domingo 29 de enero de 2012

Hay cosas que no entenderé por mucho que me lo expliquen.

Se prueba con imágenes la violencia policial, se documenta con testimonios de testigos y... dos de ellos quedan absueltos. ¡Da asco este país!

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/29/madrid/1327839621.html

Davos ve tres riesgos: el euro, Europa y la UE.

Un panorama realmente descorazonador.

http://www.elpais.com/articulo/economia/Davos/ve/riesgos/euro/Europa/UE/elpepieco/20120129elpepieco_6/Tes

miércoles 4 de enero de 2012

GOLPE POR GOLPE (artículo para ChopperOn, enero 2012)

Castellón, noviembre de 2011. Un alumno adolescente de un colegio con nombre de resignación cristiana es acusado de plagiar un relato que debía entregar como trabajo de la asignatura de Lengua. Los motivos esgrimidos por la profesora son definitivos: un joven de 15 años no tiene la capacidad de escribir una historia tan cruda y estructurada, tan extensa y con un lenguaje impropio de su edad y condición. Hasta aquí se parece mucho al argumento de la película “Descubriendo a Forrester”, pero no, es real. Al igual que en la ficción la profesora no aporta pruebas irrevocables que soporten su veredicto. Bueno, no, al menos en la película, el profesor que mancilla el nombre de tan trascendental figura educativa se basa en un relato del propio Forrester; en el caso que nos ocupa no se adjunta nada más que la opinión iluminada de una señora- a estas alturas me niego a tildarla de profesora- que procede de su intuición y experiencia (sic). El chico se defiende recordando que explicó cuales habían sido sus referencias, tanto para la trama como para los rasgos del personaje. Vano intento. La señora que ostenta el poder sentencia desde su atalaya que el Departamento de Lengua del colegio, ninguno de cuyos miembros ha escrito nunca otra cosa que acaso torpes versos de enamorados, sea el órgano encargado de condenar a la vergüenza al falsario alumno. La historia sigue pero es tan larga que ocuparía demasiadas líneas, baste decir que así sobrevino. Se reprobó al joven a través un veredicto injusto sin concederle beneficio alguno. No importó que los padres del muchacho argumentaran su creatividad natural y el hecho de que fuese un lector de libros muy por encima de su edad (como ejemplo citaré que un año antes había comprado por su cuenta “El retrato de Dorian Grey”, nada habitual a su edad), ni tampoco el que fuese hijo de escritor y acostumbrado desde niño a un ambiente literario. Se perpetró un atentado contra la moral y la ética por parte de un estamento encargado, no sólo de formar a nuestra juventud, si no de inculcarles valores trascendentales para su porvenir como ciudadanos. Ahora me toca enseñar al chaval algunas amargas lecciones sobre la vida, algo que hubiese preferido no tener que hacer jamás. Comenzaré por hablarle del artículo “J’Accuse”, del gran ‘Emile Zola, quizá el más famoso escrito contra la injusticia despótica, y le propondré como banda sonora de su rebeldía que cambie el sentido del rock sureño “Free Bird” a través de las frases de su letra “Though this feeling I can’t change but please don’t take it so badly ‘cause Lord knows I’m to blame… I’m as free as a bird now and this bird you cannot change…” y de las guitarras finales, símbolo de evocación, de amplitud, de determinación y libertad. La inmundicia humana ha conseguido que un joven en una edad complicada termine el año abatido, desolado y confuso por no encontrar respuesta a lo sucedido. Ahora me toca contarle que no vamos a tirar la toalla por que en el primer asalto la vida le haya tumbado con un golpe ilegal. No, este es el momento de mirar de frente y devolver con rabia los golpes de la deshonestidad sin ceder ni una pizca de terreno al adversario. Fajar y amagar con dos rápidos “jab” de izquierda, antes de conectar la derecha en un golpe preciso que haga temblar los cimientos de la inmoralidad. Y después otro… y otro más, hasta que la victoria caiga de su lado. Le animaré a que escriba un nuevo relato con esta trama, o puede que lo haga yo. La rabia es más poderosa que cualquier arma y este caso no puede, no debe, quedar impune. Hay que enseñar a los farsantes, a los mentirosos y a los tiranos, que el honor, tarde o temprano, acaba triunfando. Alea iacta est.

miércoles 7 de diciembre de 2011

VADE RETRO, IMBÉCILES(artículo para ChopperOn, diciembre 2011).

Vivimos tiempos difíciles, extraños y confusos, en los que el disparate se adueña de un sentido que, desgraciadamente, lo convierte en común. Son momentos donde triunfan los memos -y las memas- a base de intentar transformar nuestra cultura, nuestra forma de ser y de vivir, nuestra lengua, a base de decretos de sospechoso tufo personalista que regulen por Ley lo que la razón les niega. Somos el hazmerreír de Europa entre bobos y calambucos, farsantes disfrazados de reyes midas que prometen convertir en el oro progresista todo lo que tocan, aunque el traje confeccionado a la medida de su incapacidad lleve cinco millones de puntadas sin hilo. La sombra de la incertidumbre se cierne sobre nuestro hogar común sin que el nuevo panorama político pueda otorgarnos siquiera un halo de luz que fabrique el sueño de nuestro futuro. Los voceros de la insidia claman por un nacionalismo radical a falta de que nadie les encare la contraria de la verdad, no es políticamente correcto. Los ahorros de millones de españoles penden de un hilo tan fino como el de pescar, pero mucho menos resistente. El ladrillo ya no vale y casi te regalan uno, sin gastos de envío, remitiendo una tapa de yogur porque la especulativa inflación del suelo ha explotado en la cara de los más débiles. Cientos de miles de personas claman por una democracia real mientras los poderes políticos parecen haberse quedado sin oídos. La primera casa del país se ve envuelta, una vez más, en un escándalo de comisiones y prebendas que avergüenza al mismísimo Barrabás. El jacobinismo ha desterrado al diálogo y el consenso en forma de prohibiciones porque sí. Las ayudas sociales se han recortado hasta límites increíbles con el simple – y barato- hecho de no darlas. La Justicia ofrece un día así y otro también motivos para pedir asilo moral en otro país, sin que quien puede hacerlo tome al toro por los cuernos. Quienes deberían servirnos y ser responsables de encontrar puntos de encuentro, de unión, se lucran a base de enfrentarnos con argumentos pueriles. Hemos descubierto que la Policía puede golpear con saña a una joven, a su novio y al fotógrafo que testimoniaba la ignominia con su cámara sin que les cueste la placa. El sistema económico que nos mueve se ha demostrado falaz e injusto, se han tolerado multimillonarios negocios piramidales, el crédito a las PYMES brilla por su ausencia, los Bancos se han convertido en la principal inmobiliaria de España y sus directivos y familiares se ven favorecidos con chivatazos para quedarse con los mejores inmuebles a precios de saldo. Después de años de protesta nuestras carreteras siguen plagadas de cuchillas asesinas para los motoristas y, en cambio, el gobierno nos premia con un reglamento absurdo e inútil que roza el absurdo característico del dadaísmo. En fin… dejen que respire un poco porque según escribo este artículo me están entrando ganas de salir a la calle a liarme a guantadas, yoyas, mamporros o leches, como prefieran. La cuestión es que la cosa pinta más negra que una reunión de harleys. Lo único que me tranquiliza, lo que yo tengo a favor, es que la mía es azul claro, luminoso. ¿Será una señal o más bien es una estratagema del destino para convertirme en el hazmerreír de los cínicos? Veremos…

sábado 26 de noviembre de 2011

La larga distancia entre el ser y el alma

No soy persona que alberga admiraciones futiles, sin embargo sí que profeso un interés de excepción por aquellas personas que convierten su vida en un decálogo de maneras interesantes para el resto, aún sin saberlo o, lo que es lo mismo, sin importarles. Algunos son virtuosos de lo que hacen, otros no y alguno más ni siquiera sabe si lo es. No importa, todos los que se afanan en datar en la memoria su paso por mi vida me producen una sosegada atracción que se convierte en algo muy parecido a la admiración. No importa si son famosos o anónimos, conozco a varios de estos últimos que ocupan un puesto elevado en mi particular escala, lo relevante es que lo que hacen lo viven como algo personal sin ser conscientes del impacto que ello causa en la gente de a pie, como yo.
Hoy he tenido el placer de leer dos fantásticos artículos en El País dedicados a otras tantas personas de las que me he referido: Jorge Semprún y Javier Pradera. Ambos pueden ser leídos en la edición de papel, siempre recomendable, o aquí:
Semprún y Pradera en Biriatou, por Patxo Uzueta
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Semprun/Pradera/Biriatou/elpepuopi/20111126elpepiopi_13/Tes

Cosas sin Contar, por Antonio Muñoz Molina

http://www.elpais.com/articulo/portada/Cosas/contar/elpepuculbab/20111126elpbabpor_8/Tes


lunes 10 de octubre de 2011

HARLEYWOOD (European Bike Week, Faaker See 2011)


Hay cosas a las que no merece la pena buscarles tres pies. La Harley-Davidson European Bike Week es una de ellas. Un gran evento que se parece mucho al paraíso de los amantes de las motocicletas made in Milwaukee.

Si esto no es el paraíso de los motoristas, se le parece mucho. ¿Cuántas motos hemos adelantado en la carretera? ¿Con cuántos motoristas hemos compartido espacio y bebidas en las áreas de servicio? Soy incapaz de calcularlo. ¿Y al llegar al lago? Javier y yo nos miramos con cierta sorpresa ante lo que vemos... y lo que oímos. Nos habían comentado varias veces que ese día no habría nadie. Se equivocaron, este año muchos motoristas decidieron acudir desde el principio y así el circuito natural es un constante rugir de escapes en libertad. En cambio acertaron de pleno quienes tuvieron la idea de poner la leyenda HARLEYWOOD en grandes letras sobre la isleta.

Esto es una fiesta, la gran parada de los motores en V. Ni siquiera el marcado carácter comercial del que hace gala consigue hacer decrecer su magnificencia. Es algo increíble. No conozco Sturgis, cierto, pero soy europeo y vivo en un territorio poco acostumbrado a despliegues tan monstruosos como el del gigante americano, así que sólo puedo decir que lo que he vivido ha sido una enorme experiencia para los sentidos, ego incluido.

Ha sido éste un viaje que empezó antes, mucho antes, en la terraza de La Ancha, combinando “Armandos” y chipirones con arroz. Allí se decidió una ruta que nunca se llevó a cabo pero que en su lugar las caprichosas circunstancias transformaron en otro tipo de vivencia que nos recolocó a los convocados en el disparadero de la camaradería. Finalmente hubo bajas sobre el plan previsto y terminamos por ir sólo dos, los colaboradores de ChopperOn enviados a cubrir el evento.

Un día, casi sin darnos cuenta, las motos comprenden que ha llegado el momento y deciden ponerse en marcha. Es entonces cuando las sorpresas empiezan a acumularse en la mochila de nuestras ilusiones kilómetro a kilómetro. Desde las tierras de Castilla y la Toscana italiana hasta las verdes montañas italo- austriacas.

Mi compañero de aventura es el autor de El Motorismo está Fatal y fotógrafo ocasional preocupado por captar el momento especial, Javi “Lento”, el hombre tranquilo, y eso me otorga serenidad y la seguridad de poder tener autonomía total en cuanto al planteamiento del viaje. Decidimos no profundizar más en nuestros conocimientos sobre la EBW porque la intención es ver si nos sorprende tanto como los veteranos aseguran o más bien se trata de un globo inflado. No podemos evitar comentar las palabras que Carlos, alma mater del concesionario de Girona, nos ha repetido hasta la saciedad: “Nens, vais a flipar”. No lo decimos pero ambos sabemos que debemos estar preparados para enfrentarnos a algo que no habíamos visto antes. Y así es.

La última parte del viaje, cuando el límite político no afecta en nada al natural, resulta espectacular y el esplendor de las montañas abre paso a un entorno idílico, con hermosos lagos que parecen recibirnos con alegría desde sus aguas sosegadas. Faaker See, al fin, resulta ser lo que esperáb

amos… y mucho más. La belleza Es más que una reunión de harleys, una confluencia de actitud amigable y envidiable. Un espacio abierto al disfrute en el que cualquier biker es bienvenido. Da igual el hierro que monte porque nadie te dice nada y puedes aparcar donde te apetezca, dentro de los límites estipulados, por supuesto. Esto nos gusta y nos hace entender mejor el espíritu del evento. Harley-Davidson está omnipresente, sí, pero parece más por voluntad de los participantes que de la propia marca. No molesta, si no que forma parte del espectáculo.

No agobia, no te agrede. Te deja en paz como si quisiese decir “Úsame si quieres y si no, pásalo bien”. Tampoco el marcado carácter comercial resulta molesto. Tengo la impresión de que es buscado, esto es, que igualmente es demandado por las hordas que recorren los diferentes stands, oficiales o no, en busca de algo con lo que ir llenando las alforjas. Todo resulta como una gran feria donde se entremezclan todos los ingredientes necesarios para pasarlo bien. Sin salir del Harley Village puedes admirar la nueva gama de Milwaukee (con cambio de manillares incluídos sobre la moto), hacer compras variadas, tomar una cerveza, comer en cualquiera de los numerosos y variados puestos/ restaurantes, asistir a conciertos diarios, echar un vistazo a los ingenios ajenos… Sólo con esto ya sería una gran concentración, pero lo bueno de Faaker See es que no se encierra, más bien se abre al espacio que alberga el lago, por lo que puedes ir recorriendo tranquilamente su contorno e irte parando en los distintos espacios que aparecen en el camino. Y cuando quieras salir del bullicio encontrarás la hospitalidad de los pueblos cercanos, siempre amigables con los intérpretes que acuden a la cita anual. Up to you! Todo está a tu servicio y la regla no escrita es Disfruta y deja que los demás disfruten. De eso saben mucho Carlos, Siset, Valeri, Manu y el resto de los chicos de Girona y Barcelona, veteranos de varias veces, con los que compartimos un gran rato allí.

Prácticamente todo lo relacionado con la moto que amamos está representado, desde constructores a fabricantes de componentes, after market e incluso nos dimos de bruces con el stand de Victory, la marca de motos que intuyo que va a dar bastante de qué hablar en los próximos años. A lo largo del asfalto se acumula una variada oferta de ocio orientada precisamente hacia el asfalto, porque si tú has sido espectáculo para muchos, ahora toca que otros lo sean para ti. Dudo que pasen más de treinta segundos sin que el sonido del rock’n’roll llegue a los oídos.

Javier y yo vamos a regresar, la próxima vez lo haremos acompañados de colegas, espero. Y si tú no has estado, deberías pensar en ir porque si no has ido a un concierto de Crazy Cavan en sus buenos tiempos, probablemente no has estado en un verdadero concierto de rockabilly. Y si no has estado en Faaker See durante la EBW, probablemente no has visto una gran concentración.

Nunca estuve de acuerdo en la mala traducción, tan celebrada por el populacho, que erróneamente manifiesta que “una imagen vale más que mil palabras”, cuando en realidad debería decir “un concepto vale más que mil palabras, pero en este caso hay imágenes que pueden mover nuestra imaginación más allá de las palabras. Aquí hay bastantes.

Esto es Faaker See. Esto es la European Bike Week. Esto es Harleywood.

Texto: Ferdi Cueto

Fotos: Javi “Lento” Álvarez