martes, 6 de marzo de 2012

SANGRE, SUDOR Y LAGRIMAS (ChopperON, marzo 2012)




Nada, no hay absolutamente nada peor que la esperanza. Esquiva y ladrona, hurta nuestros sueños arrebatándonos la sonrisa con tanto sufrimiento fabricada. Al viento del cambio que iluminó los rostros de millones de españoles, incluso de muchos de aquellos que se consideraban a sí mismos enemigos de los triunfantes, le ha seguido la tempestad del desasosiego. El señor Rajoy ha pasado su particular Rubicón con la complicidad de su corte personal, una guardia de corps en forma de séquito ministerial, impertérrito al alcanzar las mieles del poder, conteniendo la arrogancia natural del todopoderoso. A él le ha tocado dirigir la resistencia contra la crisis en espera del ejército tiempo que nos refuerce en la lucha hacia el único desenlace posible, la victoria. A muchos no tienen por qué gustarnos los generales, pero es inevitable aceptar su mando y confiar en que su buen juicio nos guíe, firmes e inquebrantables, por la senda que conduce al futuro, aún a sabiendas de que no está exenta de dificultades, ni sacrificios. La historia nos demuestra que los grandes líderes han sabido motivar a sus huestes antes de la batalla. Algunos como Winston Churchill, que pronunció la célebre frase que da título a este artículo y que a su vez tomó del gran Garibaldi, ganó su fama de estadista por su actitud frente a los grandes momentos con que la historia le desafió. Me vienen a la cabeza un par de decenas de nombres que como, hizo él, se afanaron en no decepcionar a su pueblo. Eso es lo que se espera de un líder, grandeza y altura de miras. No se afronta el combate con mensajes pesimistas, al contrario. La actitud de quien guía es importante para sus huestes y la arenga debe ser animosa, reconfortante. Que la cosa está mal ya lo sabemos ¿o es que se cree que no sufrimos todos los días la angustia de la situación? De eso, de sufrimiento, los motoristas sabemos mucho. No sólo hemos soportado, y soportamos, impuestos exagerados y peajes abusivos con estoicismo, también nos asolan frecuentes desprecios adivinados en miradas más o menos furtivas y hasta nos hemos convertido en moneda devaluada que paga con su seguridad - a veces con la misma vida- la insensatez de los asesinos silenciosos que jalonan nuestras carreteras. Sabemos que nuestra pasión está sembrada de riesgos en los que ni siquiera pensamos, pero conocemos bien que de una curva mal trazada no te saca el pánico o que no se debe tocar el freno de manera brusca en una carretera con gravilla. En ambos casos el salir indemne depende en gran medida de nuestra capacidad de mantener la sangre fría y la cabeza alerta para emitir los necesarios mensajes a aquellas partes del cuerpo que deben actuar. Mirar hacia delante con convicción y determinación, sin titubeos. Luchar a golpe de acelerador hasta la siguiente escaramuza con el asfalto. Igual que en la vida, luchar. Con la mirada limpia, con el corazón henchido, con las ganas de vencer, que es lo que toca. No es hora de inmolarse en la pira del conformismo cuando el enemigo amenaza nuestra casa. No hay más remedio, así que, Don Mariano, cómprese una moto, acelere y ¡tire hacia adelante! Quizá así se convenza de cambiar su discurso actual por el de un líder positivo que comparta un alegato de esperanza y combate que haga menos duro nuestro pesar e insufle de aliento nuestra voluntad. Así lo espero, por el bien de todos. 

jueves, 9 de febrero de 2012

La SOPA boba


He dudado seriamente sobre si titular este artículo “Bufón de bufones” o “Anonymus”. En el primer caso hubiese hablado de un personaje ególatra, pagado de sí mismo, que se auto corona como ser superior y desprecia a sus semejantes, eso sí, guardándose una pequeña representación en forma de “cla” de sus actuaciones histriónicas. Un imbécil, en suma. Al final comprendí que ya había hablado suficiente de esta clase de cretino en esta sección y tan sólo podría disfrazar con palabras nuevas la escasa consideración que me merece, así que lo descarté. En el segundo, sencillamente pensé que no era el titular adecuado para abordar el grave problema que la libertad de expresión y de información está sufriendo. Leyes como la Sinde, la SOPA americana o el tratado ACTA han aparecido recientemente en nuestras vidas para limitar nuestros movimientos en la Red. No se dejen engañar por el altruista disfraz de proteccionismo hacia los derecho de autor que exhiben como bandera de algunas de estas medidas, esto les importa un comino, excepto los impuestos que puedan derivarse de las transacciones. Como autor y creador estoy expuesto a la apropiación indebida de mis escritos e ideas, pero considero que se pueden establecer reglamentos con sentido destinados a amparar el esfuerzo autoral, alejados de las leyes coercitivas e irracionales que nos van a imponer. La realidad es que Internet es un espacio altamente peligroso para cualquier gobierno porque otorga un foro a las ideas, a los planteamientos divergentes. Gracias a Internet hemos podido conocer las vergüenzas de algunas democracias occidentales, estamos al tanto de las tropelías del gobierno dictatorial cubano, nos han informado de las revueltas en oriente o hemos sido testigos de la enorme violencia policial en nuestro país el verano pasado, por citar algunos casos. Internet es un foro libre donde las personas sin importancia adquieren voz y pueden difundir sus protestas, sus inquietudes, sus discrepancias, y tener un escenario donde plantearlas, sin tener que sufrir la censura que impone la falta de medios o la imposibilidad de acceder a ellos. Esto es lo que realmente les preocupa, que cada uno de nosotros seamos un potencial foco de conflicto y encontremos el eco suficiente para ponerlos en problemas. Es lo que ha ocurrido con Wikileaks, por ejemplo. Descubrió mentiras, trapicheos, procedimientos delictivos y abusos del poder y lo silenciaron. Simplemente. Ahora mismo cualquiera de nosotros es considerado un Wikileaks en potencia para los transgresores de la libertad, aquellos que invocan su nombre para restringir la de todos. La libertad no es gratis y todos deberíamos convertirnos en un anonymous, un anónimo que luche por mantenerla desde su propio perfil online, si no queremos ver como las redes sociales se transforman en una especie de estúpido waka waka, el circo de los romanos. Piénsalo bien, tienes en tus dedos más poder del que crees y como utilizarlo depende exclusivamente de ti. Libertad es una palabra que se escribe con todas y cada una de las teclas del ordenador. Eso o quedarte adormecido a la SOPA boba como les gustaría a los distintos poderes que nos manejan y que ven peligrar el monopolio del mangoneo cada vez que un post es publicado, cada vez que tweet se lanza al mundo, cada vez que una opinión contraria busca su eco en Internet. Aquí está la mía.

domingo, 29 de enero de 2012

Hay cosas que no entenderé por mucho que me lo expliquen.

Se prueba con imágenes la violencia policial, se documenta con testimonios de testigos y... dos de ellos quedan absueltos. ¡Da asco este país!

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/29/madrid/1327839621.html

Davos ve tres riesgos: el euro, Europa y la UE.

Un panorama realmente descorazonador.

http://www.elpais.com/articulo/economia/Davos/ve/riesgos/euro/Europa/UE/elpepieco/20120129elpepieco_6/Tes

miércoles, 4 de enero de 2012

GOLPE POR GOLPE (artículo para ChopperOn, enero 2012)

Castellón, noviembre de 2011. Un alumno adolescente de un colegio con nombre de resignación cristiana es acusado de plagiar un relato que debía entregar como trabajo de la asignatura de Lengua. Los motivos esgrimidos por la profesora son definitivos: un joven de 15 años no tiene la capacidad de escribir una historia tan cruda y estructurada, tan extensa y con un lenguaje impropio de su edad y condición. Hasta aquí se parece mucho al argumento de la película “Descubriendo a Forrester”, pero no, es real. Al igual que en la ficción la profesora no aporta pruebas irrevocables que soporten su veredicto. Bueno, no, al menos en la película, el profesor que mancilla el nombre de tan trascendental figura educativa se basa en un relato del propio Forrester; en el caso que nos ocupa no se adjunta nada más que la opinión iluminada de una señora- a estas alturas me niego a tildarla de profesora- que procede de su intuición y experiencia (sic). El chico se defiende recordando que explicó cuales habían sido sus referencias, tanto para la trama como para los rasgos del personaje. Vano intento. La señora que ostenta el poder sentencia desde su atalaya que el Departamento de Lengua del colegio, ninguno de cuyos miembros ha escrito nunca otra cosa que acaso torpes versos de enamorados, sea el órgano encargado de condenar a la vergüenza al falsario alumno. La historia sigue pero es tan larga que ocuparía demasiadas líneas, baste decir que así sobrevino. Se reprobó al joven a través un veredicto injusto sin concederle beneficio alguno. No importó que los padres del muchacho argumentaran su creatividad natural y el hecho de que fuese un lector de libros muy por encima de su edad (como ejemplo citaré que un año antes había comprado por su cuenta “El retrato de Dorian Grey”, nada habitual a su edad), ni tampoco el que fuese hijo de escritor y acostumbrado desde niño a un ambiente literario. Se perpetró un atentado contra la moral y la ética por parte de un estamento encargado, no sólo de formar a nuestra juventud, si no de inculcarles valores trascendentales para su porvenir como ciudadanos. Ahora me toca enseñar al chaval algunas amargas lecciones sobre la vida, algo que hubiese preferido no tener que hacer jamás. Comenzaré por hablarle del artículo “J’Accuse”, del gran ‘Emile Zola, quizá el más famoso escrito contra la injusticia despótica, y le propondré como banda sonora de su rebeldía que cambie el sentido del rock sureño “Free Bird” a través de las frases de su letra “Though this feeling I can’t change but please don’t take it so badly ‘cause Lord knows I’m to blame… I’m as free as a bird now and this bird you cannot change…” y de las guitarras finales, símbolo de evocación, de amplitud, de determinación y libertad. La inmundicia humana ha conseguido que un joven en una edad complicada termine el año abatido, desolado y confuso por no encontrar respuesta a lo sucedido. Ahora me toca contarle que no vamos a tirar la toalla por que en el primer asalto la vida le haya tumbado con un golpe ilegal. No, este es el momento de mirar de frente y devolver con rabia los golpes de la deshonestidad sin ceder ni una pizca de terreno al adversario. Fajar y amagar con dos rápidos “jab” de izquierda, antes de conectar la derecha en un golpe preciso que haga temblar los cimientos de la inmoralidad. Y después otro… y otro más, hasta que la victoria caiga de su lado. Le animaré a que escriba un nuevo relato con esta trama, o puede que lo haga yo. La rabia es más poderosa que cualquier arma y este caso no puede, no debe, quedar impune. Hay que enseñar a los farsantes, a los mentirosos y a los tiranos, que el honor, tarde o temprano, acaba triunfando. Alea iacta est.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

VADE RETRO, IMBÉCILES(artículo para ChopperOn, diciembre 2011).

Vivimos tiempos difíciles, extraños y confusos, en los que el disparate se adueña de un sentido que, desgraciadamente, lo convierte en común. Son momentos donde triunfan los memos -y las memas- a base de intentar transformar nuestra cultura, nuestra forma de ser y de vivir, nuestra lengua, a base de decretos de sospechoso tufo personalista que regulen por Ley lo que la razón les niega. Somos el hazmerreír de Europa entre bobos y calambucos, farsantes disfrazados de reyes midas que prometen convertir en el oro progresista todo lo que tocan, aunque el traje confeccionado a la medida de su incapacidad lleve cinco millones de puntadas sin hilo. La sombra de la incertidumbre se cierne sobre nuestro hogar común sin que el nuevo panorama político pueda otorgarnos siquiera un halo de luz que fabrique el sueño de nuestro futuro. Los voceros de la insidia claman por un nacionalismo radical a falta de que nadie les encare la contraria de la verdad, no es políticamente correcto. Los ahorros de millones de españoles penden de un hilo tan fino como el de pescar, pero mucho menos resistente. El ladrillo ya no vale y casi te regalan uno, sin gastos de envío, remitiendo una tapa de yogur porque la especulativa inflación del suelo ha explotado en la cara de los más débiles. Cientos de miles de personas claman por una democracia real mientras los poderes políticos parecen haberse quedado sin oídos. La primera casa del país se ve envuelta, una vez más, en un escándalo de comisiones y prebendas que avergüenza al mismísimo Barrabás. El jacobinismo ha desterrado al diálogo y el consenso en forma de prohibiciones porque sí. Las ayudas sociales se han recortado hasta límites increíbles con el simple – y barato- hecho de no darlas. La Justicia ofrece un día así y otro también motivos para pedir asilo moral en otro país, sin que quien puede hacerlo tome al toro por los cuernos. Quienes deberían servirnos y ser responsables de encontrar puntos de encuentro, de unión, se lucran a base de enfrentarnos con argumentos pueriles. Hemos descubierto que la Policía puede golpear con saña a una joven, a su novio y al fotógrafo que testimoniaba la ignominia con su cámara sin que les cueste la placa. El sistema económico que nos mueve se ha demostrado falaz e injusto, se han tolerado multimillonarios negocios piramidales, el crédito a las PYMES brilla por su ausencia, los Bancos se han convertido en la principal inmobiliaria de España y sus directivos y familiares se ven favorecidos con chivatazos para quedarse con los mejores inmuebles a precios de saldo. Después de años de protesta nuestras carreteras siguen plagadas de cuchillas asesinas para los motoristas y, en cambio, el gobierno nos premia con un reglamento absurdo e inútil que roza el absurdo característico del dadaísmo. En fin… dejen que respire un poco porque según escribo este artículo me están entrando ganas de salir a la calle a liarme a guantadas, yoyas, mamporros o leches, como prefieran. La cuestión es que la cosa pinta más negra que una reunión de harleys. Lo único que me tranquiliza, lo que yo tengo a favor, es que la mía es azul claro, luminoso. ¿Será una señal o más bien es una estratagema del destino para convertirme en el hazmerreír de los cínicos? Veremos…