miércoles, 5 de mayo de 2010

CREDO DE LOS CUARENTA (artículo escrito para el número de mayo de ChopperOn)

1. Creo que la hombría conlleva el valor de pedir perdón y llorar.
2. Creo que conducir una HD y llevar un chaleco de cuero no te convierte en un maloso oficial.
3. Creo en mis dos hijos y en la posibilidad que tienen de construir una vida mejor.
4. Creo que el nacionalismo español es tan respetable como cualquier otro nacionalismo de esta tierra tan vilipendiada, a pesar de que cualquiera de ellos me parece un cáncer para el entendimiento.
5. Creo que la corrupción política de este país da asco y que no votar en las elecciones es un derecho individual tan democrático como es hacerlo.
6. Creo que mantener mi opinión es siempre menos importante que comprender la de mi oponente.
7. Creo que la carretera está llena de memos.
8. Creo en Luís Landero y en su novela "Juegos de la Edad Tardía". Y en Borroughs y en Byron y en García Márquez… y en los tenebrosos versos de mi adorada Emily Dickinson.
9. Creo en el honor de la palabra dada, en el apretón de manos y en el duelo a primera sangre.
10. Creo que el corazón es tan importante como la razón.
11. Creo que Cassius Clay fue más grande aún que Mohammad Ali.
12. Creo que Elvis fue el Rey pero Gene Vincent representó como nadie el espíritu del rockabilly.
13. Creo que Fernando Arrabal está un paso por encima de la mayoría de los mortales.
14. Creo en los amigos que te dicen las cosas para ayudar a recuperarte a ti mismo (gracias, Vic; gracias, Alejo).
15. Creo que el viaje perfecto es aquel que nunca termina.
16. Creo en el espíritu primigenio, indolente y veraz, de mayo del 68.
17. Creo que los humanos somos depredadores por Naturaleza y que, en caso extremo, cualquier persona intentará matarme por un mendrugo de pan.
18. Creo en las motocicletas Harley-Davidson pero no en las maniobras de la marca para instrumentar un mundo paralelo.
19. Creo que las motos japonesas son magníficas pero adolecen de alma.
20. Creo que La Bonita tiene voluntad propia y es una de las motos más bellas que circulan por nuestras carreteras.
21. Creo que la democracia que nos rige es falsa, mentirosa y farisea.
22. Creo en la combinación de la espada y la pluma.
23. Creo que los muertos en la guerra civil deben descansar en paz y que las atrocidades cometidas por ambos bandos avergüenzan a la humanidad. Sin distinción.
24. Creo que el asesinato de José Antonio fue tan vil como el de Lorca porque el crimen de ambos fue usar la palabra para expresarse y que la muerte de Miguel Hernández en la cárcel es tan reprobable como el fallido fusilamiento de Sánchez Mazas.
25. Creo que Teresa de Calcuta fue un ejemplo para todas las personas que habitamos el planeta.
26. Creo que la Iglesia Católica es culpable de muchos desmanes pero también lo es de destacados aciertos.
27. Creo que el amor es más difícil de derrotar, mucho más, que el odio.
28. Creo que en mi interior se esconde un ser violento y cruel a quien, afortunadamente, mantengo a buen recaudo.
29. Creo que en una pelea todos pierden pero que muchas veces es necesario mantener la dignidad.
30. Creo que mi apariencia intimida sólo a aquellos que no desean ver otra cosa.
31. Creo que algunos mitos son importantes para el desarrollo de la conciencia colectiva.
32. Creo que ser motorista no es tener una moto, ni ser rocker es llevar tupé.
33. Creo que no entender de motos, ni de mecánica, ni ser capaz de distinguir un motor de otro no impide a nadie ser un motorista.
34. Creo que escuchar a mi amigo Luís Cevallos debería ser asignatura obligada en los colegios de cara a formar ciudadanos librepensadores.
35. Creo que el marxismo es un pensamiento loable pero incompatible con la realidad humana.
36. Creo que poner la otra mejilla alimenta la tiranía del agresor y que ningún insulto debe quedar sin la respuesta adecuada.
37. Creo que no soy, como se dice ahora, políticamente correcto y, además, me importa un bledo.
38. Creo que estaría más cómodo viviendo en el siglo XIX.
39. Creo que este artículo no va a gustar a muchas personas pero siempre tienen la posibilidad de pasar la página.
40. Creo que la leyenda que orgullosamente luce mi moto - Honor Vincit - no es una simple frase, si no una manera de entender la vida.

martes, 4 de mayo de 2010

La importancia de un buen articulista

Acabo de leer El País Semanal del domingo pasado (todavía no comprendo por qué algunos siguen sorprendidos de que lea ese periódico). Siempre lo leo de la misma manera, empezando por los artículos. Ganas de flagelarme,sí. Resulta un poco descorazonador para un aprendiz el darse cuenta de que lo que creía haber asimilado lo sitúa aún a años luz de Rosa Montero o los "Javieres" Cercas y Marías. Mi ego está a buen recaudo desde hace ya muchos años, pero así y todo no deja de sacudir mi orgullo el baño que, sin quererlo, me han dado estos tres nombres una vez más, como cada semana.
Recomiendo una lectura detenida de los tres, muy diferentes entre sí en cuanto a temática y estilo, pero coincidentes en calidad. En "Cómo convertir el 'Quijote' en un ladrillo", Rosa Montero ahonda en el mal educacional y la aberración que supone el plan de lectura en la enseñanza para terminar sentenciando que los responsables sólo pueden ser " gente que no lee y que no ama los libros". No puedo estar más de acuerdo con su afirmación.
En su aparición semanal, Javier Marías afirma, no sin cierta resignación, que "Hay que convivir con eso". Una interesante reflexión sobre la hipocresía española en lo que se refiere al tema del franquismo y las consecuencias que todavía mantiene en nuestra sociedad. Realmente curioso, aunque esté parcialmente en desacuerdo (muy poco, por cierto).
Por último, Javier Cercas reflexiona sobre los sueños cumplidos desde el artículo con el mismo enunciado. ¡En mi puta vida escribiré un artículo como cualquiera de estos que nombro! Disculpen el exabrupto, pero si leen los pensamientos del señor Cercas entenderán la licencia que me tomo. Aunque, bien pensado, aún estoy a tiempo de conseguirlo, si me esfuerzo lo suficiente. Mientras tanto, seguiré intentando no avergonzar a la profesión con mis desvaríos mensuales en ChopperOn.

domingo, 2 de mayo de 2010

El absurdo policial

Hoy es tarde de domingo y por primera vez en mucho tiempo lo estoy dedicando al ocio pasivo. Esto es vaguear frente a la TV, con inconstantes incursiones a una novela. En este momento disfruto de un reportaje en el Canal Historia titulado "Adiós a las libertades" (parece que el título lo haya puesto yo) que aborda algunas de las más absurdas leyes policiales en el Reino Unido. Da que pensar, la vedad, sobre la gran autoridad que mantiene la policía en países como el nuestro frente al ciudadano corriente. Y me ha dado por preguntarme si el que la palabra de un policía tenga más valor que la mía, pongamos por ejemplo, en un enfrentamiento no va contra el principio de igualdad que recoge nuestra Constitución, así como la declaración universal de Derechos Humanos de la ONU. ¿No ha habido suficientes casos de corrupción, abuso de autoridad, torturas y palizas como para abolir el principio de marras? No soy un enemigo de la Policía, pero sí un afectado por el abuso de alguno de sus miembros.

Domingo, hace sol y el día promete.

He decidido no comprar el periódico, no ver las noticias ni poner la radio. No quiero que nada estropee el día. Incluso, aunque debería trabajar, puede que no lo haga y me dedique un día a mi mismo. ¿Seré capaz? Por ahora estoy disfrutando de la carrera de 125 mientras escribo este post desde mi iPad. Buen comienzo...

lunes, 26 de abril de 2010

Qué pena de país...

Ayer sentí tristeza al ver la portada del periódico. Una foto mostraba la legítima protesta de un grupo de ciudadanos bajo distintas enseñas de la bandera tricolor republicana. De todos los sentimientos que pude experimentar al ver esa foto, uno trascendió sobre el resto.Me dio por pensar que a lo mejor nos han mentido todos estos años y que la reconciliación nacional ha sido un embuste más de los que manejan los hilos del poder. Cuando alguien enseña una bandera bicolor con el escudo arropado por el águila inmediatamente es considerado fascista, pero cuando es al contrario y luce los colores republicanos es perfectamente admisible por progresista y libre pensador. ¡Qué pena que tras treinta y tantos años todavía usemos banderas para separarnos. Ya no sé cuantas Españas hay, si hay dos o doscientas. Lo que sí he leído es que hubo un gran enfrentamiento en nuestro país cuando media España provocó a la otra media. La verdad es que no me gustaría que se repitiese, aunque la Historia nos demuestra dolorosamente que las estupideces de los hombres vuelven una y otra vez. Quosque tandem abutere...

lunes, 12 de abril de 2010

TRES PALABRAS (ChopperOn, abril 2010)

Era tarde, muy tarde, pasada la hora nona, cuando el articulista se sentó frente al escritorio, dio un sorbo a la taza de café y encendió un cigarro, como de costumbre. Era un ritual que jamás se saltaba. Sorbo de café y cigarro antes de coger la pluma y enfrentarse a la primera de las hojas inmaculadamente blancas que esperaban, perfectamente ordenadas, delante de él.

Estaba preocupado porque unos minutos antes el editor de la revista le había reclamado el artículo mensual, acortándole en siete días la fecha de entrega. Sentado allí, no tenía ni idea de lo que pensaba escribir y un amago de pánico alteró su calma habitual por unos pocos segundos. Una nueva calada señaló el inicio del proceso de pensar en algún tema sobre el cual escribir. Esta vez no tenía ni idea de qué debería abordar. Normalmente manejaba una pequeña libreta gris, gastada por los bordes, en la que apuntaba aspectos que le resultaban interesantes, luego, la pluma dibujaba una composición de palabras que encadenaban su opinión sobre cualquier aspecto de la realidad. Pero esta vez la libreta no pudo ayudarle porque llevaba días sin anotar nada en ella, así que hoy se encontraba solo, huérfano de recursos, y dio una calada de gracia al cigarrillo antes de aplastarlo inmisericorde.

Las hojas, desafiantes, le retaban a iniciar al duelo regular pero él hizo como si las ignorase, cada vez más nervioso y preocupado por la ausencia de las musas. Decidió que sería bueno distraerse mientras permitía que su mente volara libremente en busca de la inspiración esquiva. Eran muchos los temas que la actualidad le ofrecía, pero ninguno motivaba su interés. ¿De qué iba a escribir? ¿De la próxima subida del IVA que empobrecería más aún la economía de los ciudadanos? ¿De los escándalos de corrupción en las Baleares que avergonzaban la dignidad de un pueblo cada vez más humillado por la corrupción? ¿De las campañas encargadas -¡y pagadas- por la Comunidad de Madrid que prometían ser una tapadera de financiación ilegal? ¿De la fractura social que estaba creando el caso del juez Garzón? ¿De la persistencia del gobierno en insistir sobre la denominada “memoria histórica” –o histérica- y la memez de desenterrar los viejos fantasmas de la guerra civil en lugar de hacer una ley que reconozca de una vez por todas los derechos de los combatientes en esa estúpida contienda, y con ello las indemnizaciones o pensiones que corresponda? ¿Del empeño de los dos grandes partidos en bloquear el debate sobre la injusta y antidemocrática ley electoral?

Eran tantos los temas sobre los que podría explayarse que decidió plasmar sobre el papel su opinión sobre todos ellos. Encendió un nuevo cigarro que depositó inmediatamente en el pesado cenicero de bronce y desenroscó la pluma lentamente, al igual que el duelista haría con su espada. Observó detenidamente el filo de la punta, cogió el cigarro y le dio una calada profunda, dejando que el humo invadiese por entero los pulmones y entonces permitió que la pluma acariciase con dulzura el folio, dejando un rastro de tinta a modo de triunfo. Fue un instante, apenas unos segundos. Aliviado se echó hacia atrás para observar lo que había escrito y sonrió mientras leía en voz alta las tres palabras que reunían todo el significado de su indignación:

- ¡Que os den!

Y firmó para no ceder jamás a la tentación de desdecirse.

Cinco horas con Delibes en Molledo (El Diario Montañés.

Molledo Portolín es un pueblo de Cantabria, situado a medio camino entre Reinosa y Torrelavega, donde Miguel Delibes pasó momentos inolvidables de su infancia y es donde se sitúa la trama de El Camino. Ayer los vecinos del pueblo decidieron hacerle un homenaje con una lectura del libro. Es un pueblo que conozco bien porque mis padres tiene una casa allí que también ha albergado las travesuras de mi infancia.
Hasta hace poco más de ocho años, Miguel Delibes regresó a Molledo cada verano y se hospedaba en casa de alguno de sus hermanos. Para él este pueblo del valle de Iguña siempre ha sido un sitio especial y así lo afirma en una carta que remitió a la alcaldesa, Teresa Montero. «Para mí Molledo ha sido desde niño pueblo de culto y refugio seguro», subrayó entre sus letras. Son tantos los recuerdos y las anécdotas del literato en esta localidad cántabra que el Ayuntamiento le bautizó como Hijo Adoptivo en julio de 2009 y puso su nombre a El Portalón, la calle que pasa por delante de la casa que vio crecer de año en año al escritor.

http://www.eldiariomontanes.es/v/20100411/cultura/literatura/cinco-horas-delibes-molledo-20100411.html