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viernes, 7 de diciembre de 2018

¿Es la calle el lugar para trasladar la crispación social?

Mi último artículo para Mundiario. Una reflexión sobre el peligro de dejarse llevar por la bilis en estos tiempos.

https://www.mundiario.com/articulo/politica/la-calle-no-es-el-lugar-para/20181206090343139916.html



miércoles, 28 de marzo de 2018

El rugby que amo ( a propósito del artículo de Nacho Orozco).

A pesar de todo lo que he escrito con anterioridad; a pesar de la indignación y mi sospecha de que algo olía mal en el arbitraje del pasado Bélgica-España de rugby, no puedo estar más que de acuerdo con Nacho Orozco.
En este artículo pone varios y buenos ejemplos de injusticia en la historia del rugby. De todos ellos quiero destacar uno por su especial importancia. En el famoso mundial de Sudáfrica, los Springbooks tenían una selección que estaba lejos de poder ganar el campeonato. Los años del appartheid los habían sacado del circuito internacional y su nivel había descendido mucho. Sin embargo, ganaron. Y lo hicieron empleando una especial dureza ante los favoritos All Blacks que rayó por momentos en la delincuencia. Pero el suceso que tuvo -para mí- una trascendencia especial fue el partido de semifinales contra la entonces muy poderosa Francia. El árbitro no sólo se salto las normas permitiendo jugar en un terreno impracticable, sino que, ante el pasmo general, le escamoteó un ensayo a Abdelatif Benazzi en el minuto 78 que hubiese llevado a los galos a la final. Lo grandioso de esta historia es que años después le recordaron este hecho a Benazzi en una entrevista. Él sonrió a medias y respondió: "Bueno, nosotros perdimos un partido pero ellos ganaron un país". Esta actitud es lo que define el rugby. Esta es la razón por la que amo este deporte.
 

lunes, 13 de marzo de 2017

Agonizar en Salamanca- Unamuno. julio-diciembre de 1936.


"Un libro admirable e imprescindible", ha dicho El País, y yo estoy de acuerdo. Egido recrea los últimos meses de Unamuno, de su particular vía crucis y sus contradicciones en un periodo complicado en el que el filósofo pasa de la esperanza al desengaño y la más absoluta frustración por el devenir trágico de una España abocada a la oscuridad de los vencedores de la contienda militar.
Se puede decir que Unamuno fue un represaliado por ambos bandos, destituido de su cargo de rector de la universidad, primero por el gobierno republicano y después por los responsables del llamado bando nacional. Su reclusión final parece una metáfora inicial del secuestro de todo un país durante casi 40 años.

lunes, 30 de enero de 2017

martes, 22 de noviembre de 2016

martes, 26 de julio de 2016

El ejemplo de un verdadero líder.

Corren tiempos de incertidumbre donde los líderes políticos demuestran que son humanos, demasiado, incluso. Con cada paso, con cada actuación, sacan a la luz sus mezquindades disfrazadas con una falsa pátina de determinación ideológica. A todos ellos les recomiendo menos Juego de Tronos, menos leer El Príncipe o El Arte de la Guerra y más aplicarse a la lectura de El Factor Humano, de John Carlin. Un libro que narra la historia de un hombre especial, Nelson Mandela, que supo aunar voluntades y ganarse el respeto y la confianza de todos los grupos políticos y raciales, evitando una sangrienta guerra civil y cambiando con ello el curso de la historia. Aprendamos de él, de su capacidad para lograr fundir en un abrazo a negros y blancos, a comunistas y ultraderechistas, en un ejemplo inspirador para el mundo entero. Aprendamos, aún no es tarde.
@Pablo_Iglesias_  @marianorajoy  @sanchezcastejon @Albert_Rivera os recomiendo leer EL FACTOR HUMANO antes de emprender las negociaciones.

jueves, 9 de abril de 2015

Cuando la verdad no está al lado de la Ley (artículo para mundiario.com)

 
Ha vuelto a ocurrir la tragedia. Nada nuevo en Estados Unidos, el país que presume de ser la democracia perfecta. Un policía blanco ha disparado varias veces por la espalda contra un hombre negro que huía de él en North Charleston (Carolina del Sur). Un asesinato en toda regla. Aquí no cabe, creo, la presunción de inocencia porque alguien grabó lo ocurrido, obteniendo con ello una prueba irrefutable que echaba por tierra la declaración del asesino que alegó haber disparado porque la víctima intentó arrebatarle el arma. Más allá de la deleznable actuación del agente de policía, la cuestión es que seguramente se habría salido con la suya de no haber mediado una prueba tan contundente. La grabación no deja lugar a dudas sobre lo ocurrido; la grabación es clave a la hora de conocer la verdad. Gracias a Dios o a la divina providencia esto no ha ocurrido en España. De ser así la persona que inmortalizó la verdad podía haber sido acusada de violar la nueva ley con la que el gobierno del PP quiere amordazar a la ciudadanía prohibiendo la posibilidad de conocer la verdad.
Las nuevas tecnologías han traído consigo la posibilidad de que una persona se convierta en testigo y prueba de lo que ocurre en nuestras vidas. Ha democratizado la información. Gracias a imágenes anónimas - y a las redes sociales- hemos podido ver cosas que los medios de comunicación no tenían la posibilidad de obtener. Cada individuo puede recoger en su móvil/cámara una instantánea, un vídeo que refleje fielmente lo que ocurre a cada momento y difundirlo a una velocidad inusitada por todo el mundo. En el caso del que hablamos es, cuanto menos, de agradecer.
En los últimos años hemos podido ver, tanto en internet como en distintas cadenas de televisión, como Antena 3 o La Sexta, imágenes de abuso de autoridad y violencia por parte de algunos cuerpos policiales que nos han llenado de vergüenza y asco. Pongo como ejemplo el puñetazo que un policía propina a una menor en Madrid o el excelente reportaje donde Jordi Évole deja en evidencia al mismísimo jefe de policía de Barcelona al enseñarle vídeos que desmienten rotundamente sus afirmaciones. Hemos asistido, igualmente, a las declaraciones de políticos que mentían al asegurar que policías acusados de violencia con saña, con pruebas definitivas de su actuación, habían actuado correctamente. Hay ya demasiados casos de mentiras probadas, de incorrecciones de método, de procedimientos dudosos e incluso de torturas en centros de detención como para plantearse un debate público sobre la incongruencia de mantener la presunción de veracidad de los agentes. Ya no son hechos aislados, hay demasiados testimonios en su contra como para pensar que, al contrario, son algo corriente que damos como algo corriente frente a lo que no podemos hacer nada. No conozco a nadie que no haya experimentado alguna vez en su vida un caso de injusticia donde la policía ha faltado a la verdad, aunque fuese por una simple infracción de tráfico. La presunción de veracidad  trae consigo que los ciudadanos nos convirtamos en seres de segunda frente a los agentes policiales. Elimina el precepto jurídico de que todo el mundo es inocente hasta que no se demuestre su culpabilidad. Rompe con la igualdad y es total y profundamente injusto. Nadie es más que nadie en democracia.
Los cuerpos de seguridad del estado deberían ser respetados, queridos y apoyados, siendo estos términos iguales en importancia. La policía está para servir al ciudadano, para protegerle y garantizar su tranquilidad, no para amedrentarlo. Esto sólo será posible si no existe tacha en sus actuaciones y esto no pasa por las medidas que el gobierno ha puesto en marcha para evitar las pruebas incriminatorias. Amenazar con grandes multas e incluso penas de cárcel para quien grabe a un policía actuando no sólo no va a servir de nada, sino que no devolverá el aprecio de la población a la policía. No se pueden poner puertas al campo. Únicamente se conseguirá si los policías recuerdan cual es su misión y respetan los valores que han jurado defender. Si la verdad vuelve a estar al lado de la ley.

* (Imagen extraída del vídeo donde el agente Michael T. Slager dispara 8 veces. / The New York Times)

lunes, 30 de marzo de 2015

El Plan CORA o como el Gobierno de la nación desprecia la marca España (artículo para mundiario.com)


Hay cosas realmente difíciles de comprender, cosas que suponen un desafío al sentido común y contribuyen a llenar de vergüenza la conciencia colectiva de un país. El plan para la centralización de la compra de espacios en medios de comunicación y demás soportes publicitarios, llevado a cabo por la Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas (CORA), es una de ellas. Este plan, inicialmente ideado para optimizar los recursos comunes en bien de todos, se ha convertido desde el principio en un fiasco al convertir a las empresas participantes en chamarileros de segundo orden donde sólo importaba el coste, despreciando cualquier otro aspecto cualitativo.
Desde el concurso principal, en el que se valoraba la estrategia, es decir, el más importante aspecto cualitativo, con un paupérrimo 20%, era un claro indicador de que el Gobierno no tenía intención alguna de tener en cuenta la calidad de las ofertas, tan sólo les preocupaba el precio. Así, despreciaron las 5 propuestas mejor valoradas por estrategia y curiosamente se quedaron con las 5 peor calificadas en ese aspecto pero que presentaron unas ofertas tan increíblemente bajas que hasta la asociación Agencias de España (AdE), entidad que agrupa a muchas de las agencias de publicidad y centrales de medios de capital netamente español, protestó avisando reiteradamente del tremendo error que iban a cometer.
Fiel a su costumbre de decir de puertas a fuera una cosa y actuar del modo contrario dentro de casa, el Gobierno hizo oídos sordos a los lamentos de los profesionales de la comunicación y se empeñó en seguir por la senda del pragmatismo económico.
Hoy, su error está dando lugar a situaciones tan esperpénticas. como que, para solucionar este gran sinsentido que ellos mismos han creado, obligan ahora a incluir una estrategia de medios en los concursos creativos a las mismas empresas a las que les negaron ese valor con anterioridad. Esto es, 'chantajean' a las empresas concursantes para que realicen gratis el trabajo que no quisieron valorar.
En este punto conviene preguntarse, ¿es esto lo que entiende el Gobierno como marca España? ¿Este es el modo en el que pretenden dar valor a las iniciativas empresariales de nuestro país?
Se les llena la boca de declaraciones grandilocuentes hablando de la capacidad y el intelecto de las empresas españolas para luego ignorar con alevosía estas mismas capacidades. Así nos va y así pinta el futuro, la menos a corto plazo.
Este Gobierno, que ha demostrado ser vivo ejemplo del carácter de Sancho Panza, es maestro de la falacia y la hipocresía; del mentecatismo recalcitrante y la desidia. Es un momento aciago para la marca España.

sábado, 28 de junio de 2014

Yo soy español… español… español...

Soy de un país en el que alrededor de 13 millones de personas viven en el umbral de la pobreza y aún así se penaliza con impuestos las indemnizaciones por despido.
Soy de  un país donde los jueces retan a los fiscales a que los denuncien, donde presente se dirime en forma de pasado y el futuro se escribe con siglas éticamente confusas, tales como SICAV. Un país en el que el precio de la vivienda cae entre un 40% y un 60% pero los impuestos sobre ella aumentan un 9%. Soy de un país en el que la justicia ha perdido el sentido de la igualdad y cada día asistimos a nuevos privilegios de los políticos que deberían servir al pueblo, no servirse de él.
Soy de un país que glorifica a Casillas, Xavi o Iniesta con la misma intensidad con la que desoye a Machado, a Quevedo o a Garcilaso; un país donde el respeto de los derechos humanos ha sido puesto en entredicho, un país en el que los ciudadanos han visto recortados sus derechos y libertades por decreto.
Soy de un país campeón en corrupción en el que el estado roba en forma de impuestos lo que no otorga como servicios.
Soy, por si quedaba alguna duda, español.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Historia Mínima del País Vasco (Jon Juaristi)

Interesante ensayo del escritor Jon Juaristi en el que en poco más de 300 páginas consigue acabar con "los mitos" de una historia "pródiga en falsificaciones".
Según el autor "Hay una necesidad de justificar los privilegios y comenzaron a aparecer leyendas, mitos, para justificarlos", y añade que esa "mitificación continua" es uno de los "deportes favoritos" del País Vasco, cuya historia está llena de "falsificaciones lisas y llanas, desde el siglo XVII hasta ahora".
Fácil de leer y de asimilar, supone una semblanza más allá de la falsa mitología creada por algunos interesados. Muy recomendable en estos días de asueto, donde las fechas hacen que nuestro pulso intente mantenerse estable.
Juaristi, exdirector del Instituto Cervantes, es catedrático de Filología Hispánica, poeta y ensayista y está en posesión del Premio Nacional de Ensayo 1998 y el Espasa 1997 en la misma modalidad.


martes, 19 de noviembre de 2013

Desde las barricadas de la Democracia

Yo era demasiado joven cuando murió Franco como para acordarme de esa época en la que los ciudadanos sólo tenían una misión: obedecer. El anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana que pretenden aprobar los representantes del pueblo (sic) tienen algunos supuestos que van en esa dirección. Que protestar ante el Congreso (la verdadera casa del pueblo), grabar a la policía o que insultar a un agente tengan hasta 600.00€ de sanción sólo tiene la misión de no permitir que haya testigos y se confiera sus miembros una impunidad mayor aún de la que gozan actualmente. No hay que olvidar que la palabra de un policía prevalece sobre la de un ciudadano corriente y en los últimos años, gracias a la labor de personas anónimas, hemos podido ver gran cantidad de imágenes que mostraban violencia y abuso por parte de las fuerzas destinadas a proteger al pueblo. ¿Van a quedar impunes sus actos a partir de ahora? Me temo que sí. Esta Democracia feudal en la que vivimos nos trata como desperdicios humanos a los que tenemos motivos y ganas de protestar. Pues bien, llegará un día en el que el pueblo pedirá cuentas a quienes ahora abusan de él, y ese día no valdrán las excusas de la obediencia debida o la legitimidad de los votos. Y, recordad, tiranos y serviles, el pueblo siempre termina ganando.
Mientras, recordad que esto se aprobará con los votos de los 2 grandes partidos, PP y PSOE. Lo digo para que cuando lleguen las elecciones la memoria no se pierda y se vote a otras opciones que puedan devolvernos la libertad que el bipartidismo nos está arrebatando cada día.

http://www.huffingtonpost.es/2013/11/19/ley-seguridad-ciudadana-delitos_n_4301559.html?just_reloaded=1

martes, 3 de septiembre de 2013

PERMISO PARA ABANDONAR LA NAVE (artículo para ChopperOn.es, septiembre 2013).



Will you recognise me?
Call my name or walk on by.
Rain keeps falling, rain keeps falling
Down, down, down, down
Hey, hey, hey, hey
Ohhhh.....

Hace un lustro ya que acudí a la llamada urgente para enrolarme en un navío de incierto rumbo y de nombre pretencioso: ChopperOn. Toda la tripulación reclutada a fuerza de buena voluntad era inexperta en estas lides y, sin embargo, 60 números después la revista sigue viva, repartiendo acero cada mes con la patente de corso que otorga la propia voluntad de seguir adelante. Han sido seis decenas de ejemplares, mas el especial coleccionistas en papel, en el que nunca he faltado a la cita con los lectores, a pesar de las duras tormentas que hemos capeado y los avatares de salud que me han asolado en este tiempo. Durante las miles de líneas publicadas en este espacio he intentado expresar mi opinión sobre distintos temas, directa o indirectamente ligadas con el mundo de la moto, a veces apretando el acelerador bajo la indignación, otras al ralentí del sosiego aventurero o bien dejándome llevar por el camino sinuoso de la ironía. Algunas opiniones han sido criticadas de manera incendiaria, otorgándome epítetos que sólo pueden hacerse desde el desconocimiento de mi persona y otras, en cambio, han causado la misma reacción que la que se produce frente a la hoja que termina su vida en el árbol e inicia su vuelo de descenso hasta la tierra, o sea, indiferencia suma. La verdad, siempre he preferido las reacciones virulentas a la apatía. Sea como fuere, mi intención ha sido batirme honestamente desde el castillo de proa frente a cualquier cuestión que se cruzase en la travesía. Estoy razonablemente tranquilo en este sentido, vencedor o vencido mi lucha ha sido noble, ajustada a las estrictas reglas del combate y prolongada hasta la extenuación. Sin embargo me queda un cierto sabor amargo al no haber conseguido mover a los lectores hacia el debate de las ideas. Quizá no fuese el objetivo, pero sí, lo confieso, mi secreto afán. Tan sólo un reducido número de personas  desenvainaron sus argumentos para batirse conmigo en duelos privados. A todas ellas, mi sincero agradecimiento por sus acertadas aportaciones críticas que me han hecho mejorar; cada estocada recibida es ya una cicatriz en el conocimiento, en la memoria.
Don't you forget about me.
I'll be alone, dancing you know it baby.
Going to take you apart
I'll put us back together at heart, baby.
Don't You Forget About Me

Y sin embargo ha llegado el momento de desembarcar en este puerto de septiembre, dirigiendo esfuerzos y pluma hacia otros derroteros que necesitan de toda mi energía para salir airosos, por lo que éste es mi último artículo mensual, para alivio de algunos. La vida se conforma a base de un cúmulo de caprichos que en general resultan tan complicados como inesperados y a menudo el desempeño de la acometida se convierte en un esqueleto exógeno que sostiene nuestra razón de ser, de sentir y actuar. Por eso abandono una tripulación que se encuentra en un gran momento y me retiro a vivir nuevas aventuras en un islote tumultuoso y complicado, muy alejado del concepto paradisíaco. No sé si la nave de ChopperOn volverá a detenerse en este puerto y si en ese caso volverá a haber sitio para un viejo corsario, pero es un riesgo que debo correr si pretendo ser honesto conmigo mismo. Tempus fugit, ya se sabe.
As you walk on by
Will you call my name?
As you walk on by
Will you call my name?
When you walk away

Por último, si bien durante este tiempo he firmado bajo el seudónimo Honor Vincit por una sencilla cuestión de exagerado pudor, hoy he decidido despedirme de mis lectores usando mi propio nombre para desearles cara a cara el mayor éxito en la vida. A todos, sin excepción, mi profunda gratitud y reconocimiento por su paciencia y afán en leerme.
Capitán, pido permiso para abandonar la nave.


Ferdi Cueto (Honor Vincit)

viernes, 5 de julio de 2013

La Red (a)Social (artículo para ChopperOn.es, julio 2013)


Hace unos días saltó la noticia de que Facebok recibió -y atendió- alrededor de 10.000 órdenes de la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU con peticiones de información que afectaban a entre 18.000 y 19.000 cuentas. Justo una semana antes, volviendo de la reunión anual de Harley-Davidson en León, mi moto sufrió una avería cerca de Valladolid y tras colocar el casco a 20 pasos, la chaqueta en el suelo y separarme unos metros de la moto comprobé como pasaban ante mí siete BMW  y dos motos japonesas que no se dignaron a parar, eso sí, muy educados me saludaron con la mano.
A priori ambos hechos no tienen nada que ver pero si nos detenemos un momento a valorarlos descubrimos que, de algún modo, tienen aspectos comunes. Ambas son dos grandes redes sociales, sí, no se me solivianten todavía. Me explicaré. Si bien Facebook tiene un alcance mundial que supera los mil millones de cuentas, el motociclismo, o motorismo, tiene también una importante cifra millonaria de seguidores en todo el mundo. Ambas son, igualmente, voluntarias y en el caso de Facebook totalmente gratis. Cuando entramos en esta red debemos saber que estamos dentro de una empresa privada y jugamos con sus propias reglas sin que nadie nos obligue a permanecer en ella; cuando conducimos una motocicleta deberíamos ser conscientes de que formamos parte de un mundo con un centenar de años de historia, códigos no escritos pero que mantienen todavía su vigencia, al menos en los que somos cascos viejos, y una solidaridad que se hizo famosa mucho antes de que los móviles hiciesen su aparición y las compañías de seguros introdujesen la asistencia en carretera. Cuando era pequeño era frecuente escuchar historias, incluso en los programas de televisión, sobre como los motoristas (o moteros) ayudaban a coches averiados y, por supuesto, a las motos. Hoy parece que aquellas historias son parte de la leyenda perdida de la solidaridad humana.
No entiendo a quienes claman ahora por la violación de su privacidad en las redes sociales. ¿Qué privacidad reclamas cuando has sido tú quien ha compartido todo lo que has querido en el entorno de una compañía? Si no quieres que tus cosas se vean… no las pongas. Y tampoco entiendo que alguien que se suba en una moto no asuma como propias las reglas básicas de esta afición. Si no sabes, pregunta, coño. Un casco colocado en el suelo a 20 metros de la moto, remarcado por la chaqueta que reposa en el asfalto y no colgada del manillar, por ejemplo, es señal de avería, a ver si se enteran aquellos que no han escuchado a sus mayores. Sí, el piloto seguramente habrá llamado ya por su móvil y estará esperando a la asistencia, pero una parada a preguntar será siempre de agradecer. Un poco de charla o simplemente comprobar que formas parte de algo reconfortará al piloto con problemas. Y si no vas a parar, al menos métete el pito y las “uves” en el orto porque no tienes nada que ver conmigo y paso de saludarte. Eso sí, no te preocupes, si un día eres tú el que estás tirado en la carretera y yo paso en moto o en coche, me detendré y te ofreceré ayuda y un rato de charla, al igual que hicieron conmigo David y Ana, Carlos y Esther, Ricardo y Ricardo jr. Todos harleros, todos motoristas, todos amigos. Yo seguiré montando en moto y mantendré mi perfil en Facebook porque asumo las reglas de ambos.
Por último, quiero dar las gracias a otro motorista, Roberto, y a su encantadora chica, Ali, por no haber permitido que me hiciese el resto del viaje en grúa. Desviaron su camino y nos recogieron a mí y a La Bonita ofreciéndonos su hospitalidad porque ellos sí que saben lo que es una red social. Y se basa, sobre todo, en la amistad.

martes, 6 de marzo de 2012

SANGRE, SUDOR Y LAGRIMAS (ChopperON, marzo 2012)




Nada, no hay absolutamente nada peor que la esperanza. Esquiva y ladrona, hurta nuestros sueños arrebatándonos la sonrisa con tanto sufrimiento fabricada. Al viento del cambio que iluminó los rostros de millones de españoles, incluso de muchos de aquellos que se consideraban a sí mismos enemigos de los triunfantes, le ha seguido la tempestad del desasosiego. El señor Rajoy ha pasado su particular Rubicón con la complicidad de su corte personal, una guardia de corps en forma de séquito ministerial, impertérrito al alcanzar las mieles del poder, conteniendo la arrogancia natural del todopoderoso. A él le ha tocado dirigir la resistencia contra la crisis en espera del ejército tiempo que nos refuerce en la lucha hacia el único desenlace posible, la victoria. A muchos no tienen por qué gustarnos los generales, pero es inevitable aceptar su mando y confiar en que su buen juicio nos guíe, firmes e inquebrantables, por la senda que conduce al futuro, aún a sabiendas de que no está exenta de dificultades, ni sacrificios. La historia nos demuestra que los grandes líderes han sabido motivar a sus huestes antes de la batalla. Algunos como Winston Churchill, que pronunció la célebre frase que da título a este artículo y que a su vez tomó del gran Garibaldi, ganó su fama de estadista por su actitud frente a los grandes momentos con que la historia le desafió. Me vienen a la cabeza un par de decenas de nombres que como, hizo él, se afanaron en no decepcionar a su pueblo. Eso es lo que se espera de un líder, grandeza y altura de miras. No se afronta el combate con mensajes pesimistas, al contrario. La actitud de quien guía es importante para sus huestes y la arenga debe ser animosa, reconfortante. Que la cosa está mal ya lo sabemos ¿o es que se cree que no sufrimos todos los días la angustia de la situación? De eso, de sufrimiento, los motoristas sabemos mucho. No sólo hemos soportado, y soportamos, impuestos exagerados y peajes abusivos con estoicismo, también nos asolan frecuentes desprecios adivinados en miradas más o menos furtivas y hasta nos hemos convertido en moneda devaluada que paga con su seguridad - a veces con la misma vida- la insensatez de los asesinos silenciosos que jalonan nuestras carreteras. Sabemos que nuestra pasión está sembrada de riesgos en los que ni siquiera pensamos, pero conocemos bien que de una curva mal trazada no te saca el pánico o que no se debe tocar el freno de manera brusca en una carretera con gravilla. En ambos casos el salir indemne depende en gran medida de nuestra capacidad de mantener la sangre fría y la cabeza alerta para emitir los necesarios mensajes a aquellas partes del cuerpo que deben actuar. Mirar hacia delante con convicción y determinación, sin titubeos. Luchar a golpe de acelerador hasta la siguiente escaramuza con el asfalto. Igual que en la vida, luchar. Con la mirada limpia, con el corazón henchido, con las ganas de vencer, que es lo que toca. No es hora de inmolarse en la pira del conformismo cuando el enemigo amenaza nuestra casa. No hay más remedio, así que, Don Mariano, cómprese una moto, acelere y ¡tire hacia adelante! Quizá así se convenza de cambiar su discurso actual por el de un líder positivo que comparta un alegato de esperanza y combate que haga menos duro nuestro pesar e insufle de aliento nuestra voluntad. Así lo espero, por el bien de todos. 

jueves, 9 de febrero de 2012

La SOPA boba


He dudado seriamente sobre si titular este artículo “Bufón de bufones” o “Anonymus”. En el primer caso hubiese hablado de un personaje ególatra, pagado de sí mismo, que se auto corona como ser superior y desprecia a sus semejantes, eso sí, guardándose una pequeña representación en forma de “cla” de sus actuaciones histriónicas. Un imbécil, en suma. Al final comprendí que ya había hablado suficiente de esta clase de cretino en esta sección y tan sólo podría disfrazar con palabras nuevas la escasa consideración que me merece, así que lo descarté. En el segundo, sencillamente pensé que no era el titular adecuado para abordar el grave problema que la libertad de expresión y de información está sufriendo. Leyes como la Sinde, la SOPA americana o el tratado ACTA han aparecido recientemente en nuestras vidas para limitar nuestros movimientos en la Red. No se dejen engañar por el altruista disfraz de proteccionismo hacia los derecho de autor que exhiben como bandera de algunas de estas medidas, esto les importa un comino, excepto los impuestos que puedan derivarse de las transacciones. Como autor y creador estoy expuesto a la apropiación indebida de mis escritos e ideas, pero considero que se pueden establecer reglamentos con sentido destinados a amparar el esfuerzo autoral, alejados de las leyes coercitivas e irracionales que nos van a imponer. La realidad es que Internet es un espacio altamente peligroso para cualquier gobierno porque otorga un foro a las ideas, a los planteamientos divergentes. Gracias a Internet hemos podido conocer las vergüenzas de algunas democracias occidentales, estamos al tanto de las tropelías del gobierno dictatorial cubano, nos han informado de las revueltas en oriente o hemos sido testigos de la enorme violencia policial en nuestro país el verano pasado, por citar algunos casos. Internet es un foro libre donde las personas sin importancia adquieren voz y pueden difundir sus protestas, sus inquietudes, sus discrepancias, y tener un escenario donde plantearlas, sin tener que sufrir la censura que impone la falta de medios o la imposibilidad de acceder a ellos. Esto es lo que realmente les preocupa, que cada uno de nosotros seamos un potencial foco de conflicto y encontremos el eco suficiente para ponerlos en problemas. Es lo que ha ocurrido con Wikileaks, por ejemplo. Descubrió mentiras, trapicheos, procedimientos delictivos y abusos del poder y lo silenciaron. Simplemente. Ahora mismo cualquiera de nosotros es considerado un Wikileaks en potencia para los transgresores de la libertad, aquellos que invocan su nombre para restringir la de todos. La libertad no es gratis y todos deberíamos convertirnos en un anonymous, un anónimo que luche por mantenerla desde su propio perfil online, si no queremos ver como las redes sociales se transforman en una especie de estúpido waka waka, el circo de los romanos. Piénsalo bien, tienes en tus dedos más poder del que crees y como utilizarlo depende exclusivamente de ti. Libertad es una palabra que se escribe con todas y cada una de las teclas del ordenador. Eso o quedarte adormecido a la SOPA boba como les gustaría a los distintos poderes que nos manejan y que ven peligrar el monopolio del mangoneo cada vez que un post es publicado, cada vez que tweet se lanza al mundo, cada vez que una opinión contraria busca su eco en Internet. Aquí está la mía.