viernes, 24 de marzo de 2017

Rock’n’Roll can never die, mi nueva colaboración en el programa de radio Ruta 608.

Puedes escucharme desde el minuto 21:30

https://www.ivoox.com/ruta-608-n-69-audios-mp3_rf_17712843_1.html

O leerla a continuación, pero te perderás mi encantadora voz.

"Hace unos días, sin siquiera ensayar un último riff de guitarra, nos dejó el hombre del que el mismísimo John Lennon dijo una vez que si hubiese que darle otro nombre al rock’n’roll debería ser el de Chuck Berry.
Negro, atractivo y pendenciero, capaz de pegarle un puñetazo a Keith Richards por atreverse a tocar su guitarra, Chuck Berry encarnó los valores de varias generaciones de jóvenes que volcaron su rebeldía bajo los acordes de una música que convulsionó el aburrimiento de una sociedad perezosa. Todo el mundo sabe que el rock’n’roll ha estado siempre ligado a las motos y guitarras y motores, motores y guitarras, han ido invariablemente de la mano. Yo, que me crié con influencia musical más británica que americana, sentía devoción por esos jóvenes vestidos con cazadora de cuero y peinados con brillantina que alardeaban con sus Triumph, Norton y BSA, jugándose la vida en las peligrosas carreras de Café que dieron lugar a los Ton Up boys. Por ellos me hice rocker y aunque tardé bastante en poder tener moto y sólo podía acceder a los Vespinos de mis amigos y creedme, es duro ser rocker sobre un Vespino, siempre deseé ser como ellos y recorrer las carreteras con la libertad que dan las dos ruedas.
Lo malo de ir haciéndote mayor es que las personas con las que has ido creciendo también cumplen años e, inevitablemente, se van marchando de tu lado. Así, a lo largo de mi vida he tenido que despedirme de pilotos y músicos que han ejercido su influencia, proporcionándome muy buenos ratos que aún perduran. Y, por supuesto, también he tenido que ir dejando atrás muchas motos. Cada una tiene el recuerdo en mi memoria de los momentos que hemos pasado juntos. La última, una Harley- Davidson del 97 de carburación, ha dado paso a una Street Glide con la que me propongo recorrer muchos kilómetros llenándola de recuerdos… Y de rock’n’roll. Porque aunque los grandes se marchen nunca lo hacen del todo gracias a que sus canciones permanecen con nosotros durante el resto de nuestra vida. Chuck Berry como Buddy Holly, Gene Vincent, Eddie Cochran, Elvis y tantos otros continuarán acompañándome en cada salida, en cada viaje. Y es que, como cantó Neil Young: Rock’n’Roll can never die. El rock’n’roll no puede morir".