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domingo, 25 de junio de 2017

El País Semanal: Más daño que beneficio (Javier Marías)

Lo acaba de publicar y ya han comenzado a lloverle las piedras de quienes buscan imponer el pensamiento único. Y, sin embargo, lo que dice está está escrito con la coherencia que da la razón. Javier Marías se expresa con claridad y contundencia, pese a quien pese.
Por cierto, me encanta Gloria Fuertes como poetisa popular. Tanto que mi primer cuento infantil, 'La Sinfonía del Bosque', lo escribí en verso como homenaje silencioso a esos recuerdos de mi niñez. Pero de ahí a considerarla una figura de las letras media un abismo. Demasiado profundo, la verdad.
http://elpaissemanal.elpais.com/columna/javier-marias-dano/?id_externo_rsoc=FB_CC


domingo, 18 de junio de 2017

¿QUÉ HA HECHO ESPAÑA PARA MERECER A AMANCIO ORTEGA? (artículo para mundiario.com)


A menudo me pregunto qué clase de complejos son los que atenazan a nuestra sociedad, impidiéndola ser capaz de convivir en libertad, con coherencia en el presente y sin rencores pasados. La situación actual es la contraria a la que necesita un país para avanzar hacia adelante como un equipo en el que cada pieza tienen un valor esencial para el funcionamiento del conjunto.
Estamos divididos por demasiados aspectos, tales como la corrupción generalizada, el independentismo, la volatilidad financiera de los bancos y, como no, el eterno debate sobre una guerra civil que debería figurar sólo en los libros de historia pero que cada vez está más presente en la vida social de España. Esta es la malévola herencia que nos ha dejado el expresidente Zapatero,: la confrontación social de una sociedad que hasta entonces había aprendido a vivir curándose las heridas de la memoria en la intimidad. ZP las volvió a poner de actualidad, posibilitando con ello el resurgir de la inquina. Volver a ajustar cuentas entre vencedores y vencidos, en una sociedad en la que ya no existen ni unos ni los otros, arrastra inevitablemente el debate simplista y maniqueo entre ricos y pobres con argumentaciones tabernarias propias del final de la noche, cuando los efluvios del alcohol nublan lo que pueda quedar de inteligencia y se apela a la tan trabajada dialéctica marxista de que la plusvalía se genera a través de la explotación de los trabajadores.


Ser rico, tener mucho patrimonio, es una cualidad de alto riesgo hoy en día en un país con una cifra de parados excesivamente alta y una situación laboral precaria para la mayoría, sobre todo para los más jóvenes. Al rico no se le admira, ni se le respeta; al rico se le vigila con recelo y se  le critica con saña. Esto puede explicar lo que ha ocurrido con Amancio Ortega y su ‘chulería’ de querer donar 320 millones de euros para que los hospitales públicos puedan renovar sus obsoletos equipos de radioterapia. ¡Cómo se atreve! Las reacciones suscitadas por diversas asociaciones como FADSP han sido cuanto menos sorprendentes al mostrar su rechazo, aún más si se tiene en cuenta que todas aceptan donaciones particulares… siempre que no vengan de ricos, por lo que parece. No importa que la fundación del gallego ya haya donado anteriormente cifras millonarias que ni todas las ong de España juntas pueden conseguir en un año. El hecho en sí de tan extraordinaria donación privada ha levantado ampollas en aquellos sectores que deberían alegrarse de recibir presupuestos que les faciliten desarrollar su verdadera misión: luchar contra el cáncer. Así, el desmedido ataque a esta donación resulta desconcertante.

Durante estos días hemos leído declaraciones peculiares. “Si quiere ayudar, que pague más impuestos en vez de hacer donaciones” (sic). “Recibir dinero de grandes fortunas trastoca el sentido de lo público”. “Si Amancio Ortega pagara como un médico tendría que dar 320 millones cada año en impuestos”, pronunciado por Luisa Lores, radióloga, portavoz de la FADSP y parece que experta en legislación tributaria, a tenor de su rotunda afirmación. “Amancio Ortega sólo busca hacerse publicidad con sus donaciones”, olvidando que el personaje lleva décadas ignorando a los medios de comunicación y evitando aparecer en ellos. O la última, a cargo del presidente de la Junta de Extremadura: "Nuestra sanidad no puede depender de cuántos pantalones o faldas venda Zara".
La realidad es que 3 de cada 10 pacientes que necesitan radioterapia en España no la reciben porque no hay equipos suficientes y los que hay están un tanto anticuados. Amancio Ortega y su fundación, conscientes de ello, actúan con los criterios de inmediatez, practicidad y transversalidad. Es decir, ayudar al mayor número de personas lo antes posible. Por eso sorprende que desde los estamentos que deberían llevar estas máximas en su adn profesional, se cuestione la iniciativa solidaria de quien sólo busca devolver a la sociedad un poco de su éxito profesional, en lugar de comprarse un mega yate o un palacio con vistas a la Toscana, por ejemplo.
Y a todo esto, queda una pregunta en el aire: ¿Les han preguntado qué opinan a los enfermos de cáncer? No, claro que no. En esto no cuentan.

lunes, 30 de enero de 2017

miércoles, 23 de noviembre de 2016

sábado, 17 de septiembre de 2016

Interesante artículo de Víctor Fernández en Zenda: las cartas de Fuset a Lorca.

El anterior admirador de Lorca que se convirtió en asesor jurídico de Franco en los primeros momentos de la represión.
http://www.zendalibros.com/las-cartas-de-fuset-a-lorca-el-futuro-represor-amigo-de-la-futura-victima/

jueves, 9 de abril de 2015

Cuando la verdad no está al lado de la Ley (artículo para mundiario.com)

 
Ha vuelto a ocurrir la tragedia. Nada nuevo en Estados Unidos, el país que presume de ser la democracia perfecta. Un policía blanco ha disparado varias veces por la espalda contra un hombre negro que huía de él en North Charleston (Carolina del Sur). Un asesinato en toda regla. Aquí no cabe, creo, la presunción de inocencia porque alguien grabó lo ocurrido, obteniendo con ello una prueba irrefutable que echaba por tierra la declaración del asesino que alegó haber disparado porque la víctima intentó arrebatarle el arma. Más allá de la deleznable actuación del agente de policía, la cuestión es que seguramente se habría salido con la suya de no haber mediado una prueba tan contundente. La grabación no deja lugar a dudas sobre lo ocurrido; la grabación es clave a la hora de conocer la verdad. Gracias a Dios o a la divina providencia esto no ha ocurrido en España. De ser así la persona que inmortalizó la verdad podía haber sido acusada de violar la nueva ley con la que el gobierno del PP quiere amordazar a la ciudadanía prohibiendo la posibilidad de conocer la verdad.
Las nuevas tecnologías han traído consigo la posibilidad de que una persona se convierta en testigo y prueba de lo que ocurre en nuestras vidas. Ha democratizado la información. Gracias a imágenes anónimas - y a las redes sociales- hemos podido ver cosas que los medios de comunicación no tenían la posibilidad de obtener. Cada individuo puede recoger en su móvil/cámara una instantánea, un vídeo que refleje fielmente lo que ocurre a cada momento y difundirlo a una velocidad inusitada por todo el mundo. En el caso del que hablamos es, cuanto menos, de agradecer.
En los últimos años hemos podido ver, tanto en internet como en distintas cadenas de televisión, como Antena 3 o La Sexta, imágenes de abuso de autoridad y violencia por parte de algunos cuerpos policiales que nos han llenado de vergüenza y asco. Pongo como ejemplo el puñetazo que un policía propina a una menor en Madrid o el excelente reportaje donde Jordi Évole deja en evidencia al mismísimo jefe de policía de Barcelona al enseñarle vídeos que desmienten rotundamente sus afirmaciones. Hemos asistido, igualmente, a las declaraciones de políticos que mentían al asegurar que policías acusados de violencia con saña, con pruebas definitivas de su actuación, habían actuado correctamente. Hay ya demasiados casos de mentiras probadas, de incorrecciones de método, de procedimientos dudosos e incluso de torturas en centros de detención como para plantearse un debate público sobre la incongruencia de mantener la presunción de veracidad de los agentes. Ya no son hechos aislados, hay demasiados testimonios en su contra como para pensar que, al contrario, son algo corriente que damos como algo corriente frente a lo que no podemos hacer nada. No conozco a nadie que no haya experimentado alguna vez en su vida un caso de injusticia donde la policía ha faltado a la verdad, aunque fuese por una simple infracción de tráfico. La presunción de veracidad  trae consigo que los ciudadanos nos convirtamos en seres de segunda frente a los agentes policiales. Elimina el precepto jurídico de que todo el mundo es inocente hasta que no se demuestre su culpabilidad. Rompe con la igualdad y es total y profundamente injusto. Nadie es más que nadie en democracia.
Los cuerpos de seguridad del estado deberían ser respetados, queridos y apoyados, siendo estos términos iguales en importancia. La policía está para servir al ciudadano, para protegerle y garantizar su tranquilidad, no para amedrentarlo. Esto sólo será posible si no existe tacha en sus actuaciones y esto no pasa por las medidas que el gobierno ha puesto en marcha para evitar las pruebas incriminatorias. Amenazar con grandes multas e incluso penas de cárcel para quien grabe a un policía actuando no sólo no va a servir de nada, sino que no devolverá el aprecio de la población a la policía. No se pueden poner puertas al campo. Únicamente se conseguirá si los policías recuerdan cual es su misión y respetan los valores que han jurado defender. Si la verdad vuelve a estar al lado de la ley.

* (Imagen extraída del vídeo donde el agente Michael T. Slager dispara 8 veces. / The New York Times)

jueves, 4 de septiembre de 2014

Víctor Romero. Un hombre tranquilo.

Acudo puntual a nuestra cita y compruebo con sorpresa que Víctor Romero, gerente y socio de Makinostra, ya se encuentra sentado a la mesa con una cerveza. Se levanta y me saluda con la misma cordialidad que ha tenido conmigo desde que nos conocemos, hace ya tantos años que no merece la pena recordarlos. Es la primera vez que llega antes que yo a una cita y eso me descoloca un poco, así que me toca recomponerme sin que se note.
La cuestión que se me presenta ante esta charla es saber si detrás de esos ojos claros y la sonrisa cautivadora se esconde un lobo o un cordero. Tantos años tratando con él me imponen la obligación de desprenderme del aprecio que le profeso y situarme en una posición de objetividad desde donde intentar tratar el perfil del personaje, más allá de cualquier consideración subjetiva. Decido que la premisa de partida bien pudiese ser que su imagen de cordero no es más que una ilusión bajo la que se esconde un lobo que sólo ataca si se siente amenazado… o tiene hambre. Al fin y al cabo me encuentro frente a frente con un hombre tremendamente respetado y querido por la MOCO, por más que intente negarlo, cuya opinión tiene un gran peso en decisiones de la compañía. No en vano dirige con mano firme y certero criterio el que pasa por ser uno de los mayores concesionarios oficiales Harley-Davidson en nuestro país, y por ende uno de los más importantes de Europa.
Motorista antiguo y entusiasta. Empresario y entusiasta. Ameno conversador y entusiasta. Pocas veces se tiene la oportunidad de compartir mesa, mantel y charla con alguien que disfruta al máximo de lo que hace sin adjudicarse las ínfulas que distingue a los mediocres del éxito. Es verdad que ambos sabemos lo suficiente del otro como para que el aprecio que sentimos haga más sencilla la comunicación, aunque detecto cierta actitud defensiva al principio que se va relajando a medida que queda claro que no se trata de una entrevista. Tan sólo, le aclaro, quiero descubrir al Romero que hay tras Víctor. O quizá al Víctor que antecede al Romero.
No es fácil sustraerse al encanto del vendedor, del publicitario que ha sido, del lobo que vigila con la serenidad de saber que domina el terreno. Motorista de kilómetros incontables y vividor de experiencias múltiples, se declara entusiasta de la marca de Milwaukee. “Yo, cuando veo a Willy G. me emociono”, reconoce sin ambages. No se trata de un mitómano recalcitrante, sino de un hombre que sabe valorar el esfuerzo, la implicación y la genialidad de otro que ha sido protagonista de un hecho importante. Esa frase resume, a mi entender, la pasión que descubrió gracias a un grupo de amigos harlystas que un día se empeñaron en que probase una de aquellas grandes y robustas motocicletas y le introdujeron un veneno para el que casi nunca existe cura. Fue en aquel momento cuando comenzó a fraguarse en su cabeza la vinculación empresarial –y posteriormente también laboral- con la marca del bar and shield. Era tan fácil como darle un pastel a un niño que lleva un buen rato salivando frente al escaparate. La vida transcurre entre un puñado de sorpresas que a veces consiguen desviar el rumbo trazado, pero no creo que sea el caso que nos ocupa. Al menos me gusta imaginar que el lobo vigilante supo olfatear a la presa adecuada e invirtió sus días en preparar el terreno hasta que se dieron las circunstancias oportunas para lanzar el ataque. He ahí una nueva teoría para un debate posterior, aunque me temo que esa verdad quedará guardada en la caja de los secretos hasta que llegue el momento, si es que llega, de que brote en la memoria.
Harley-Davidson es una de las Love Marks más apreciadas del mundo, y eso ya es decir mucho. Para alguien como Víctor, acostumbrado a manejar marcas de prestigio, debe ser muy gratificante representar y gestionar a la MOCO nada menos que en la capital del reino. “El problema es que cuando trabajas en lo que te apasiona vas perdiendo esa misma pasión”, confiesa. Supongo que hay algo de verdad en sus palabras pero el brillo de su mirada me hace comprender que todavía queda mucha pasión por agotar, puede que demasiada para echarla en falta por el momento. Esto último adivino que supone un plus para él, aún cuando todavía no sea del todo consciente de ello.
No es la pasión lo que puede convertirle en un manso, en un converso sumiso. Nada más alejado de la realidad. A cada temas espinoso, como el tan traído tema del 1HD y la responsabilidad de la marca en la confusión creada, responde lanzando dentelladas en forma de opiniones sobre como debería mejorar la compañía, pero lo hace con elegancia, sin descuidar el territorio donde se asienta su prestigio. Como buen conocedor de la realidad cree firmemente que la crítica es la única opción posible que tiene la MOCO para seguir siendo objeto de culto y admiración en todo el mundo. Su fuerza, él lo sabe, reside en la convicción de sus palabras mezclada con una sonrisa suave que convierte en amable la más feroz de las sentencias. Nada en su boca suena duro, nada en sus gestos resulta amenazador. Interpelado sobre el Proyecto Rushmore, a través del cual la compañía dio voz –y casi podría decirse que voto- a miles de usuarios en todo el mundo, se toma unos breves segundos de respiro para encontrar las palabras adecuadas, aquellas que buscan transmitir la verdad sin molestar a nadie. Se le nota orgulloso al explicarlo, buen conocedor de lo que ha sido un proyecto serio, interesante y exitoso, cuyo resultado ha dado lugar a importantes evoluciones en las motocicletas de Milwaukee, no siempre bien acogidas por los más puristas pero imprescindibles para adaptarse al futuro, al igual que en el pasado tuvo que tomar decisiones impopulares para poder llegar hasta donde está hoy. Víctor lo siente como propio y lo entiende como el camino de una ruta que busca tener un horizonte limpio por delante.

“Para mí Harley-Davidson es como El Quijote. Siempre te divierte cuando lo lees y siempre descubres algo nuevo”. En este momento mis esquemas saltaron por los aires. Estaba preparado para escuchar alguna referencia al realismo trágico, puede que algo de Carpentier, o acaso a la generación perdida, con referencia a Dos Passos o Faulkner, pero fue la obra maestra de la literatura en castellano la elegida para describir un paralelismo en el que no hay medias tintas. A menudo hereje de mi propia cultura, no es la novela de Cervantes una de las que yo recomendaría, lo que me hace merecedor de múltiples acusaciones que asumo, pero sin embargo, soy consciente de que el significado de su frase va más allá de lo evidente. Es cuestión de raza y de señorío. Se trata del derecho que tiene a asumir las características de la MOCO y trasladarlas al espíritu local. ¿Será el tan traído mantra publicitario  think global, act local? Sea como sea, suyo es el derecho a expresarlo como quiera. Se lo ha ganado de sobra. Como también el cariño y el respeto de quienes le conocemos. Y esto también lo sabe.

sábado, 28 de junio de 2014

Yo soy español… español… español...

Soy de un país en el que alrededor de 13 millones de personas viven en el umbral de la pobreza y aún así se penaliza con impuestos las indemnizaciones por despido.
Soy de  un país donde los jueces retan a los fiscales a que los denuncien, donde presente se dirime en forma de pasado y el futuro se escribe con siglas éticamente confusas, tales como SICAV. Un país en el que el precio de la vivienda cae entre un 40% y un 60% pero los impuestos sobre ella aumentan un 9%. Soy de un país en el que la justicia ha perdido el sentido de la igualdad y cada día asistimos a nuevos privilegios de los políticos que deberían servir al pueblo, no servirse de él.
Soy de un país que glorifica a Casillas, Xavi o Iniesta con la misma intensidad con la que desoye a Machado, a Quevedo o a Garcilaso; un país donde el respeto de los derechos humanos ha sido puesto en entredicho, un país en el que los ciudadanos han visto recortados sus derechos y libertades por decreto.
Soy de un país campeón en corrupción en el que el estado roba en forma de impuestos lo que no otorga como servicios.
Soy, por si quedaba alguna duda, español.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Desde las barricadas de la Democracia.


Viví las protestas en primera persona y sufro las consecuencias de la estafa a la que estamos sometidos como uno más. Ahora que el mentiroso de Rajoy dice que se ven indicios de una mejoría me gustaría preguntarle quién la ve. ¿Los banqueros? ¿Los políticos y sus injustas prebendas que les hacen diferentes al resto de los ciudadanos? ¿Los especuladores del vivienda? ¿Los ayuntamientos que, a pesar de la enorme caída del precio de la vivienda, nos suben impuestos como el IBI? ¿Los corruptos que salen de rositas? ¿Los policías entregados a sojuzgar al pueblo que protesta? ¿Quién la ve, señor Mentiroso? Esta crisis ha robado el futuro a millones de personas; ha dejado sin esperanza a cientos de miles de familias; ha abierto los ojos al resto de la sociedad. Ahora sabemos la verdad: no contamos para ustedes, excepto cuando llegan los periodos electorales. Ustedes han bastardizado aquella máxima de la Ilustración: todo para el pueblo pero sin el pueblo. La han convertido en "Todo sin el Pueblo".
¿Quiere la verdad? Aquí la tiene.
Fantástico trabajo de Emilio Morenatti que recoge la actitud de un pueblo que se niega a agachar la cabeza.
http://vimeo.com/80274887

martes, 26 de noviembre de 2013

Valientes palabras del actor Matt Damon sobre la realidad del mundo (visto en el blog Yo me tiro al monte).

http://www.yometiroalmonte.es/2013/11/24/matt-damon-sube-escenario-hace-llamamiento-desobediencia-civil/


"Comienzo desde la suposición de que el mundo está patas arriba.
De que todo está mal.
De que la gente equivocada está en la cárcel, y que la gente equivocada está fuera de la cárcel.
De que la gente equivocada tiene poder, y la gente equivocada no tiene poder.
De que la riqueza está distribuida en este país y en el mundo de tal forma que no requiere simplemente una pequeña reforma si no que requiere una drástica redistribución de la riqueza.
Comienzo desde la postura de que no tenemos mucho que decir al respecto por que todo lo que tenemos que hacer es pensar en el estado actual del mundo y darnos cuenta de que todo está al revés.
Si no piensas, si simplemente escucha lo que dice la televisión, lees cosas académicas, en efecto empiezas a pensar que las cosas no están tan mal. O que cosas pequeñas están mal.
Pero tienes que distanciarte un poco, y luego volver y mirar al mundo.
Y te horrorizas.
Asi que tenemos que comenzar desde la suposición que las cosas están realmente patas arriba.
Y nuestro tema es patas arriba, desobediencia civil. Y en cuanto dices “El tema es la desobediencia civil”, lo que dices es “el problema es la desobediencia civil”. Ese no es el problema.
El problema es la obediencia civil.
El problema es la cantidad de gente en todo el mundo que han obedecido los dictados de los líderes de sus gobiernos y han ido a la guerra. Y millones han sido muertos por esta obediencia.
Reconocemos esto en la Alemania nazi. Sabemos que el problema entonces era la obediencia. Que la gente obedeció a Hitler. La gente obedeció. Eso estaba mal.
Deberían haber desafiado. Y deberían haber resistido. Y si todos hubiéramos estado allí, se lo hubiéramos enseñado.
Incluso en a Rusia estalinista podemos comprenderlo. La gente era obediente, todos esos rebaños de gente obediente.
¿Recordáis aquellos días de batallas cuando la gente era explotada por el feudalismo? Todo era horrible en la edad media.
Pero ahora tenemos la civilización occidental. El Imperio de la ley.
El Imperio de la ley ha regulado y maximizado la injusticia que existía antes de la regla de la ley. Eso es lo que ha conseguido el imperio de la ley.
Cuando en todas las naciones del mundo el imperio de la ley es la querida de los líderes y la peste de la gente, debemos empezar a reconocer esto. Debemos trascender estos límites nacionales de nuestro pensamiento.
Nixon y Brézhnev tenían mucho más en común de lo que tenemos nosotros con Nixon.
J. Edgar Hoover tenía mucho más en común con los directores de policía secreta soviética que con nosotros.
Es la dedicación internacional a la ley y el orden lo que ata a los líderes de todos los países con un vínculo de camaradería.
Por eso nos sorprendemos tanto cuando se encuentran y dan la mano, se sonríen o se fuman puros.
Realmente se gustan entre ellos, sin importar lo que digan.
Lo que estamos intentado hacer, supongo, es realmente volver a los principios, objetivos y el espíritu de la declaración de independencia.
Este espíritu es resistente a la autoridad ilegítima y a la fuerzas que arrebatan a la gente de su vida y su libertad y su derecho a perseguir su felicidad.
Y por lo tanto, bajo estas condiciones, urge el derecho a alterar o abolir las actuales formas de gobierno y el acento está sobre abolir.
Pero para establecer los principios de la declaración de independencia, vamos a necesitar ir fuera de la ley. Para de obedecer las leyes que exigen matar, o adjudicar la riqueza de la forma en que se ha hecho, o meter a la gente en la cárcel por pequeños e insignificantes infracciones técnicas, y mantener a gente fuera de la cárcel por enormes crímenes.
Mi esperanza es que este espíritu tome lugar no solamente en este, si no además en otros países, peor que todos lo necesitan.
La gente en todos los países necesitan el espíritu de la desobediencia al estado. Lo que no es algo metafísico, si no algo de fuerza y riqueza.
Y necesitamos algún tipo de declaración de interdependencia entre la gente de todos los países del mundo que luchan por las mismas cosas."

martes, 19 de noviembre de 2013

Desde las barricadas de la Democracia

Yo era demasiado joven cuando murió Franco como para acordarme de esa época en la que los ciudadanos sólo tenían una misión: obedecer. El anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana que pretenden aprobar los representantes del pueblo (sic) tienen algunos supuestos que van en esa dirección. Que protestar ante el Congreso (la verdadera casa del pueblo), grabar a la policía o que insultar a un agente tengan hasta 600.00€ de sanción sólo tiene la misión de no permitir que haya testigos y se confiera sus miembros una impunidad mayor aún de la que gozan actualmente. No hay que olvidar que la palabra de un policía prevalece sobre la de un ciudadano corriente y en los últimos años, gracias a la labor de personas anónimas, hemos podido ver gran cantidad de imágenes que mostraban violencia y abuso por parte de las fuerzas destinadas a proteger al pueblo. ¿Van a quedar impunes sus actos a partir de ahora? Me temo que sí. Esta Democracia feudal en la que vivimos nos trata como desperdicios humanos a los que tenemos motivos y ganas de protestar. Pues bien, llegará un día en el que el pueblo pedirá cuentas a quienes ahora abusan de él, y ese día no valdrán las excusas de la obediencia debida o la legitimidad de los votos. Y, recordad, tiranos y serviles, el pueblo siempre termina ganando.
Mientras, recordad que esto se aprobará con los votos de los 2 grandes partidos, PP y PSOE. Lo digo para que cuando lleguen las elecciones la memoria no se pierda y se vote a otras opciones que puedan devolvernos la libertad que el bipartidismo nos está arrebatando cada día.

http://www.huffingtonpost.es/2013/11/19/ley-seguridad-ciudadana-delitos_n_4301559.html?just_reloaded=1

domingo, 6 de octubre de 2013

¿Está Madrid condenada?

Nunca me ha gustado Madrid una ciudad que encierra el cielo, aunque siempre creí en ella. Hoy sólo puedo poner mi firma en apoyo de los autores de este artículo que reflejan la realidad de una urbe condenada por la arrogancia de sus gestores.

http://politica.elpais.com/politica/2013/10/04/actualidad/1380911735_707943.html

"Madrid tampoco tiene una marca, una postal que identifique la ciudad, un relato que la haga conocida e interesante."
En fin...

martes, 3 de septiembre de 2013

PERMISO PARA ABANDONAR LA NAVE (artículo para ChopperOn.es, septiembre 2013).



Will you recognise me?
Call my name or walk on by.
Rain keeps falling, rain keeps falling
Down, down, down, down
Hey, hey, hey, hey
Ohhhh.....

Hace un lustro ya que acudí a la llamada urgente para enrolarme en un navío de incierto rumbo y de nombre pretencioso: ChopperOn. Toda la tripulación reclutada a fuerza de buena voluntad era inexperta en estas lides y, sin embargo, 60 números después la revista sigue viva, repartiendo acero cada mes con la patente de corso que otorga la propia voluntad de seguir adelante. Han sido seis decenas de ejemplares, mas el especial coleccionistas en papel, en el que nunca he faltado a la cita con los lectores, a pesar de las duras tormentas que hemos capeado y los avatares de salud que me han asolado en este tiempo. Durante las miles de líneas publicadas en este espacio he intentado expresar mi opinión sobre distintos temas, directa o indirectamente ligadas con el mundo de la moto, a veces apretando el acelerador bajo la indignación, otras al ralentí del sosiego aventurero o bien dejándome llevar por el camino sinuoso de la ironía. Algunas opiniones han sido criticadas de manera incendiaria, otorgándome epítetos que sólo pueden hacerse desde el desconocimiento de mi persona y otras, en cambio, han causado la misma reacción que la que se produce frente a la hoja que termina su vida en el árbol e inicia su vuelo de descenso hasta la tierra, o sea, indiferencia suma. La verdad, siempre he preferido las reacciones virulentas a la apatía. Sea como fuere, mi intención ha sido batirme honestamente desde el castillo de proa frente a cualquier cuestión que se cruzase en la travesía. Estoy razonablemente tranquilo en este sentido, vencedor o vencido mi lucha ha sido noble, ajustada a las estrictas reglas del combate y prolongada hasta la extenuación. Sin embargo me queda un cierto sabor amargo al no haber conseguido mover a los lectores hacia el debate de las ideas. Quizá no fuese el objetivo, pero sí, lo confieso, mi secreto afán. Tan sólo un reducido número de personas  desenvainaron sus argumentos para batirse conmigo en duelos privados. A todas ellas, mi sincero agradecimiento por sus acertadas aportaciones críticas que me han hecho mejorar; cada estocada recibida es ya una cicatriz en el conocimiento, en la memoria.
Don't you forget about me.
I'll be alone, dancing you know it baby.
Going to take you apart
I'll put us back together at heart, baby.
Don't You Forget About Me

Y sin embargo ha llegado el momento de desembarcar en este puerto de septiembre, dirigiendo esfuerzos y pluma hacia otros derroteros que necesitan de toda mi energía para salir airosos, por lo que éste es mi último artículo mensual, para alivio de algunos. La vida se conforma a base de un cúmulo de caprichos que en general resultan tan complicados como inesperados y a menudo el desempeño de la acometida se convierte en un esqueleto exógeno que sostiene nuestra razón de ser, de sentir y actuar. Por eso abandono una tripulación que se encuentra en un gran momento y me retiro a vivir nuevas aventuras en un islote tumultuoso y complicado, muy alejado del concepto paradisíaco. No sé si la nave de ChopperOn volverá a detenerse en este puerto y si en ese caso volverá a haber sitio para un viejo corsario, pero es un riesgo que debo correr si pretendo ser honesto conmigo mismo. Tempus fugit, ya se sabe.
As you walk on by
Will you call my name?
As you walk on by
Will you call my name?
When you walk away

Por último, si bien durante este tiempo he firmado bajo el seudónimo Honor Vincit por una sencilla cuestión de exagerado pudor, hoy he decidido despedirme de mis lectores usando mi propio nombre para desearles cara a cara el mayor éxito en la vida. A todos, sin excepción, mi profunda gratitud y reconocimiento por su paciencia y afán en leerme.
Capitán, pido permiso para abandonar la nave.


Ferdi Cueto (Honor Vincit)

viernes, 5 de julio de 2013

La Red (a)Social (artículo para ChopperOn.es, julio 2013)


Hace unos días saltó la noticia de que Facebok recibió -y atendió- alrededor de 10.000 órdenes de la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU con peticiones de información que afectaban a entre 18.000 y 19.000 cuentas. Justo una semana antes, volviendo de la reunión anual de Harley-Davidson en León, mi moto sufrió una avería cerca de Valladolid y tras colocar el casco a 20 pasos, la chaqueta en el suelo y separarme unos metros de la moto comprobé como pasaban ante mí siete BMW  y dos motos japonesas que no se dignaron a parar, eso sí, muy educados me saludaron con la mano.
A priori ambos hechos no tienen nada que ver pero si nos detenemos un momento a valorarlos descubrimos que, de algún modo, tienen aspectos comunes. Ambas son dos grandes redes sociales, sí, no se me solivianten todavía. Me explicaré. Si bien Facebook tiene un alcance mundial que supera los mil millones de cuentas, el motociclismo, o motorismo, tiene también una importante cifra millonaria de seguidores en todo el mundo. Ambas son, igualmente, voluntarias y en el caso de Facebook totalmente gratis. Cuando entramos en esta red debemos saber que estamos dentro de una empresa privada y jugamos con sus propias reglas sin que nadie nos obligue a permanecer en ella; cuando conducimos una motocicleta deberíamos ser conscientes de que formamos parte de un mundo con un centenar de años de historia, códigos no escritos pero que mantienen todavía su vigencia, al menos en los que somos cascos viejos, y una solidaridad que se hizo famosa mucho antes de que los móviles hiciesen su aparición y las compañías de seguros introdujesen la asistencia en carretera. Cuando era pequeño era frecuente escuchar historias, incluso en los programas de televisión, sobre como los motoristas (o moteros) ayudaban a coches averiados y, por supuesto, a las motos. Hoy parece que aquellas historias son parte de la leyenda perdida de la solidaridad humana.
No entiendo a quienes claman ahora por la violación de su privacidad en las redes sociales. ¿Qué privacidad reclamas cuando has sido tú quien ha compartido todo lo que has querido en el entorno de una compañía? Si no quieres que tus cosas se vean… no las pongas. Y tampoco entiendo que alguien que se suba en una moto no asuma como propias las reglas básicas de esta afición. Si no sabes, pregunta, coño. Un casco colocado en el suelo a 20 metros de la moto, remarcado por la chaqueta que reposa en el asfalto y no colgada del manillar, por ejemplo, es señal de avería, a ver si se enteran aquellos que no han escuchado a sus mayores. Sí, el piloto seguramente habrá llamado ya por su móvil y estará esperando a la asistencia, pero una parada a preguntar será siempre de agradecer. Un poco de charla o simplemente comprobar que formas parte de algo reconfortará al piloto con problemas. Y si no vas a parar, al menos métete el pito y las “uves” en el orto porque no tienes nada que ver conmigo y paso de saludarte. Eso sí, no te preocupes, si un día eres tú el que estás tirado en la carretera y yo paso en moto o en coche, me detendré y te ofreceré ayuda y un rato de charla, al igual que hicieron conmigo David y Ana, Carlos y Esther, Ricardo y Ricardo jr. Todos harleros, todos motoristas, todos amigos. Yo seguiré montando en moto y mantendré mi perfil en Facebook porque asumo las reglas de ambos.
Por último, quiero dar las gracias a otro motorista, Roberto, y a su encantadora chica, Ali, por no haber permitido que me hiciese el resto del viaje en grúa. Desviaron su camino y nos recogieron a mí y a La Bonita ofreciéndonos su hospitalidad porque ellos sí que saben lo que es una red social. Y se basa, sobre todo, en la amistad.

domingo, 3 de febrero de 2013

AÚN NO HA OSCURECIDO, PERO NO TARDARÁ EN HACERLO (ChopperOn, febrero 2013).


“Shadows are falling and I've been here all day./ It's too hot to sleep, time is running away./ Feel like my soul has turned into steel/ I've still got the scars that the sun didn't heal./ 
There's not even room enough to be anywhere./ It's not dark yet, but it's getting there.”

El hombre de la cazadora oscura apuró su café y encendió un cigarrillo con un fósforo que a continuación desapareció aplastado bajo una gruesa bota de medio tacón. Levantó la cabeza sin mirar a nada y tampoco nadie pudo distinguir siquiera una mueca que delatase sus intenciones. Guió el cigarrillo a sus labios y le dio una larga e intensa calada. Parecía ajeno al paso del tiempo. Se quedó quieto, recostado sobre el quicio de la puerta, forastero de lo que sucedía a su alrededor, decidido a prolongar un poco más el descanso de su motocicleta. Quizá aquel lugar era la mitad de su viaje, o puede que no, quien sabe. Alto y fornido, su rudeza contrastaba con la luminosidad de unos ojos que sólo tienen los que todavía creen en dragones y princesas, en elefantes dentro de las boas y en nubes de algodón.

“Well, my sense of humanity has gone down the drain./ Behind every beautiful thing there's been some kind of pain./ She wrote me a letter and she wrote it so kind./ She put down in writing what was in her mind./ I just don't see why I should even care./  It's not dark yet, but it's getting there.”

En el interior del bar la radio decidió emitir un viejo tema de Bob Dylan y entonces sí, la atención del hombre de la cazadora oscura se avivó súbitamente. Sin modificar su postura, su cabeza se irguió un poco más, concentrándose en escuchar. Una nueva calada al cigarrillo dio paso a una exhalación de humo blanco grisáceo que duró más de lo habitual. Nadie podía saberlo pero, aún sin mover los labios, las palabras se iban sucediendo en su boca. Y nadie tampoco alcanzaría a adivinar que el hombre de la cazadora oscura llevaba el miedo como único equipaje.

Well, I've been to London and I've been to gay Paree./ I've followed the river and I got to the sea./ I've been down on the bottom of a world full of lies./ I ain't looking for nothing in anyone's eyes./ Sometimes my burden seems more than I can bear./  It's not dark yet, but it's getting there.

El cigarrillo, aburrido entre los dedos, terminó por consumirse. Lo apagó, se ajustó el casco y arrancó. El Big Twin ronroneó agradecido. El hombre de la cazadora oscura dio una suave palmada al depósito, miró al horizonte por donde el sol empezaba a despedirse y nadie escuchó la frase que emitió antes de alejarse, mientras Bob Dylan terminaba la última estrofa. Pero ahí quedó, flotando en el viento: aún no ha oscurecido, pero no tardará en hacerlo. Nadie había visto antes al hombre de la cazadora oscura por allí y tampoco se le volvió a ver. Y, sin embargo, estuvo.

martes, 6 de marzo de 2012

SANGRE, SUDOR Y LAGRIMAS (ChopperON, marzo 2012)




Nada, no hay absolutamente nada peor que la esperanza. Esquiva y ladrona, hurta nuestros sueños arrebatándonos la sonrisa con tanto sufrimiento fabricada. Al viento del cambio que iluminó los rostros de millones de españoles, incluso de muchos de aquellos que se consideraban a sí mismos enemigos de los triunfantes, le ha seguido la tempestad del desasosiego. El señor Rajoy ha pasado su particular Rubicón con la complicidad de su corte personal, una guardia de corps en forma de séquito ministerial, impertérrito al alcanzar las mieles del poder, conteniendo la arrogancia natural del todopoderoso. A él le ha tocado dirigir la resistencia contra la crisis en espera del ejército tiempo que nos refuerce en la lucha hacia el único desenlace posible, la victoria. A muchos no tienen por qué gustarnos los generales, pero es inevitable aceptar su mando y confiar en que su buen juicio nos guíe, firmes e inquebrantables, por la senda que conduce al futuro, aún a sabiendas de que no está exenta de dificultades, ni sacrificios. La historia nos demuestra que los grandes líderes han sabido motivar a sus huestes antes de la batalla. Algunos como Winston Churchill, que pronunció la célebre frase que da título a este artículo y que a su vez tomó del gran Garibaldi, ganó su fama de estadista por su actitud frente a los grandes momentos con que la historia le desafió. Me vienen a la cabeza un par de decenas de nombres que como, hizo él, se afanaron en no decepcionar a su pueblo. Eso es lo que se espera de un líder, grandeza y altura de miras. No se afronta el combate con mensajes pesimistas, al contrario. La actitud de quien guía es importante para sus huestes y la arenga debe ser animosa, reconfortante. Que la cosa está mal ya lo sabemos ¿o es que se cree que no sufrimos todos los días la angustia de la situación? De eso, de sufrimiento, los motoristas sabemos mucho. No sólo hemos soportado, y soportamos, impuestos exagerados y peajes abusivos con estoicismo, también nos asolan frecuentes desprecios adivinados en miradas más o menos furtivas y hasta nos hemos convertido en moneda devaluada que paga con su seguridad - a veces con la misma vida- la insensatez de los asesinos silenciosos que jalonan nuestras carreteras. Sabemos que nuestra pasión está sembrada de riesgos en los que ni siquiera pensamos, pero conocemos bien que de una curva mal trazada no te saca el pánico o que no se debe tocar el freno de manera brusca en una carretera con gravilla. En ambos casos el salir indemne depende en gran medida de nuestra capacidad de mantener la sangre fría y la cabeza alerta para emitir los necesarios mensajes a aquellas partes del cuerpo que deben actuar. Mirar hacia delante con convicción y determinación, sin titubeos. Luchar a golpe de acelerador hasta la siguiente escaramuza con el asfalto. Igual que en la vida, luchar. Con la mirada limpia, con el corazón henchido, con las ganas de vencer, que es lo que toca. No es hora de inmolarse en la pira del conformismo cuando el enemigo amenaza nuestra casa. No hay más remedio, así que, Don Mariano, cómprese una moto, acelere y ¡tire hacia adelante! Quizá así se convenza de cambiar su discurso actual por el de un líder positivo que comparta un alegato de esperanza y combate que haga menos duro nuestro pesar e insufle de aliento nuestra voluntad. Así lo espero, por el bien de todos.