellas personas que han propiciado y ayudado para que yo estuviera hoy en este balcón, y a las que menciono desde el cariño y el respeto, empezando por Teresa Montero, Alcaldesa de Molledo y a la Corporación que preside, a los miembros de la Comisión, especialmente a Sito, y continuando con mi familia y los buenos amigos que, a lo largo de los años me han ido educando, forjando, aguantando y queriendo tanto. Todos, ausentes y presentes, estáis aquí conmigo, porque, aunque alguno ya no esté, siempre anda por aquí. Por último, todo mi agradecimiento, cariño y admiración para mis padres: sin vosotros, nada de lo que aquí he contado hubiera sido posible.

¡Viva la Virgen del Camino! ¡Viva Molledo!


Noemí Cueto Fernández-Peña

Martes, 7 septiembre 2010

martes, 28 de septiembre de 2010

SI ME PIERDO BÚSCAME EN MOLLEDO (artículo escrito para el número de septiembre de ChopperOn.es)

Mientras escribo este artículo estoy mirando un pedazo del paisaje que la Naturaleza ha tenido a bien regalarme desde la galería trasera de la casa familiar en Molledo, Cantabria. Acaban de iniciarse las siete de la tarde y la niebla reclama su sitio, acariciando la cima de los montes que tengo en frente. Extasiado, he desistido de contar al llegar a cuarenta tonalidades diferentes de verde y me he dejado embargar por la tranquila sensación de estar contemplando un gran espectáculo que, además, es gratis. Me encanta la carretera, deslizarme sobre el asfalto, leer las líneas del viaje y escribir una parte de mi biografía con la mezcla de aceite y gasolina. Nunca he sabido transmitir lo que siento encima de una moto, de mi moto, y acaso no sea este el momento apropiado para un nuevo intento. No, creo que no. Pero también me encantan estos momentos donde los minutos parecen durar el doble y nunca falta el aire alrededor. Me encanta Molledo porque es un pequeño pueblo - situado entre Reinosa y Torrelavega- donde nunca ocurre nada, en el que un sonido más fuerte de lo habitual provoca inmediatas miradas de curiosidad por su anormalidad. Algunos lo consideran aburrido por eso, yo no. Me parece magnífico que en pleno siglo XXI queden lugares como éste, a escasos 30 minutos del bullicio de Santander, donde disfrutar de la paz que entraña la búsqueda de uno mismo. Aquí soy feliz ocupado con mis libros y mis pensamientos, dejando vagar la imaginación, interrumpida de cuando en cuando con una breve conversación con alguno de los nativos, la mayoría gente que conozco desde casi mi edad. Y al igual que me ocurre con la moto, tampoco soy capaz de explicar lo que siento. Además, resulta algo tan personal que no sé si merece la pena intentarlo. Lo que sí es cierto es que ambas sensaciones, moto y Molledo, son muy parecidas. En las dos se tranquiliza la conciencia, el vértigo del mundo desaparece y se alimenta el hedonismo sin que la culpa del egoísmo atormente en exceso.

Dejar que el agobio de la vida nos supere, permitir que los problemas consigan quitarnos las ganas de disfrutar y negarnos el merecido descanso se ha convertido en algo tan habitual que ya ni siquiera lo cuestionamos. Nos hemos dejado atrapar por la modernidad, sometiendo la voluntad a sus caprichos y forzando la máquina con el carbón del conformismo. De este modo hemos aprendido a olvidar cosas tan importantes en nuestra vida como la vuelta a los pueblos donde se arraigan nuestro apellidos, donde somos conocidos por ser quienes somos y no importa que haya pasado un año, al vernos será como si hubiésemos alternado ayer mismo. Puede que haya llegado la hora de volver la vista los lugares donde nuestros ancestros comenzaron a construir lo que ahora somos. Hacerlo en moto es una buena opción, aunque eso signifique que más de uno y de dos levante la cabeza ante ese sonido tan poco habitual. En Molledo dirían algo así como " Es el Cueto con su moto" y, la verdad, reconforta que te conozcan por ti mismo. Yo, que me defino como asturiano de Madrid, tengo una parte de mis raíces paternas aquí en Cantabria, en Molledo. Me siento unido a este pueblo de un modo atávico, singular, y cuando vengo, normalmente por pocos días, siempre lamento no hacerlo más a menudo.

Ya es tarde para un café, así que creo que voy a buscar el refugio de un chispazo en el bar de Quico y, quien sabe, quizá un poco de conversación con alguno de mis antiguos compañeros de correrías infantiles. Nos vemos pronto, dentro de unos días en la Concentración del Big Twin de Castellón. En las mismas fechas, se celebran las fiestas patronales de la Virgen del Camino, patrona del pueblo, y este año mi hermana Noemí ha sido la elegida para dar el pregón. Se lo merece por entrega, por capacidad y por el corazón que ha entregado a este lugar. Un motivo de orgullo para mí y un motivo más para volver, si Dios quiere, en moto.

Tiendas de Barrio: Cerámica, Antigua "Casa Talavera"

Tiendas de Barrio: Cerámica, Antigua "Casa Talavera"

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El Pianista del Burdel

Programa de Radio Círculo en el que me entrevistaron el lunes pasado para hablar de mi novela.
http://www.circulobellasartes.com/ag_radio-contenidos.php?ele=5050

LIBROS

Hace unos cuantos días, disfruté de la carretera en compañía de 2 buenos amigos. Tras muchos kilómetros llegamos a la provincia de Teruel donde la carretera se transformó en un bello paisaje que me deparaba una agradable sorpresa. Se trataba de un pueblo. Sin poder evitarlo dejé descansar la moto y desmonté para hacerle una foto al cartel de la entrada.
Este pueblo... que ya es un poco mío.

martes, 6 de julio de 2010

Domingo por la noche (artículo para ChopperOn, julio 2010).

Domingo por la noche, un hombre se acomoda en la sobada silla de plástico frente a su cerveza. Hace calor pero a él no le importa. Viste chaleco vaquero y gruesas botas de motorista como símbolo del orgullo que le hace esforzarse. Rodeado de amigos su sonrisa actúa de bálsamo ante las preguntas sobre la recuperación de su pierna. Se presume una buena noche amenizada por el rock'n'roll que se avecina.

Domingo por la noche. Nueve personas extrañas entre sí se juntan en el centro de una ciudad a cientos de kilómetros, respondiendo a la convocatoria hecha en un foro virtual. Nada más verse se reconocen como uno, ahorrándose el tedio de averiguarse y pasando directamente al amplio salón de la diversión. Las anécdotas hacen su aparición y se desenfundan las guitarras. Hay mucho que celebrar, mucho que reír, mucho que cantar... La felicidad se contagia.

Domingo por la noche. Tres motoristas que vienen de retirada del fin de semana se encuentran aparcados en la cuneta de la carretera que lleva a ninguna parte. Las motos aguardan pacientes al veredicto de la vieja electra glide que estornudó justo antes de decir basta. El gesto de resignación del más bajo no deja lugar a dudas sobre su estado. No se va a poner en marcha. El sol hace rato que ha caído, ninguno de ellos tiene teléfono móvil y por esa carretera nunca pasa ningún ser viviente a esas horas. De una de las alforjas aparece un pack de cervezas acompañadas de una sonrisa que invita a compartir. Los tres colegas se sientan de espaldas al asfalto y brindan por su buena suerte.

Domingo por la noche. Una pareja se despide hasta quién sabe cuando en la parte de atrás de un coche. Se besan largamente a pesar de haber agotado las ganas de saborearse. Recuperan sus ropas en silencio y dejan que el aire renueve el vaho de su pasión antes de marcharse.

Domingo por la noche. Millones de personas despiden el día sin saber que al día siguiente serán secuestrados por una irracional huelga del metro, que sus compras se encarecerán gracias a la arbitraria subida del IVA que el Gobierno ha puesto en marcha, que se reavivará el ficticio fuego político de la mano de los nacionalismos, que la corrupción continuará alimentando a los medios de comunicación, que algunos de los servicios básicos subirán su precio con el silencioso beneplácito del Ejecutivo… y que, sin embargo, continuará la precariedad de sus trabajos y con ello la merma en su capacidad adquisitiva.

Ya hace un tiempo que vivimos agobiados por la depresión económica que el conjunto de politicastros que nos administra y a los que dimos el voto para velar por nuestro bienestar no es capaz, ya no de solucionar, sino de entender. Preocupante la deriva que va tomando nuestro país, cada día más incapaz de salir adelante por sus propios medios, anhelante de los vientos del norte que insuflen aire fresco a las velas de una maltrecha economía. Y ante esto ¿cuál es nuestra actitud? Vociferar el orgullo patrio frente al televisor cuando juega nuestro equipo y jalear sus triunfos como si los hubiésemos cosechado nosotros mismos. No se entienda esto último como un insulto a la población. El ser humano necesita de pequeños estímulos para evadirse de la penosa realidad y no seré yo quien lo censure pero ¿por qué no utilizamos la misma energía para salir a la calle y moler a palos a quienes nos ningunean en su propio beneficio? Es más fácil juntarse en un bar a ver un partido que salir a la calle a reclamar justicia o inundar el palacio presidencial con cartas de protesta. ¡Triste sociedad la que se queda agazapada tras su propio miedo! ¡Joder! El enfado que dicta estas letras provoca en mí un irracional, aunque justo sentimiento de violenta irritación y me pregunto si no deberíamos quedar todos en las plazas de pueblos y ciudades para ver Sons of Anarchy, porque como dice un amigo: “Cada vez que la veo me dan ganas de liarme a trompadas”. A lo mejor así conseguíamos despertar a nuestros gobernantes de su estupidez. Mientras me lo pienso continuaré esperando a que llegue el domingo por la noche.

Junio 2010

lunes, 28 de junio de 2010

jueves, 24 de junio de 2010

LAS DUDAS DE JULIA (FOMENTO,13)




Tras 5 años de dudas por fin me he decidido a publicar mi primera novela y, harto de enviar manuscritos a las editoriales, lo he hecho en BUBOK, una editorial online. Yo corro con el riesgo...pero también con la ilusión de la aventura. El que esté interesado puede verla y/o adquirirla en:
http://ferdicueto.bubok.com/
Eso sí, os aconsejo marcar la opción ECONOMY de envío y no marcar el SEGURO DE ENVÍO para que no encarezca el precio final. De este modo el PVP será de 15,7€, algo que me parece razonable.
También está la opción de bajarse el PDF por sólo 2,50€.
Gracias a todos de antemano.

jueves, 10 de junio de 2010

Rooms On Fire (Stevie Nicks)

Somewhere out in the back of your mind comes your real life and the life that you know
tt seems like it was the creation of some of those same old things.It seemed to be the only thing left out in the light.
She had trusted many but been unfamiliar with almost everyone but you.

Well, maybe I'm just thinking that the rooms are all on fire, everytime that you walk in the room.
Well, there is magic all around you, if I do say so myself. I have known this much longer than I've known you...

miércoles, 9 de junio de 2010

¡A POR LA VIDA! (artículo para ChopperOn, junio 2010)

No deja de ser paradójico que alguien tan abocado al pesimismo y la fatalidad,como es el que suscribe, haya fundado un grupo en Facebook comprometido con el optimismo: El Poder de las Palabras. No se dejen engañar por el título, no se trata de un foro de discusión donde se prima el poder del diálogo, más bien supone un grupo de optimismo que intenta mantener alto el estado de ánimo en estos tiempos de incierto porvenir.

Muchas veces me he preguntado qué extraña pócima podía aportar yo a la esperanza en la aldea global. La verdad es que la respuesta no estaba donde yo creía que debía buscarla, en mi cabeza, si no en los demás. Me explico, la verdadera grandeza de El Poder de las Palabras no germina desde la semilla de lo que yo pueda trasladar a los demás, al contrario se encuentra en lo que las personas que lo integran y se animan a participar me proporcionan a mí. Son ellos los que insuflan optimismo a mi vida; contagian su alegría, comparten sus sentimientos y provocan sonrisas con sus ocurrencias. Da que pensar que unos meses después de su creación ya seamos más de quinientos los “palabreros” que cada día escribimos o simplemente consultamos el MURO en busca de… lo que sea que le motiva a cada uno.

Me pongo a reflexionar y veo que es lo más parecido a una hermandad que conozco. No tengo el gusto de haber alternado con la inmensa mayoría de ellos y, sin embargo, los siento muy próximos en la fidelidad de una causa que no responde a intereses crematísticos ni causas bastardas. Hoy, sobrepasado por la dimensión que ha alcanzado el grupo, me confieso enganchado a todas aquellas palabras que esconden tras de sí rostros con vidas seguro muy dispares pero con un importante punto en común que fortalece una unión más sólida que la de muchos de los grupos a los que he pertenecido: transmitir alegría.

Me declaro satisfecho de que en el mismo se junte un buen puñado de amigos de las dos ruedas, aunque echo de menos a otros que pensé que estarían. No los censuro por su ausencia, al fin y al cabo me demuestran su cariño en todas las ocasiones que se prestan. Pero eso es lo bueno de la amistad, que no se circunscribe a otra cosa que no sea la afinidad personal, considerando las aficiones comunes un mero escenario compartido, ciertamente importante a la hora de juntarse, sí, pero nunca determinante como elemento afianzador de relaciones plenas. Digo esto desde el respeto y el cariño a todos los que considero conocidos, amigos, colegas y los –muy pocos- carnales. La mochila de mis relaciones es cada vez más grande y, ante mi sorpresa, he descubierto que es liviana de llevar. A cada uno le corresponde un compartimento, aunque muchos de ellos se alojan en dos o más porque nos une más de un aspecto. Lo que me recuerda que dentro de pocos días me juntaré con varios de ellos en la mejor reunión de amigos de Harley- Davidson que conozco: el ROCK’N’ROAD que se celebra a mediados de este mes en León. La única que no me pierdo por nada del mundo, cita obligada de este nómada del romanticismo y de otros tantos. Este año, además, llevaré en la mochila a los casi quinientos “palabreros” miembros de una nueva hermandad creada para ir a por la vida. Optimismo sin cuartel que engancha. Ya lo creo.

27 mayo 2010

lunes, 31 de mayo de 2010

¿Dónde se fue?

Cansado de esperar a que vuelva la inspiración me he sentado a la mesa. Ya no queda ningún rincón del apartamento por mirar. Desesperado, he buscado hasta en la nevera, por si estuviese escondido tras la tarta de cerezas que compré esta mañana. Error. No estaba allí y ahora la tarta de cerezas tampoco.

jueves, 27 de mayo de 2010

YO


Hace 22 años que Flavia me pintó así en la agencia. Éramos equipo en Intervalo/Bates.

domingo, 23 de mayo de 2010

Ha sido un fin de semana extraño...

Exiliado de mi hogar, hace apenas una hora que recuperé el estatus de ciudadano de mi propia casa. Las horas pasadas encierran las vivencias contradictorias y la noche pasa página al día que antecede la vorágine de la última semana de mayo. Debería estar feliz por recobrar mi "pasaporte", pero mi alegría se queda aparcada por el momento. Veremos si mañana, cuando un día más mis ojos no puedan ver el mar, consigo hacerla arrancar de una vez por todas.

viernes, 21 de mayo de 2010

El duelo

Cuando las palabras se muestran incapaces de detener el odio por más tiempo llega el momento de la espada. Hay que elegir bien la ocasión porque entonces no hay vuelta atrás. Puede que ambos salgan perdiendo en el envite pero sólo uno quedará en pie y la memoría del caído se verá borrada del marco de la historia.

jueves, 20 de mayo de 2010

El plan no era volver.

Nunca lo fue. La moto estaba cargada con el equipaje necesario y las tripas rebosantes de carburante. Las ganas colmaban de sobra la aspiración del plan previsto. Tantas ganas tenía que apartó el problema y abrió gas a fondo en busca de un horizonte que nunca llegaba. Quizá pensó que la determinación acabaría por derrotar definitivamente a la preocupación que tanto le entristeció los últimos días. Se equivocó. La carretera no es un refugio, sino el encuentro con uno mismo y los kilómetros empezaron a valer el doble e incluso el triple. Tarde, demasiado tarde para su experiencia, comprendió que no podía huir de sí mismo, que la conciencia viajaba como permanente e incómodo pasajero sobre las mismas dos ruedas. Se concentró en no escuchar la incesante letanía reprobatoria pero resultó inútil. Cerca de Z claudicó, entregó su espada al corazón y dio media vuelta. Las lágrimas nublando su vista le impidieron ver que La Muerte esperaba pacientemente en esa curva. Ni siquiera tuvo tiempo de asombrarse cuando le abrazó.

lunes, 17 de mayo de 2010

‘La librería’, de Penelope Fitzgerald.

En un mundo lleno de novelas interesantes y amenas, hay una que ha destacado por encima de las últimas que he leído. En 'La Librería', Penélope Fitgerald desgrana con esmerado cuidado el costumbrismo británico del siglo pasado a través de los vaivenes que ocurren en un pequeño pueblo del sur de Inglaterra cuando una de sus habitantes decide abrir un negocio no deseado: una librería. Muchas veces he desado que una novela no terminase, muchas, pero pocas me ha entristecido que lo hiciese. Ésta es una de ellas.

viernes, 7 de mayo de 2010

León 2010 ya está en marcha

Hay personas admirables que hacen cosas por los demás...

"Soyunomás!" nace como un punto de encuentro entre familiares y amigos del niñ@ con diversidad funcional, centro de información y centralización de servicios sin ningún ánimo de lucro.

Pretende ser una herramienta de ayuda para la difícil situación a la que a veces nos enfrentamos tanto estos peques como sus progenitores.

Nuestros objetivos son:

* Ayudar a integrar al niño con diversidad funcional en la vida social.
* Compartir información de ayuda que no siempre aparece en los manuales.
* Compartir nuestras experiencias.
* Construir proyectos futuros en pro de la integración.
* Estar informados de toda noticia y actualización que acontece en este ámbito.
* Hablar por nuestros peques si ellos no pueden.
* Conseguir que sean realmente tenidos en cuenta como uno más en la sociedad.

http://www.soyunomas.com/

miércoles, 5 de mayo de 2010

CREDO DE LOS CUARENTA (artículo escrito para el número de mayo de ChopperOn)

1. Creo que la hombría conlleva el valor de pedir perdón y llorar.
2. Creo que conducir una HD y llevar un chaleco de cuero no te convierte en un maloso oficial.
3. Creo en mis dos hijos y en la posibilidad que tienen de construir una vida mejor.
4. Creo que el nacionalismo español es tan respetable como cualquier otro nacionalismo de esta tierra tan vilipendiada, a pesar de que cualquiera de ellos me parece un cáncer para el entendimiento.
5. Creo que la corrupción política de este país da asco y que no votar en las elecciones es un derecho individual tan democrático como es hacerlo.
6. Creo que mantener mi opinión es siempre menos importante que comprender la de mi oponente.
7. Creo que la carretera está llena de memos.
8. Creo en Luís Landero y en su novela "Juegos de la Edad Tardía". Y en Borroughs y en Byron y en García Márquez… y en los tenebrosos versos de mi adorada Emily Dickinson.
9. Creo en el honor de la palabra dada, en el apretón de manos y en el duelo a primera sangre.
10. Creo que el corazón es tan importante como la razón.
11. Creo que Cassius Clay fue más grande aún que Mohammad Ali.
12. Creo que Elvis fue el Rey pero Gene Vincent representó como nadie el espíritu del rockabilly.
13. Creo que Fernando Arrabal está un paso por encima de la mayoría de los mortales.
14. Creo en los amigos que te dicen las cosas para ayudar a recuperarte a ti mismo (gracias, Vic; gracias, Alejo).
15. Creo que el viaje perfecto es aquel que nunca termina.
16. Creo en el espíritu primigenio, indolente y veraz, de mayo del 68.
17. Creo que los humanos somos depredadores por Naturaleza y que, en caso extremo, cualquier persona intentará matarme por un mendrugo de pan.
18. Creo en las motocicletas Harley-Davidson pero no en las maniobras de la marca para instrumentar un mundo paralelo.
19. Creo que las motos japonesas son magníficas pero adolecen de alma.
20. Creo que La Bonita tiene voluntad propia y es una de las motos más bellas que circulan por nuestras carreteras.
21. Creo que la democracia que nos rige es falsa, mentirosa y farisea.
22. Creo en la combinación de la espada y la pluma.
23. Creo que los muertos en la guerra civil deben descansar en paz y que las atrocidades cometidas por ambos bandos avergüenzan a la humanidad. Sin distinción.
24. Creo que el asesinato de José Antonio fue tan vil como el de Lorca porque el crimen de ambos fue usar la palabra para expresarse y que la muerte de Miguel Hernández en la cárcel es tan reprobable como el fallido fusilamiento de Sánchez Mazas.
25. Creo que Teresa de Calcuta fue un ejemplo para todas las personas que habitamos el planeta.
26. Creo que la Iglesia Católica es culpable de muchos desmanes pero también lo es de destacados aciertos.
27. Creo que el amor es más difícil de derrotar, mucho más, que el odio.
28. Creo que en mi interior se esconde un ser violento y cruel a quien, afortunadamente, mantengo a buen recaudo.
29. Creo que en una pelea todos pierden pero que muchas veces es necesario mantener la dignidad.
30. Creo que mi apariencia intimida sólo a aquellos que no desean ver otra cosa.
31. Creo que algunos mitos son importantes para el desarrollo de la conciencia colectiva.
32. Creo que ser motorista no es tener una moto, ni ser rocker es llevar tupé.
33. Creo que no entender de motos, ni de mecánica, ni ser capaz de distinguir un motor de otro no impide a nadie ser un motorista.
34. Creo que escuchar a mi amigo Luís Cevallos debería ser asignatura obligada en los colegios de cara a formar ciudadanos librepensadores.
35. Creo que el marxismo es un pensamiento loable pero incompatible con la realidad humana.
36. Creo que poner la otra mejilla alimenta la tiranía del agresor y que ningún insulto debe quedar sin la respuesta adecuada.
37. Creo que no soy, como se dice ahora, políticamente correcto y, además, me importa un bledo.
38. Creo que estaría más cómodo viviendo en el siglo XIX.
39. Creo que este artículo no va a gustar a muchas personas pero siempre tienen la posibilidad de pasar la página.
40. Creo que la leyenda que orgullosamente luce mi moto - Honor Vincit - no es una simple frase, si no una manera de entender la vida.

martes, 4 de mayo de 2010

La importancia de un buen articulista

Acabo de leer El País Semanal del domingo pasado (todavía no comprendo por qué algunos siguen sorprendidos de que lea ese periódico). Siempre lo leo de la misma manera, empezando por los artículos. Ganas de flagelarme,sí. Resulta un poco descorazonador para un aprendiz el darse cuenta de que lo que creía haber asimilado lo sitúa aún a años luz de Rosa Montero o los "Javieres" Cercas y Marías. Mi ego está a buen recaudo desde hace ya muchos años, pero así y todo no deja de sacudir mi orgullo el baño que, sin quererlo, me han dado estos tres nombres una vez más, como cada semana.
Recomiendo una lectura detenida de los tres, muy diferentes entre sí en cuanto a temática y estilo, pero coincidentes en calidad. En "Cómo convertir el 'Quijote' en un ladrillo", Rosa Montero ahonda en el mal educacional y la aberración que supone el plan de lectura en la enseñanza para terminar sentenciando que los responsables sólo pueden ser " gente que no lee y que no ama los libros". No puedo estar más de acuerdo con su afirmación.
En su aparición semanal, Javier Marías afirma, no sin cierta resignación, que "Hay que convivir con eso". Una interesante reflexión sobre la hipocresía española en lo que se refiere al tema del franquismo y las consecuencias que todavía mantiene en nuestra sociedad. Realmente curioso, aunque esté parcialmente en desacuerdo (muy poco, por cierto).
Por último, Javier Cercas reflexiona sobre los sueños cumplidos desde el artículo con el mismo enunciado. ¡En mi puta vida escribiré un artículo como cualquiera de estos que nombro! Disculpen el exabrupto, pero si leen los pensamientos del señor Cercas entenderán la licencia que me tomo. Aunque, bien pensado, aún estoy a tiempo de conseguirlo, si me esfuerzo lo suficiente. Mientras tanto, seguiré intentando no avergonzar a la profesión con mis desvaríos mensuales en ChopperOn.

domingo, 2 de mayo de 2010

El absurdo policial

Hoy es tarde de domingo y por primera vez en mucho tiempo lo estoy dedicando al ocio pasivo. Esto es vaguear frente a la TV, con inconstantes incursiones a una novela. En este momento disfruto de un reportaje en el Canal Historia titulado "Adiós a las libertades" (parece que el título lo haya puesto yo) que aborda algunas de las más absurdas leyes policiales en el Reino Unido. Da que pensar, la vedad, sobre la gran autoridad que mantiene la policía en países como el nuestro frente al ciudadano corriente. Y me ha dado por preguntarme si el que la palabra de un policía tenga más valor que la mía, pongamos por ejemplo, en un enfrentamiento no va contra el principio de igualdad que recoge nuestra Constitución, así como la declaración universal de Derechos Humanos de la ONU. ¿No ha habido suficientes casos de corrupción, abuso de autoridad, torturas y palizas como para abolir el principio de marras? No soy un enemigo de la Policía, pero sí un afectado por el abuso de alguno de sus miembros.

Domingo, hace sol y el día promete.

He decidido no comprar el periódico, no ver las noticias ni poner la radio. No quiero que nada estropee el día. Incluso, aunque debería trabajar, puede que no lo haga y me dedique un día a mi mismo. ¿Seré capaz? Por ahora estoy disfrutando de la carrera de 125 mientras escribo este post desde mi iPad. Buen comienzo...

lunes, 26 de abril de 2010

Qué pena de país...

Ayer sentí tristeza al ver la portada del periódico. Una foto mostraba la legítima protesta de un grupo de ciudadanos bajo distintas enseñas de la bandera tricolor republicana. De todos los sentimientos que pude experimentar al ver esa foto, uno trascendió sobre el resto.Me dio por pensar que a lo mejor nos han mentido todos estos años y que la reconciliación nacional ha sido un embuste más de los que manejan los hilos del poder. Cuando alguien enseña una bandera bicolor con el escudo arropado por el águila inmediatamente es considerado fascista, pero cuando es al contrario y luce los colores republicanos es perfectamente admisible por progresista y libre pensador. ¡Qué pena que tras treinta y tantos años todavía usemos banderas para separarnos. Ya no sé cuantas Españas hay, si hay dos o doscientas. Lo que sí he leído es que hubo un gran enfrentamiento en nuestro país cuando media España provocó a la otra media. La verdad es que no me gustaría que se repitiese, aunque la Historia nos demuestra dolorosamente que las estupideces de los hombres vuelven una y otra vez. Quosque tandem abutere...

lunes, 12 de abril de 2010

TRES PALABRAS (ChopperOn, abril 2010)

Era tarde, muy tarde, pasada la hora nona, cuando el articulista se sentó frente al escritorio, dio un sorbo a la taza de café y encendió un cigarro, como de costumbre. Era un ritual que jamás se saltaba. Sorbo de café y cigarro antes de coger la pluma y enfrentarse a la primera de las hojas inmaculadamente blancas que esperaban, perfectamente ordenadas, delante de él.

Estaba preocupado porque unos minutos antes el editor de la revista le había reclamado el artículo mensual, acortándole en siete días la fecha de entrega. Sentado allí, no tenía ni idea de lo que pensaba escribir y un amago de pánico alteró su calma habitual por unos pocos segundos. Una nueva calada señaló el inicio del proceso de pensar en algún tema sobre el cual escribir. Esta vez no tenía ni idea de qué debería abordar. Normalmente manejaba una pequeña libreta gris, gastada por los bordes, en la que apuntaba aspectos que le resultaban interesantes, luego, la pluma dibujaba una composición de palabras que encadenaban su opinión sobre cualquier aspecto de la realidad. Pero esta vez la libreta no pudo ayudarle porque llevaba días sin anotar nada en ella, así que hoy se encontraba solo, huérfano de recursos, y dio una calada de gracia al cigarrillo antes de aplastarlo inmisericorde.

Las hojas, desafiantes, le retaban a iniciar al duelo regular pero él hizo como si las ignorase, cada vez más nervioso y preocupado por la ausencia de las musas. Decidió que sería bueno distraerse mientras permitía que su mente volara libremente en busca de la inspiración esquiva. Eran muchos los temas que la actualidad le ofrecía, pero ninguno motivaba su interés. ¿De qué iba a escribir? ¿De la próxima subida del IVA que empobrecería más aún la economía de los ciudadanos? ¿De los escándalos de corrupción en las Baleares que avergonzaban la dignidad de un pueblo cada vez más humillado por la corrupción? ¿De las campañas encargadas -¡y pagadas- por la Comunidad de Madrid que prometían ser una tapadera de financiación ilegal? ¿De la fractura social que estaba creando el caso del juez Garzón? ¿De la persistencia del gobierno en insistir sobre la denominada “memoria histórica” –o histérica- y la memez de desenterrar los viejos fantasmas de la guerra civil en lugar de hacer una ley que reconozca de una vez por todas los derechos de los combatientes en esa estúpida contienda, y con ello las indemnizaciones o pensiones que corresponda? ¿Del empeño de los dos grandes partidos en bloquear el debate sobre la injusta y antidemocrática ley electoral?

Eran tantos los temas sobre los que podría explayarse que decidió plasmar sobre el papel su opinión sobre todos ellos. Encendió un nuevo cigarro que depositó inmediatamente en el pesado cenicero de bronce y desenroscó la pluma lentamente, al igual que el duelista haría con su espada. Observó detenidamente el filo de la punta, cogió el cigarro y le dio una calada profunda, dejando que el humo invadiese por entero los pulmones y entonces permitió que la pluma acariciase con dulzura el folio, dejando un rastro de tinta a modo de triunfo. Fue un instante, apenas unos segundos. Aliviado se echó hacia atrás para observar lo que había escrito y sonrió mientras leía en voz alta las tres palabras que reunían todo el significado de su indignación:

- ¡Que os den!

Y firmó para no ceder jamás a la tentación de desdecirse.

Cinco horas con Delibes en Molledo (El Diario Montañés.

Molledo Portolín es un pueblo de Cantabria, situado a medio camino entre Reinosa y Torrelavega, donde Miguel Delibes pasó momentos inolvidables de su infancia y es donde se sitúa la trama de El Camino. Ayer los vecinos del pueblo decidieron hacerle un homenaje con una lectura del libro. Es un pueblo que conozco bien porque mis padres tiene una casa allí que también ha albergado las travesuras de mi infancia.
Hasta hace poco más de ocho años, Miguel Delibes regresó a Molledo cada verano y se hospedaba en casa de alguno de sus hermanos. Para él este pueblo del valle de Iguña siempre ha sido un sitio especial y así lo afirma en una carta que remitió a la alcaldesa, Teresa Montero. «Para mí Molledo ha sido desde niño pueblo de culto y refugio seguro», subrayó entre sus letras. Son tantos los recuerdos y las anécdotas del literato en esta localidad cántabra que el Ayuntamiento le bautizó como Hijo Adoptivo en julio de 2009 y puso su nombre a El Portalón, la calle que pasa por delante de la casa que vio crecer de año en año al escritor.

http://www.eldiariomontanes.es/v/20100411/cultura/literatura/cinco-horas-delibes-molledo-20100411.html

lunes, 8 de marzo de 2010

Tolerancia VS sí misma

Vivimos en un mundo de extremos en el que hasta las personas más tranquilas suelen adoptar posiciones radicales. Basta con asistir a una cena con amigos para ver como las posiciones entre los integrantes suelen ser extremas, aunque no se manifiesten de forma estridente. La verdad es que la frase Hablando se entiende la gente me parece, cada vez más, una gran mentira. Lo normal es que nadie se entienda, sólo se termine el debate por un desencuentro profundo o por falta de argumentación adicional. Esto es así porque, para entenderse cuando se habla desde posiciones contrapuestas, dos personas deben tener:
  1. Voluntad de dialogar sin ofender, acusar o querer quedar por encima del otro.
  2. Voluntad de escuchar y entender al contrario para, si llega el caso, modificar el propio pensamiento.
Y estos dos requisitos, reconozcámoslo, no se dan casi nunca.
No seré yo quien deje de intentarlo, pero va resultando una tarea agotadora a medida que uno se va haciendo mayor. Por lo previsible del resultado, digo.

jueves, 25 de febrero de 2010

PONGAMOS COMO EJEMPLO LA LIBERTAD (artículo escrito para ChopperOn.es, marzo 2010)

A menudo me sacude la conciencia la palabra de marras. Libertad. Un vocablo que excesivas veces llega desprovista de su significado. En este colectivo es muy frecuente asociarla como leit motiv de nuestra pasión. La fórmula moto + motorista = libertad es de los tópicos más burdos que pueden encontrarse en éste, nuestro universo de las dos ruedas. Bien, cada uno es libre de pensar como quiera y aferrarse al color del salvavidas que le plazca. Como decía una compañera mía. “Que cada uno defienda su mierda”. Pero ¿qué ocurre con la libertad de quienes piensan contra nosotros? Entonces nuestra libertad se antepone a la suya. Es en esos momentos cuando se pone a prueba su amplio significado, saliendo mal parada casi siempre. Nuestra libertad es más libertad que la suya ¡faltaría más! Y si no quieren ser libres les obligaremos a serlo. ¡A libres no nos gana nadie!

He escuchado demasiadas veces a personas que se autodenominan progresistas- término que, lo acepto, no acabo de comprender- invocar su libertad como enseña a imponer a cualquiera que no piense como ellos. Periodistas, intelectuales (sic), políticos… y hasta a nuestro ínclito Presidente, el hombre que arregla los zapatos ajenos, eso sí, con las suelas que a él le conviene. Todos invocan la conjunción exacta de letras como un mantra al que hay que unirse en comunión interplanetaria. La verdad es que es triste que un concepto universal se vea bastardizado por partidismos maniqueos. Dan ganas de sacar el látigo y emprenderla a zurriagazos contra los mercaderes de la insidia hasta dejar limpio el patio nacional.

¿Saben? Yo sí creo en la libertad sin imposiciones. La libertad de pensar y actuar conforme a lo que se piensa. La libertad de equivocarse y rectificar; la de elegir a los amigos y hasta a los enemigos; la de mirar adelante sin cargar con la ira del pasado; la de despreciar que los símbolos nos enfrenten en lucha fraticida; la de decidir que ruta seguir y que moto tener, sin integrismos. Creo en que el opuesto tiene la misma libertad que reclamo para mí, desechando que las diferencias me lleven al combate. Ésta- y no otra - es mi idea de libertad y así espero que ningún bienpensante de turno venga a arrebatármela. Aunque nunca se sabe, quizá algún lector se vea en la obligación de querer obligarme a aceptar su propia libertad. En ese caso, querido libertador, te aconsejo que no pierdas tu tiempo con este humilde juntador de letras. Sus palabras demuestran que no da para más; mejor que busques otra víctima a quien convertir en acólito, te saldrá más a cuenta.

En cuanto a la fórmula del principio, qué quieren que les diga. Ahora que recuerdo, sí hubo un tiempo en creí sentirlo pero, francamente, no puedo precisar si fue real o una mera ilusión. Ya saben, la vida te va sacando a mamporros los sueños que merecen la pena aunque yo me tomo la libertad de no resignarme. Ustedes sabrán disculpar mi osadía pero es que yo asocio la palabra a la dama que, a pecho descubierto, guía al pueblo de París a través de la barricada en la insurrección burguesa contra los abusos del rey absolutista gabacho, reflejada en el excelente cuadro pintado por Eugène Delacroix en 1830.

Y ahora que me he quedado a gusto, si no tienen inconveniente, voy a seguir escuchando a Meat Loaf en el ejercicio, por supuesto, de mi libertad.

martes, 2 de febrero de 2010

The Pan Within (artículo publicado en ChopperOn, febrero de 2010)

Come with me on a journey beneath the skin. Come with me on a journey under the skin.*

La conocí una noche de luna inquietante. Me sorprendió ver que su piel absorbía la luz que recibía, mostrándola mágica y misteriosa. No quiso decirme su nombre y también se negó a que intentase adivinarlo. “Juguemos a que soy quien tú querías encontrar”, me dijo. Acepté y la seguí durante horas por la senda de la incertidumbre. Viajando sin saber todavía como me condujo allá donde las palabras se inventaron; atravesamos valles de lágrimas y ríos de pasión; visitamos Asgard y saludamos a los dioses nórdicos que esperaban nuestra visita. En compañía de Oscar Wide libamos las ansias en copas gigantescas de hidromiel y reímos en medio del lago Estigia, burlándonos de nuestros temores, y exploramos los planetas cercanos antes de juntar nuestros labios sobre las estrellas.

Close your eyes, breathe show, we'll begin to look together for the Pan within.

Me sentí flotar de su mano cálida. A veces inmenso, otras minúsculo e indefenso. La sinfonía de los grillos se convirtió en nuestra canción. A su ritmo bailamos sobre las ruinas del infierno y llegamos a tocar el timbre de San Pedro antes de salir corriendo y ocultarnos tras una nube peregrina que torció el gesto ante nuestra travesura. Fuimos amantes entregados al orgullo del amor sin tiempo; fuimos compañeros del sexo sentido. Me abrió las puertas del deseo y me concedió todo lo que se me antojó. Las mujeres me sonrieron y los hombres reconocieron mi suerte inmensa. Gene y Eddie se acercaron a chocar sus copas con las mías. Santi me obsequió con una corona de laurel, William me tendió la petaca, compartí la pesca del Merlin con Ernest y hasta Churchill me dedicó un breve, pero amistoso saludo, desde un Chester corinto…

Swing your hips, loose your head and let it spin and we will look together for the Pan within.

Hicimos el amor tantas veces que dejé de imaginarlas. Pinté sobre su espalda un poema de amor improvisado; ella me correspondió dibujando mi nombre en el cielo de Orión y subimos hasta el monte de los Mil Nombres para gritar nuestro compromiso a la eternidad. Tatuamos nuestras intenciones ante el altar de los poetas malditos y detuvimos un instante el odio de los hombres, que cambiaron sus armas por claveles rojos.

The stars are alive and nights like these were bornto be sanctified by you and me.

Al salir el sol me dijo que debía marcharse. “¿Cuando nos volveremos a ver?”, pregunté desconcertado. Sonrió llevándose un dedo a los labios que inmediatamente después condujo hacia los míos. “Cierra los ojos y sueña que estás despierto”, me dijo. Así lo hice y fue entonces cuando descubrí que mi corazón había huido con ella.

* The Pan within es un tema de The Waterboys.
Febrero 2010

sábado, 30 de enero de 2010

Mandela

Uno tiene la intuición de que la vida pasa sin grandes novedades. Sin embargo, a veces se recuerdan casos de grandes gestas que no tienen nada que ver con descubrimientos, ni heroicidades en las guerras, ni... El siglo XX nos ha mostrado algunos de ellos que han significado cambios en la forma de pensamiento de millones de personas.
Ayer una película recordó al mundo el de Mandela, uno de los grandes personajes de la Historia. Un hombre que ha trascendido de la mera carne para simbolizar la grandeza del espíritu, la generosidad y la altura de miras. Treinta años soportando la dureza de las cárceles sudafricanas, donde le robaron la vida, no pudieron, sin embargo, doblegar su voluntad. El discurso que pronunció invitando a los seguidores del Congreso Nacioanl Africano a arrojar al mar los machetes, las lanzas, los cuchillos y, lo más importante, el odio, le convierten en un ejemplo a seguir. Perdonar despreciando el legítimo derecho a la venganza es una de las cosas más difíciles de ejecutar. Mandela lo hizo y consiguió que millones de compatriotas se sumasen a él, evitando con ello un baño de sangre en el bello país del hemisferio sur. Su ejemplo debería ser estudiado en las escuelas de todo el mundo como asignatura obligada. Tal vez de ese modo nuestros herederos consigan aquello en lo que nosotros hemos fracasado: construir una sociedad justa y equitativa.

miércoles, 20 de enero de 2010

Invictus (William Ernest Henley)

Ahora que estrenan la película "Invictus", en la que se narra la historia real de como Nelson Mandela concibió la Copa del Mundo de Rugby - que se celebró en Sudáfrica- como el acontecimiento desde el cual reconciliar a víctimas y verdugos del apartheid y así construir un gran país, viene al pelo el poema de William Ernest Henley que da título a la misma.
Dicen que ese poema fue leído una y otra vez por Mandela durante su larga estancia en la prisión de Robben Island y le mantuvo con fuerzas para resisitir.
Los versos más inmortales de Henley "I am the master of my fate / I am the captain of my soul" son para el mundo anglosajón algo así como el "Que es mi barco mi tesoro / que es mi dios la libertad" para el mundo hispano.

Invictus

Out of the night that covers me,
Black as the Pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.

In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.

Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.

It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.

(En la noche que me envuelve
,
negra como un pozo abominable,
yo agradezco al dios que fuere
por mi espíritu inconquistable.

Atrapado en este circunstancial lugar
yo he gemido pero no he llorado
ante las puñaladas que me deparó el azar.
Mi cabeza sangra, pero no me he postrado.

Mas allá de este lugar de furia y de lágrimas
me acosan las sombras con terror.
Pero tantos años de amenazas
me encuentran sin temor.

Ya no importa cual fue mi camino,
ni cuantas culpas he acumulado.
Soy el dueño de mi destino;
soy el capitán de mi alma.)